Apuntes de fe anunciando la Semana Santa (III)
Sigo con mi caminar sufrido y discreto, paso a paso, embriagado de incienso y olor a azahar por las calles de nuestra ciudad. Y continúo escuchando el silencio, a paso firme y sereno y conteniendo la respiración de emoción cada vez que arranca una saeta o los costaleros hacen una levantá.
Entonces es el momento de poner una pequeña pincelada sobre los autores de las imágenes, a los Titulares de cada una de las hermandades a las que el cantaor reza, implora o piropea, como pudiera hacer Camarón, en forma de carcelera, con letra de María La Talegona.
Son numerosos los autores que con su arte han hecho posible que las imágenes puedan pasearse por nuestras calles y estar dispuestas para el culto el resto del año, y que el Nazareno o el Cristo en la Cruz, la Dolorosa o la Esperanza, puedan estar ahí, en ese momento mismo en el que hemos roto el dolor, y hablamos con ellos; hemos roto el temor y le cantamos a la imagen; de tu a tu. Estos artistas son los imagineros.
Estos virtuosos de la talla, tuvieron en la posguerra un intenso trabajo en la restauración o recuperación de imágenes, de las distintas Hermandades y Cofradías de muchos municipios; porque muchas de estas imágenes, en una guerra entre hermanos, habían sufrido serios daños o habían desaparecido.
En este trabajo cabe indicar una especial atención al realizado por los autores de la escuela valenciana como Mollar, Casterá, o Estéllez , o Cristóbal González, Damián Villar, y José Borrego, de la escuela madrileña y catalana. Tambien, Antonio Castillo, Carlos Bravo, Manuel Cerquera, y Manuel Vergara, de la sevillana.
Aunque fue la escuela cordobesa la que realizó más trabajos, con autores como... Amadeo Ruiz Olmos, Manuel Romero Ortega, Eugenio García Pino, Miguel Ángel González, o Antonio Bernal, sin olvidar a Juan Martínez Cerrillo. Escuela representada fundamentalmente por Juan de Mesa, en el siglo XVII, y por Alonso Gómez de Sandovat y Remigio del Mármol, en el siglo XVIII. Escuela que como toda la escuela andaluza, se caracteriza por la suavidad en el modelado y por el uso de ropas y vestimentas para ornar las imágenes .
Como homenaje y reconocimiento a todos ellos, y a los que hoy todavía siguen haciendo milagros con la gubia en sus manos, me quiero referir especialmente al imaginero cordobés Juan Martínez Cerrillo, que nace en Bujalance, y fallece en Córdoba el día 6 de octubre de 1.989 a los 79 años de edad.
Mi amigo y maestro Juan, como los imagineros de nuestro tiempo, fue artista de múltiples aspectos. La imaginería, la decorador, el guadamecí y la pintura, fue el principal ramillete artístico al que se dedicó, aunque nunca renunció a otros. Nunca ponía fronteras al arte, ni a los lugares donde acudir para dejar su huella, aunque hubiera que sobrevolar el atlántico.
Para hacerse una idea de la importancia de su obra, bastaría con decir que la misma es tan extensa, que se encuentra, aparte de en numerosos puntos de la geografía nacional, en Bélgica, Argentina, Venezuela o en Panamá. Y que en su haber existen más de 60 imágenes de Nuestra Señora, y más de 38 Cristos, sólo a lo que a imaginería religiosa de Titulares a se refiere.
A nuestro amigo Juan, quiero dedicarle estos versos que un día me salieron del alma, recordando aquellos pocos ratos que pude convivir y respirar en el ambiente sagrado y humilde de su taller.
Con su gubia de cristal,
el alma en forma de ángel
y un soplo de luz vencida;
rodeado con perfume de azahar
y claveles color de sangre,
a la imagen le da vida .
De pequeño, a ser niño renunciaba
y jugaba con la arcilla
que mas tarde modelaba,
en un taller de modistillas.
De esta forma despertaba
una profesión sencilla,
que es la que él amaba .
¿A cuántas Madres pariste
del barro a la realidad?
¿Cuántas fronteras cruzaste
con Amor y la Verdad,
para que por todos sitios
pudieran así venerar
a su Virgen o a su Cristo?
¿Te acuerdas, amigo Juan?
Tu arte está repartido
en el mundo procesional
por mil puntos y hermandades,
que quieren así pasear
a su Cristo de Caridad
o a la Virgen, que es su Madre,
mientras la ilumina un cirio
y cimbrean sus varales .
¿Quieren conocer su obra?
Si hablamos de Nuestra Señora,
citaremos a la Paz, Alegría,
Piedad, Amargura o Dolorosa.
De su hijo, la Humildad,
el de la Entrada Triunfal,
el Nazareno, el Cristo la Caridad,
o el Señor de las Penas.
iQué imágenes tan hermosas!
iGracias, amigo Juan
por dejarnos tu arte!
Por dejarnos la Asunción,
que preside nuestros Altares,
por pintarnos la Trinidad
Santísima de los lugares;
por dejarnos la Verdad
Nazarena de nuestro Padre,
y por esculpir la Cruz de la Caridad
en madera de pino de Flandes.
iGracias, amigo Juan
por dejarte aquí tu arte
y así poderle rezar
y también tirarle un cante!