Fundado en 1910

Nota de alerta temprana del CNI del 29 de julio, un día antes de la entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos a CeutaEl Debate

Los informes desclasificados del Centro Nacional de Inteligencia  El alcance de las advertencias del CNI hace imposible que el Gobierno desconociese la amenaza en Ceuta

Los documentos desclasificados por el Gobierno sobre la avalancha de Ceuta de los días 30 y 31 de julio han provocado un devastador efecto «boomerang» sobre el relato oficial impulsado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que ha negado de forma reiterada la existencia de avisos previos. La desclasificación de 40 documentos de Inteligencia ha tumbado de golpe su versión y ha abierto en canal la estrategia sostenida por Interior con el aval del presidente Pedro Sánchez. Los informes demuestran de forma rotunda que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) no solo avisó a Policía Nacional, Guardia Civil y Delegación del Gobierno, sino que también alertó a los servicios de Inteligencia marroquíes. El alcance de esas advertencias del CNI hace del todo imposible que el Gobierno desconociese la amenaza. De hecho, las pruebas que aportan los documentos desclasificados respaldan en su integridad la intervención de la ministra de Defensa, Margarita Robles, en el Congreso de los Diputados. En sede parlamentaria, Robles incidió en que el CNI y el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) realizaron la labor que les era «exigible» y que los 25 agentes destinados en Ceuta compartieron y analizaron la información con la Delegación del Gobierno y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Alerta temprana: un día antes

«ASUNTO: INMIGRACIÓN IRREGULAR. ALERTA TEMPRANA. POSIBLES INTENTOS DE ENTRADA A CEUTA DURANTE LA SEMANA DE LA FIESTA DEL TRONO». Bajo este claro encabezado el CNI alertó incluso a la Inteligencia marroquí el 29 de julio, un día antes de la avalancha, de la planificación de varias convocatorias para llevar a cabo entradas a Ceuta, tanto a nado como a través de la valla, aprovechando la celebración de la Fiesta del Trono.

La nota del CNI recoge varios mensajes difundidos en grupos masivos de WhatsApp y Facebook. Entre los avisos detectados figura un grupo de WhatsApp denominado «Asalto a la valla de Ceuta», que, según los agentes de Inteligencia, «estaría preparando un intento de entrada por el perímetro fronterizo de Ceuta el jueves 30 de julio». La nota también identifica dos grupos de Facebook con una importante actividad. Uno de ellos, denominado «Ceuta Fnideq», contaba con más de 160.000 miembros, mientras que otro, denominado «Hraga Ceuta», superaba los 22.000 integrantes.

En resumen: el CNI alerta un día antes de la movilización de hasta 180.000 usuarios para intentar entrar en Ceuta. Pero Pedro Sánchez afirma que «en modo alguno constituía o podía interpretarse como un indicador de la escala, naturaleza o probabilidad de lo que pasó después».

En el documento, el CNI detalla además el contenido de distintas publicaciones difundidas en redes sociales en las que se animaba a intentar cruzar hacia Ceuta coincidiendo con la celebración de la Fiesta del Trono: «el que quiera cruzar tiene última oportunidad en la fiesta del trono a las 8 las autoridades estarán distraídas con celebración y los desfiles».

Mensajes a la Delegación del Gobierno

En otro documento desclasificado se desvelan las conversaciones por WhatsApp del CNI a la Delegación del Gobierno en Ceuta ese mismo día, el 29 de julio, a las 13:52 horas, cuando le informa de que en redes sociales se está haciendo un llamamiento para un asalto a la ciudad autónoma por la valla y por mar el día siguiente, a las 20:00 horas, aprovechando la Fiesta del Trono y que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos «estarán liados». En el mismo mensaje, el CNI informa al jefe de gabinete del delegado del Gobierno de que hay dos grupos diferentes en redes sociales con un total de 180.000 seguidores. «Para que te hagas una idea del alcance de la difusión», advierte.

