El anterior Comité Federal del PSOE, celebrado el 5 de julio del año pasado
Una cita previsible
Sánchez pone a prueba la sumisión de su Comité Federal con el PSOE comido por la corrupción y las encuestas
El órgano se reúne este sábado con el PSOE de Madrid en ebullición y una pregunta en el aire: si alguien más que Page se atreverá a pedir las generales antes que las municipales y autonómicas
El Comité Federal del PSOE es, en teoría, el máximo órgano entre congresos. No obstante, Pedro Sánchez lo ha convertido en un órgano mínimo: mínimo en cuanto debate y mínimo en cuanto a periodicidad de sus reuniones. Porque la que sus miembros celebran este sábado es la primera en un año. La anterior fue el 5 de julio de 2025, después del estallido del caso Cerdán y del ingreso del hasta entonces secretario de Organización del partido en prisión provisional. Entonces afirmó ante los suyos: «Vosotros y vosotras me elegisteis como capitán de este barco. Y el capitán no se desentiende cuando viene mala mar, se queda a capear el temporal, a salvar el rumbo y a ganar el puerto».
La cita se celebra con la formación comida por la corrupción y las encuestas y una pregunta en el aire: si alguno de los intervinientes, o alguno más que Emiliano García-Page para ser más precisos, se atreverá a pedir al presidente del Gobierno y líder del PSOE que convoque las elecciones generales antes que las municipales y autonómicas del último domingo de mayo. No en vano, esa es, en realidad, la principal preocupación de los cuadros territoriales. No quieren volverse a llevar un castigo del electorado que creen que va dirigido a Sánchez, como pasó en 2023.
Un exalcalde del PSOE que se presentó a la reelección ese año y perdió lo resume así: «Esta vez se necesita una generosidad a la inversa. En 2023, el Gobierno central se benefició de un debate que se produjo después de las elecciones municipales y autonómicas, que fue el pacto PP-Vox. Imaginemos que ahora en 2027 fuera al revés, que fueran antes las generales y el PP y Vox se enredan en el pacto nacional. ¿A quién beneficia ese debate? Pues a muchos alcaldes seguramente», reflexiona.
Sánchez descartó hace dos semanas que vaya a haber un superdomingo electoral, aunque no lo hizo para tranquilizar a su partido, sino al PNV. Y además no concretó si eso significará que las generales se celebrarán antes de mayo o después. Por lo pronto, las últimas cuatro citas electorales se cuentan por derrotas en el PSOE: Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía. En Extremadura y Andalucía los socialistas firmaron su peor resultado histórico, en Aragón lo igualaron, y solo en Castilla y León mejoraron dos escaños. Pero el caso de corrupción destapado esta semana por la UCO en el Ayuntamiento de Soria, del que fue alcalde durante casi dos décadas y hasta el pasado abril el actual líder del PSOECyL, ha golpeado duramente a Carlos Martínez.
En los últimos días, ministros y dirigentes de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE se han dedicado a difundir que se espera un Comité «tranquilo», que la gente habla mucho fuera y poco dentro y que el partido está unido en torno a Sánchez. Sin embargo, un movimiento ocurrido en las últimas horas en el PSOE de Madrid ha puesto en evidencia el avispero interno.
La portavoz adjunta del PSOE, secretaria federal de Estudios y Programas del partido y concejal del Ayuntamiento de Madrid, Enma López, anunció que disputará las primarias a Reyes Maroto para ser la candidata al Consistorio de la capital. Y lo hizo el jueves por la noche en El País, saltándose el calendario de primarias que el Comité Federal ha de aprobar este sábado, a cuatro días del debate sobre el estado de la ciudad y, sobre todo, sin avisar al secretario general del PSOE madrileño, Óscar López. Además, con un mensaje contra la resignación, que es en la que parecen estar atrapados casi todos sus compañeros. «Me niego a que el PSOE se contente con hacer buena oposición», declaró al diario de Prisa.
La portavoz adjunta del PSOE, Enma López
Hasta Ferraz llegará la polémica desatada en el PSOE-M y los ecos del comunicado de Reactiva, un grupo de en torno a un millar de militantes de base que ha dado la voz de alarma sobre la «situación crítica» de la formación. Sus integrantes piden que Sánchez renuncie a ser el candidato nuevamente y que el PSOE convoque un Congreso federal extraordinario y que las bases elijan a su sucesor por primarias.
El generalato del partido directamente ha despreciado su contenido, en el que los miembros de Reactiva advierten entre otras cosas de la «importante pérdida de confianza ciudadana». Porque hay varios hechos incontestables. El PSOE llega a este Comité Federal con: un exsecretario de Organización condenado a 24 años y tres meses de cárcel por el Tribunal Supremo. Otro en libertad en provisional a la espera de juicios, en plural, porque está imputado en varias causas. Una pieza separada abierta en la Audiencia Nacional para investigar las irregularidades de su contabilidad. Salpicado de lleno por el caso Leire, con la gerente del PSOE imputada por fabricar, presuntamente, facturas falsas para pagar a la trama y la presidenta llamada a declarar como testigo. Y con su referente moral, José Luis Rodríguez Zapatero, imputado por los delitos de organización criminal, tráfico de influencias, apropiación indebida, falsedad documental, blanqueo de capitales, contrabando y contra la Hacienda Pública.