Imagen de archivo de la directora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández
La directora general de la Agencia Tributaria dejará su cargo próximamente tras solicitar un relevo
Según Hacienda, Soledad Fernández pidió hace meses un relevo que se acordó posponer hasta terminar la actual Campaña de Renta
La directora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández, dejará su cargo próximamente tras haber solicitado hace meses su relevo al frente del organismo, según afirman fuentes de Hacienda mencionadas por Europa Press.
El departamento de Arcadi España ha trasladado que Soledad Fernández ha realizado un «gran trabajo» durante cuatro años al frente del organismo y que pidió hace meses un relevo que se acordó posponer hasta terminar la actual Campaña de Renta, que acabó ayer. Con esa afirmación, desvinculan su marcha a una crisis interna o a una diferencia de criterio relacionada con la personación de Hacienda en la causa sobre las joyas de Zapatero.
Hacienda añade que el relevo se produce una vez que se consideran cumplidos o ultimados todos los elementos clave del plan estratégico 2024-2027, que contemplaba desde la implementación de un nuevo modelo de información y asistencia al impulso de un modelo preventivo para facilitar el cumplimiento voluntario o dedicar más efectivas a las formas más graves de fraude fiscal.
Soledad Fernández se puso al frente de la Agencia Tributaria en junio de 2022, cuando fue nombrada directora general en sustitución de Jesús Gascón, que pasó a ocupar desde entonces el puesto de secretario de Estado de Hacienda. Nacida en Madrid, Fernández Doctor es Licenciada en Derecho por la Universidad Pontificia de Comillas-ICADE e inspectora de Hacienda del Estado.
La sombra del caso Plus Ultra
La semana pasada, el juez que investiga el caso Plus Ultra en la Audiencia Nacional ofreció a la Agencia Tributaria, a través de la Abogacía del Estado, personarse en la pieza separada en la que se investigan las joyas halladas en la oficina del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y valoradas en 1,3 millones de euros.
En un auto, el juez ofrecía esa personación a la Agencia Tributaria como «potencial perjudicada» porque los hechos investigados podrían ser constitutivos de un delito contra la Hacienda Pública y otro de contrabando. El juez cree que la naturaleza de los hechos investigados «revela un perjuicio patrimonial directamente conectado con ingresos de titularidad estatal cuya gestión corresponde a la AEAT», lo que la legitima, a su juicio, para «ejercitar las acciones penales y civiles que resulten procedentes».