Moncloa despacha esta alerta cargando contra el CNI al asegurar que «un organismo que cree que al día siguiente va a producirse una entrada masiva no se limita a mandar un WhatsApp ambiguo a un cargo menor: lo eleva. Esa es su responsabilidad y su competencia».

Pero Moncloa obvia que una de las funciones esenciales de los jefes de gabinete de los delegados del Gobierno es canalizar la información fluida y urgente entre el Delegado del Gobierno y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en el territorio. El Jefe de Gabinete actúa como puente informativo porque la ley le otorga al Delegado del Gobierno la jefatura de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en su territorio. En concreto, a través de la Ley 40/2015 de Régimen Jurídico del Sector Público (Artículo 73). Y ejerce estas competencias de seguridad bajo la dependencia directa del Ministerio del Interior.

Artículo 73 de la Ley 40/2015

​BOE: Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público.
Corresponde a los Delegados del Gobierno proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana, a través de los Subdelegados del Gobierno y de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado, cuya jefatura corresponderá al Delegado del Gobierno, quien ejercerá las competencias del Estado en esta materia bajo la dependencia funcional del Ministerio del Interior.

En resumen: el mensaje no solo no era ambiguo, sino que era muy claro. Alertaba de un posible asalto masivo por valla y por mar. Y su destinatario no era un cargo menor, sino la persona adecuada en la cadena estatal de seguridad. A continuación, reproducimos las comunicaciones por mensajería del CNI a Delegación del Gobierno y Guardia Civil.

Comunicaciones por mensajería del CNI a Delegación del Gobierno y Guardia CivilEl Debate

Informe del día 30: no se detecta reacción proactiva por parte
de las autoridades marroquíes

El día 30 de julio, el CNI emite un informe en el que analiza la crisis migratoria desencadenada en Ceuta ese mismo día, cuando más de 20.000 inmigrantes accedieron irregularmente a la ciudad en una sola jornada.

El fenómeno comenzó a intensificarse desde principios de julio, con la llegada de jóvenes marroquíes a nado por la bahía sur. La situación se vio favorecida por la interpretación de una sentencia del Tribunal Supremo que impedía continuar aplicando el procedimiento de rechazo en frontera a quienes entraban a nado. Los inmigrantes que consiguieron llegar a Ceuta difundieron sus experiencias en redes sociales, generando un creciente efecto llamada. Entre el 22 y el 27 de julio, las llegadas pasaron de decenas a centenares diarias.

La situación alcanzó un punto crítico la noche del 29 de julio en Fnideq, donde una multitud esperaba para cruzar hacia Ceuta coincidiendo con la Fiesta del Trono. Pese al refuerzo de policías y gendarmes marroquíes, su capacidad resultó insuficiente. Durante la mañana del día 30, las Fuerzas Auxiliares marroquíes quedaron sobrepasadas y dejaron de intervenir para impedir que los inmigrantes accedieran al mar, permitiendo que el flujo hacia el espigón fronterizo se produjera de forma incontrolada. A lo largo de la jornada se registraron ocho fallecimientos.

El informe destaca especialmente la falta de una reacción proactiva por parte de las autoridades marroquíes. Según el análisis, su respuesta se limitó al despliegue de algunas unidades antidisturbios en la frontera de Bab Sebta aproximadamente tres horas después de que la situación hubiera desbordado el control del espigón. El documento considera que, ante el volumen de personas concentradas, habría sido necesario desplegar un número mucho mayor de efectivos especializados en el control de grandes masas, como se hizo en la crisis de 2024.

Esta falta de reacción adquiere especial relevancia porque Marruecos había quedado desbordado en su propio territorio y porque su actuación resulta esencial para recuperar el control de la frontera. El informe señala además una contradicción entre la imagen de Marruecos como actor de estabilidad y socio de seguridad fiable y la realidad observada sobre el terreno.

En resumen: El CNI pone de relieve la inacción de Marruecos el mismo día de la primera avalancha, destacando asimismo el efecto llamada de la sentencia del Tribunal Supremo y constatando la movilización masiva en redes sociales de la que ya había alertado con antelación.