El Rey felicita a la Princesa de Asturias, trs su intervención en el Teatro Campoamor de Oviedo
Premios Princesa de Asturias 2025 El Rey anuncia su relevo por la Princesa en los premios: «Me corresponde ir cediéndole ya este espacio»
Don Felipe ha asegurado que «presente o no» seguirá vinculado a los galardones, a la fundación y a Asturias
El Rey ha anunciado este viernes lleno de emoción en el Teatro Campoamor de Oviedo, durante la entrega de los premios Princesa de Asturias, que le «corresponde ir cediéndole ya este espacio» a su hija, como Heredera de la Corona. Don Felipe ha recordado que él lleva ya 44 años hablando desde ese tribuna, los últimos siete con Doña Leonor, y que la Princesa ha ido dando «nuevas pruebas de madurez y sensibilidad» y ha tenido «un papel más activo en la vida pública».
«En consecuencia, me corresponde, creo yo, ir cediéndole ya este espacio, como Heredera de la Corona y como presidenta de honor de la Fundación desde hace once años», ha añadido el Rey, quien ha reconocido que ha hecho este anuncio «con emoción, de padre y de Rey». Momento en el que ha recibido el aplauso del público.
«Presente o no»
Don Felipe ha añadido que su «intención firme» es mantenerse vinculado a los premios, a la Fundación y Asturias, y ha asegurado que «presente o no, estaré siempre comprometido con sus objetivos, sus valores y su futuro». Con esta frase, el Rey ha dejado la puerta abierta a seguir yendo a la ceremonia, pero sin tomar la palabra o incluso sentándose en un lugar distinto, como hace Doña Sofía.
El Rey no ha puesto fecha a su retirada de los premios, pero todo parece indicar que este relevo escalonado podría consumarse el próximo año, cuando la Princesa tenga 20 años, que cumplirá el próximo 31 de octubre.
Cuando Don Felipe cumplió 18 años y juró la Constitución, los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía no le acompañaron a la entrega de los premios Príncipe de Asturias de ese año, y cuando cumplió 20 años, dejaron de acompañarle del todo.
La primera fase del relevo empezó el año pasado, con la cesión a Doña Leonor del elogio a los premiados y la convocatoria de los nuevos galardones, y ha continuado este año, al cederle a su hija el discurso más importante y largo de la ceremonia.
Dos extremos inquietantes
En su intervención, el Rey también ha advertido de que «vivimos en un mundo que se debate, demasiado a menudo, entre dos extremos que son, por igual, inquietantes». Por un lado, ha citado «el individualismo radical que, si no se embrida de algún modo, puede llevar tanto a la indiferencia como a la soledad». Y ha lamentado que sociedades tan interconectadas «estén llenas de personas que están solas, se sienten solas o tienen problemas para comunicarse».
Y por otro lado, ha mencionado «una pulsión globalizadora que todo lo homogeneiza, que oscurece las diferencias, las singularidades, que degrada la diversidad». Y lo hace, ha añadido, «en favor de comportamientos gregarios, sujetos muchas veces a los dictados —sutiles, pero persistentes— de una red, de un algoritmo, de una pantalla».
Don Felipe ha advertido que sobre ese debate «en muchas ocasiones interesado, sobrevuelan los valores y la educación». En este sentido, ha afirmado que «la convivencia democrática tiene su gran pilar en la educación». «Mientras seamos capaces de inculcar en quienes vienen detrás de nosotros los principios y valores por los que hemos luchado, les estaremos dando las herramientas para construir su futuro».