La Constitución del 78: 45 años de democracia, libertad e igualdad de los españoles

La Constitución del 78: 45 años de democracia, libertad e igualdad de los españoles

La Constitución del 78 como pieza fundamental para la concordia

Los participantes destacan la delicada situación actual y señalan la influencia de los nacionalismos

La importancia de la Constitución del 78 y la necesidad de defenderla de los ataques que sufre actualmente por parte de la izquierda y de la extrema izquierda fue la principal conclusión del acto organizado ayer por La Voz de Córdoba y El Debate en la Fundación Cajasol bajo el título 'La Constitución del 78: 45 años de democracia, libertad e igualdad entre los españoles.

En el mismo participaron el catedrático emérito de la UCO y diputado constituyente, José Javier Rodríguez Alcaide; el profesor de Derecho Administrativo y teniente de alcalde del Ayuntamiento, Jesús Manuel Coca, y el catedrático de Derecho Administrativo de la UCO, Manuel Izquierdo, con el redactor jefe de La Voz de Córdoba, Rafael González, como moderador.

En esta mesa redonda se le tomó el pulso a la Carta Magna a la luz de la actualidad, con una ley de amnistía a punto de iniciar su tramitación en el Congreso de los Diputados, con el asalto en marcha del Gobierno al poder judicial y con varias comisiones de investigación ya solicitadas en el Parlamento por los socios independentistas de Pedro Sánchez.

Cada uno de los participantes mostró un estado de ánimo distinto ante el futuro que le espera a la Constitución que, a la postre, es el futuro de España. Mientras Rodríguez Alcaide se definió como pesimista -«Siento ahora tristeza y miedo, que no lo tuve el 23F, porque esto no va a acabar bien»- mientras Coca se definió como «optimista» y Izquierdo se señaló a sí mismo como «pesimista» con matices, aunque al final fue tajante al afirmar que «el daño ya está hecho y a partir de ahí no sé cómo recomponer la situación sin hacer más fracturas».

La influencia de los nacionalismos

En cambio, los tres intervinientes sí coincidieron a la hora de señalar a los nacionalismos, fundamentalmente el catalán, como el origen de los problemas. Rodríguez Alcaide fijó su inicio en el denominado Pacto del Tinell, en 2002. Coca, por su parte, indicó que «el problema de Cataluña existe y es real; hay que mirarlo de frente y buscarle encaje dentro del proyecto común».

Izquierdo centró el asunto en el concepto que se use para el encaje autonómico, porque «el federalismo nunca lo han querido los nacionalistas porque comporta solidaridad y decidir entre todos, y quieren el confederalismo porque es bilateral».

Esta influencia demostrada y ejercida en las últimas décadas por los nacionalistas tiene un respaldo en la ley electoral, que otorga una generosa representación parlamentaria las minorías regionales. Desde el público se calificó este hecho como «el huevo de la serpiente» que se incubó dentro de la Constitución.

Rodríguez Alcaide reprochó con vehemencia a las dos grandes formaciones, PP y PSOE, que ni siquiera hayan intentado reformar la ley electoral, a la vez que Izquierdo reclamó que ambas formaciones «lleguen a un acuerdo, pero eso es un juego de suma cero».

La separación de poderes

Otro de los grandes bloques abordados en este acto, que contó con la colaboración del Cabildo Catedral, la Fundación Cajasol y Aguas de Villaharta, es el de la separación de poderes. El catedrático de Derecho Administrativo fue tajante en esta cuestión y afirmó que «la separación de poderes pura nunca ha existido, pero la presión a la que ahora se le está sometiendo es bestial».

Rodríguez Alcaide criticó que PP y PSOE «quieren seguir poniendo los jueces en el Tribunal Constitucional» y Coca apeló a la Constitución como «dique de contención de cualquiera de los excesos de los tres poderes».

Coloquio sobre la Constitución de 1978

Los caminos de la vida nos cruzaron.

Pero fuimos capaces, quienes nacimos en los años treinta del siglo pasado, de elegir el brillante camino del consenso para vivir en armonía tras una larga dictadura.
Tuvimos la capacidad suficiente para resistir a los asesinatos de ETA y al golpe del 23 F.


Pero esos caminos nos superan a los vivos de aquella época, de la que fuí testigo y partícipe.

Miro hacia atrás, a nuestro pasado, y veo a una manada de gansos, que como pájaros desnortados nos llevan al halcón.

Me veo arriba en la copa del árbol de España, movida por un aire frío.
Temo que aquel nido acogedor, que fue y es nuestra Constitución de 1978, sea pronto una cueva oscura donde enterrar a nuestra Democracia.

Me pregunto:
¿ Estamos al comienzo de una terrible Tormenta, de una grave Nevisca ?

La tormenta ha comenzado a golpear los postigos de las ventanas de la Constitución por donde han entrado los miedos.
Y golpea la puerta de nuestra Democracia.

La amnistía, ese fantasma que comenzó a cubrirse con la sábana blanca en marzo pasado, según el negociador socialista con

los de Puigdemont, aúlla en los páramos de nuestra España.

José Javier Rodríguez Alcaide, 20 de noviembre de 2023
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