Fundado en 1910

Inmigrantes frente a la explanada de embotellamiento de Loma Colmenar de CeutaEFE

Investigación

El CNI constató que Marruecos sabe controlar sus fronteras cuando quiere: lo demostró en 2024 y no lo hizo el 30 de julio

El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) dejó constancia, en su análisis de situación del 30 de julio sobre la crisis de Ceuta de que Marruecos demostró en septiembre de 2024 que es capaz de controlar con eficacia su frontera con la ciudad autónoma cuando decide hacerlo. El propio Centro constató que, en la jornada de la avalancha, esa misma capacidad de reacción brilló por su ausencia. El Debate ha tenido acceso a este documento, uno de los que el Gobierno ha desclasificado sobre lo ocurrido el pasado verano en la frontera sur.

El informe, elaborado el mismo 30 de julio mientras la crisis estaba en pleno desarrollo, dedica un apartado específico a valorar la «postura marroquí» ante el desbordamiento. Y ahí el CNI es tajante. Sostiene que de nivel operativo «no se ha detectado reacción proactiva por parte de las autoridades marroquíes ante la pérdida de control de la situación», más allá del despliegue de algunas unidades de antidisturbios en la frontera de Bab Sebta, que llegaron tres horas después de que el espigón fronterizo quedara desbordado por la masa de migrantes. Tres horas de margen, subraya el documento, en las que miles de personas accedieron de forma incontrolada al perímetro de Ceuta mientras las Fuerzas Auxiliares marroquíes se habían visto sobrepasadas y ni siquiera intervenían para impedir el acceso por mar.

El contraste que traza el propio CNI es contundente. El documento recuerda que el control eficaz de una situación de estas características «hubiese requerido del despliegue de un mayor número de efectivos especializados en el control de grandes masas de personas», y pone como ejemplo un precedente muy concreto: «El activado con éxito en la crisis de Ceuta en 15.09.2024». Es decir, el propio servicio de Inteligencia documenta que Marruecos ya había demostrado, apenas dos años antes, que dispone de los medios y el protocolo necesarios para contener un episodio similar cuando lo considera prioritario.

La conclusión que extrae el CNI de esa comparación es que «la participación de las autoridades marroquíes es, en este momento, esencial para restablecer el control de la frontera de Ceuta».

Este hallazgo del CNI encaja, además, con lo que semanas más tarde revelaría el informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional que documentó mediante análisis de imágenes satelitales que la presencia policial y militar marroquí en el entorno del Espigón de El Tarajal fue «sensiblemente más reducida de lo habitual» precisamente durante la jornada del 30 de julio, coincidiendo con la celebración del Día del Trono. Dos documentos de organismos distintos convergiendo en la conclusión de que el dispositivo de seguridad marroquí estuvo, ese día concreto, muy por debajo de lo que el propio país había demostrado ser capaz de desplegar.

El propio informe del CNI recoge, además, que en los días posteriores a la avalancha las autoridades marroquíes sí reaccionaron con contundencia ante una nueva convocatoria. Frente a los más de 20.000 accesos irregulares del 30 de julio la respuesta marroquí a la llamada del 15 de agosto se saldó con 294 detenciones, 248 expulsiones de subsaharianos y ningún acceso permitido a la prensa española en la zona. Una reacción mucho más contundente que la del 30 de julio, y que el propio CENIF interpretaría después como la prueba de que Marruecos dispone de capacidad de control total cuando decide ejercerla, reforzando la sospecha sobre lo ocurrido semanas antes.

¿Conoces algún hecho irregular que quieres que investigue y cuente El Debate? Escribe a investigacion@eldebate.com si tienes pistas o indicios que consideras relevantes. La verdad siempre merece ser contada.