Pedro Sánchez y José Luis Ábalos, responsables del rescate de Air Europa
Caso Mascarillas
El pago de 500.000 euros de Air Europa a la trama condiciona la testifical del dueño de la aerolínea en el Supremo
El empresario Javier Hidalgo, máximo responsable de Globalia, matriz de la empresa aeronáutica, está citado en el Supremo esta semana
En una de las jornadas más intensas del 'caso mascarillas', que se sigue en el Supremo, el pasado 9 de abril, se sustanciaba el interrogatorio de dos empresarias vinculadas a la trama, en la derivada de hidrocarburos, Carmen Pano y su hija Leonor González Pano. Una declaración en la que madre e hija ratificaron ante el tribunal lo que ya habían manifestado, durante la fase de investigación, ante el magistrado Leopoldo Puente: Víctor de Aldama les confesó que él y Koldo García acudieron a la casa de Juan José Hidalgo, propietario de Air Europa, para recoger una bolsa con 500.000 euros en efectivo.
Un pago que, de acuerdo con el relato que Aldama les transmitió, era la «gratificación» a las gestiones realizadas desde el Ministerio de Transportes, que entonces dirigía José Luis Ábalos, para lograr el rescate público de la aerolínea, que fue aprobado por el Gobierno, en Consejo de Ministros, el 3 de noviembre de 2020, por importe de 475 millones de euros.
Leonor González Pano, exnovia de Aldama y testigo clave en esta primera pieza separada del caso PSOE, no se anduvo con rodeos: «Según me contó Víctor, van Koldo y él a recoger una bolsa a casa del dueño de Air Europa, Pepe Hidalgo», aseguraba en la Sala de vistas. El comisionista le explicó que el dinero era el pago contra el trabajo de intermediación que, el mismísimo Ábalos, realizó para que la compañía sortease la parálisis provocada por la pandemia de la Covid-19, logrando la inyección de dinero público del Gobierno, con un importe tan elevado, el mayor monto recibido por una empresa privada durante la crisis en nuestro país, y en tiempo récord.
Por su parte, Carmen Pano –la misma empresaria que reconoció, tanto en la Audiencia Nacional con en el Alto Tribunal, haber llevado 90.000 euros en billetes a la sede del PSOE en Ferraz–, corroboró el relato. Aldama también le había comentado a ella el nexo entre el medio millón de euros con el rescate. Ninguna de las dos precisó que el dinero fuera directamente para Ábalos, pero sí que quien acompañó al principal comisionista de la trama a recogerlo fue Koldo, el hombre para todo del Ministerio.
Las acusaciones vertidas sobre la posible existencia de un pacto opaco, en virtud del cual la aerolínea compensó la actuación de Ábalos quien, con su influencia, pudo contribuir en agilizar o incrementar el importe total del rescate, tendrán un peso específico muy relevante durante la testifical del CEO de la compañía, Javier Hidalgo, hijo del dueño de la misma y quien está citado, este martes, en el Alto Tribunal.
Cabe recordar que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ya había documentado pagos previos de Globalia a Aldama por valor de más de 170.000 euros, facturados como «asesoramiento» y que se prolongaron incluso después de aprobado el rescate. La aerolínea, además, contrató a empresas ligadas a la trama para operaciones en Venezuela y facilitó vuelos prácticamente gratuitos a Koldo García y otros miembros del entorno. Sin embargo, la instantánea descrita por las Pano, acerca de la supuesta mordida, en el epicentro de la decisión política, supone un punto de inflexión relevante para los hechos que están siendo juzgados en el Supremo.
No en vano, que se haya producido un intercambio de dinero, en efectivo, por semejante importe, presuntamente en la casa particular del dueño de una compañía que, dentro de una bolsa de deporte, entregó medio millón de euros en metálico al comisionistas confeso de una supuesta organización criminal, tras lograr un suculento espaldarazo del Gobierno, con cargo al erario, es una de las escenas más graves que se han escuchado en el Alto Tribunal.
El relato encaja como un guante, además, con la tesis de la Fiscalía Anticorrupción de que Koldo y Aldama actuaban como «conseguidores» a cambio de comisiones millonarias irregulares, las denominadas 'mordidas' a cambio de la obtención de contratos y otros favores públicos.