El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, durante un mitin en la campaña electoral andaluza
Feijóo convierte la crisis del Hondius en munición electoral contra Sánchez en plena campaña andaluza
Los primeros en desembarcar serán los 14 ciudadanos españoles y un médico de la OMS, que serán trasladados a Madrid
La crisis sanitaria del MV Hondius, el crucero donde se encuentran personas contagiadas del hantavirus, ha irrumpido de lleno en la campaña andaluza. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha decidido utilizar el desembarco del crucero para reforzar su ofensiva contra el Gobierno de Pedro Sánchez y reivindicar el perfil de gestión del presidente andaluz y candidato a la reelección, Juanma Moreno. «Si en este momento hubiera un problema sanitario en España, ¿a quién van a querer los españoles al frente? ¿A Mónica García o a Juanma Moreno?», señalan fuentes desde el entorno de Feijóo a Europa Press.
La dirección nacional de los populares insiste además en que el Gobierno de Pedro Sánchez «no resuelve los problemas de la gente, sino que los multiplica», mientras reivindica que Moreno representa una política «seria», «fiable» y alejada de la confrontación. El líder del PP lleva días centrando su campaña en la idea de «exportar el clima político de Andalucía al resto de España» y evitar, según sus palabras, que el «sanchismo» se traslade a la comunidad.
Mientras Feijóo aprovechaba políticamente la situación, el operativo sanitario continuaba este domingo en el puerto de Granadilla, en Tenerife. El desembarco de los pasajeros del MV Hondius se está realizando bajo supervisión de Sanidad Exterior, expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y técnicos del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC). La ministra de Sanidad, Mónica García, ha asegurado desde Tenerife que el operativo está siendo «un éxito» pese a «todas las dificultades» y «todas las oposiciones» encontradas durante las últimas horas. «Nada nos va a distraer de seguir trabajando para que esto tenga éxito», afirmó la ministra, que confirmó además que todos los pasajeros continúan asintomáticos según las evaluaciones médicas realizadas a bordo.
Los primeros en desembarcar serán los 14 ciudadanos españoles y un médico de la OMS, que serán trasladados a Madrid. Posteriormente abandonarán la isla pasajeros de Países Bajos, Alemania, Bélgica, Grecia y otros países europeos. El último vuelo previsto llegará este lunes desde Australia.
Las declaraciones de Mónica García llegaban apenas horas después del choque institucional abierto por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo. El dirigente autonómico anunció en la noche del sábado que el Gobierno canario no autorizaba el fondeo del barco en Tenerife al considerar insuficientes las garantías sanitarias previstas por el Ejecutivo central. «Si lo quiere imponer el Estado, como ha hecho hasta ahora, que lo imponga, pero nosotros no lo vamos a autorizar», declaró Clavijo, que acusó al Gobierno de actuar de manera unilateral y sin suficiente coordinación con las autoridades autonómicas y locales.
El presidente canario criticó especialmente que parte de los pasajeros tuvieran que permanecer en la isla hasta el lunes por problemas logísticos en algunos vuelos de repatriación y aseguró que Canarias había planteado alternativas para evacuar a todos los pasajeros durante el domingo.