¿Cómo afecta a la hipoteca reputacional de la Comunidad Valenciana el caso Puig?
Cruel ironía que el destino ha regalado al vecino del barrio de la calle Luis Fenollet, en el barrio de la Fuensanta, que sea hecho famoso, como revela su propio apellido, Antonio Famoso Jiménez, una vez hallado muerto
- ¿Cuándo escucharemos al expresidente de la Generalitat Ximo Puig Ferrer manifestarse sobre el momento procesal (y sus propias responsabilidades políticas, que haberlas haylas) al que se enfrenta su hermano Francis, que según se ha anunciado esta semana será juzgado en la Audiencia de Valencia por los presuntos delitos de estafa y falsedad documental en que están implicados además del propio Puig su socio Juan Enrique Adell Bover? Ambos están acusados del cobro de ayudas al valenciano, concedidas entre otros dadivosos organismos por la propia y no menos espléndida Generalitat Valenciana, presidida por su hermano Ximo, ahora embajador de España ante la OCDE
¿Acaso lo de Morella no es corrupción?
- ¿Qué tiene que decir, porque algo tendrá que decir, el expresidente Puig sobre la hipoteca reputacional de la Comunidad Valenciana, a la que tantas veces hizo mención tratando de contraponer la actuación de su gobierno frente los casos de corrupción de los anteriores presididos por el Partido Popular? ¿No se ha sentido concernido Ximo Puig cuando ha tenido conocimiento de que la Agencia Antifraude de la Comunidad Valenciana ha validado las denuncias del PP, en las que se ponían de manifiesto que habían sido más de 400.000 euros los que había ido a parar desde las cuentas del Ayuntamiento de Morella, presidido en aquellos años por Ximo Puig, a las de su hermano Francis? ¿O es que acaso ese modo de hacer no supone y no menor incremento de la «hipoteca reputacional» de la Comunidad Valenciana?
Respeto para los asesinados en Auschwitz
- ¿Por qué el diputado independiente de Compromís, Juan Bordera Roma (Alcoy, 1984) detenido, secuestrado y torturado por el Ejército israelí, sin aparentes signos de lesiones externas al ser liberado y regresar España, en vuelo costeado por los contribuyentes españoles, declaró haciendo gala de un ego superlativo y victimista, y aún mayor desconocimiento de la historia, que «lo que se ha visto allí es una especie de Guantánamo y Auschwitz», sin que la zurdería mediática, ni colegas de la cámara autonómica, le recriminasen su estúpida y desafortunada comparación con el mayor centro de exterminio nazi, en el que perdieron la vida más de un millón de judíos?
Y el mismo respeto por parte de los demás
- ¿No resulta tan llamativo como curioso que esa misma zurdería y los compis de escaños que dieron por buena la comparación de Bordera citada en el párrafo anterior, se han lanzado a degüello contra el diputado popular Manuel Pérez Fenoll (Benidorm, 1957) por lo que le dijo sarcásticamente desde su escaño en las Cortes Valencianas, frase, que conste, del todo desafortunada: «Qué gordito has salido de Auschwitz?» ¿Por qué las varas de medir que usan unos y otros nunca tienen la misma longitud y si la boutade es de uno de los míos la doy por buena y si es los otros la convierto en excusa para un zafarrancho de combate? Por cierto, ¿renunciará el diputado de Compromís Juan Bordera, a su sueldo en las Cortes Valencianas, superior a los tres mil euros mensuales, habida cuenta de su ausencia parlamentaria durante más de treinta días, al embarcarse en la flotilla Global Sumud, o al menos, dada su inactividad, la entregará a la causa palestina?
Famoso, pero una vez muerto
- Cruel ironía que el destino ha regalado al vecino del barrio de la calle Luis Fenollet, en el barrio de la Fuensanta, que sea hecho famoso, como revela su propio apellido, Antonio Famoso Jiménez, una vez hallado muerto. Las historias que han ido dándose a conocer sobre este albañil jubilado, revelan una personalidad huraña, la de quien tras separase de su mujer abandonó a sus hijos menores a los que, una vez que alcanzaron la mayoría de edad, también los desheredó. Que muriese, como parece, hace ya quince años, en la más absoluta soledad, parece lógica consecuencia de una complicada vida. Nadie lo echó de menos. Ni siquiera la pagaduría de la Seguridad Social que, mes tras mes, le ingresó la jubilación que, eso sí, sirvió para cubrir los gastos de escalera y para que nadie le reclamase pago alguno ni derrama.
¿Y por qué no duelo por las mascotas?
- Es, y no la única, reina de las ocurrencias en el gobierno de PSánchez. Yolanda Díaz, tiene un irrefrenable deseo de figurar que manifiesta con sus propuestas a cuál de ellas más desopilante, de no ser por el asunto al que se refiere, los días de permiso laboral a consecuencia de la muerte de un familiar directo. Propone, sin hablarlo con nadie más que consigo misma, que sean diez las jornadas de luto renumerado y no sólo por el fallecimiento de un padre, madre, hijo o hija, sino también de un amigo o por cuidados paliativos. Buenismo a costa del empresariado, pero no dejo de preguntarme ¿cómo una mujer de tan acendrado amor por los animales como pagayamente demuestra no contempla en su propuesta que la muerte de un loro, gato, perro o pitón no suponga un permiso durante el que poder digerir la ausencia?
· José Luis Torró es periodista