¿Siguen los españoles esperando al mesías de la economía?
El mejor gobierno es el que menos gobierna"
A menudo, debido a mi actividad profesional, dedico una pequeña parte de mi día a escuchar, desde la distancia, a personas hablando y debatiendo sobre la marcha en materia económica de su localidad, región o país. Es verdaderamente curioso ver como algunos de ellos aciertan perfectamente en el diagnóstico, pero fallan estrepitosamente en las recetas y soluciones a aplicar. Sin embargo, lo que llama poderosamente mi atención es como pueden seguir esperando la llegada de un Dios que no existe, como pueden seguir rezando y esperando por un ente que les ha demostrado una y otra vez lo incompetente e ineficiente que puede llegar a ser. Parece ser que efectivamente, los españoles sigan esperando la llegada de un mesías económico disfrazado de Estado para reconstruir lo que el mismo ha dilapidado en los últimos 30 años.
Es apasionante escuchar como todo tipo de personas enarbola diferentes conjeturas con las cuales solucionaría los problemas económicos de nuestro país, pero lo más asombroso es como comienzan su discursillo de soluciones tras enumerar todos esos problemas de los cuales adolece nuestra economía. Comienzan así, seguro que les suena; «Lo que tiene que hacer el Ayuntamiento es…», «Lo que tiene que hacer la Seguridad Social es…», «Lo que tiene que hacer el Gobierno es…» o «Lo que tiene que hacer el Estado es…» Y ahí, en ese momento es cuando, con todos los respetos, se esboza una pequeña sonrisa en mi cara, una sonrisa incrédula y a la vez empática de la realidad económica que hemos vivido en las últimas décadas.
Pues bien, no, no va a llegar, de momento, ningún mesías económico para solucionar los problemas que atraviesa nuestra economía y menos aún cabe esperar la posibilidad de que agrandando al elefantiásico Estado que actualmente tenemos podamos llegar a convertir nuestra economía en una economía robusta, dinámica y enormemente rica. Con todo lo que está aconteciendo entorno a la figura de Pedro Sanchez y todo el gobierno socialista la ciudadanía comienza a debatir sobre el futuro de nuestro país y siguen viendo como la una solución, ya no hablo de la mejor solución sino una de ellas, un cambio de cromos entre PSOE y PP en el poder, ¿Realmente creen que esa es la solución? ¿De verdad? Todos los partidos políticos del panorama nacional abogan por un Estado gigante que siga teniendo la mayor parte del control de nuestra vida personal y económica, nadie está hablando de aligerar considerablemente la carga estatal y así, y solo así, devolverle a la ciudadanía su capacidad de decidir y su libertad personal y económica para que pueda llevar a cabo su proyecto de vida.
Voy a mostrarles algunos datos que dejan de manifiesto lo redactado anteriormente;
• Desde 1980 han gobernado en España tanto PP como PSOE, y en periodo la tasa media de paro ha sido del 16%.
• En 1985 el cálculo para la pensión de jubilación se hacía sobre los dos últimos años, actualmente se cogen los últimos 25 años. ¿Saben como se llama eso? Recorte o hachazo, como quieran llamarlo.
• El gasto público per cápita en 2008 era de 9.878 euros, en 2024 fue de 14.729 euros. Los problemas de nuestra economía son más graves en materia de deuda, empleo o pensiones, es decir, más recursos públicos, más oraciones al Estado no resuelven el problema.
• España gasta diariamente 600 millones de euros en pensiones, es el gasto más grande del presupuesto llegando a alcanzar el 40% del mismo. ¿Solución? Seguir subiendo los impuestos.
• Jamás en la historia de nuestro país los impuestos habían sido tan altos, ni había habido tantos y también, nunca el Estado había sido tan grande, jamás. ¿Ha solucionado algo? Negativo, es más, ha ahondado mucho más en ellos.
• Desde el año 2002 el euro vale un 40% menos, es decir, con 1 euro, hoy, tiene un 40% menos de capacidad de adquisición que en 2002. Además, desde el 2021 la inflación se ha comido más del 20% del valor de nuestro dinero. ¿Solución? Más Unión Europea.
• El Banco de España alerta que hacen falta más de 600.000 viviendas para equilibrar la oferta y la demanda en el mercado de vivienda. Además, desde 2008 el ritmo de creación de nueva vivienda, teniendo en cuenta la demanda, es prácticamente nulo. ¿Quién decide que se construye y como se construye en este país? El Estado, ¿Solución? Más Estado.
¿Saben qué? Podría seguir hasta hacer un libro, queda perfectamente claro que aquel al que muchos rezan y veneran como es el Estado no ha hecho más que empobrecernos y quitarnos capacidad y libertad para llevar a cabo nuestro proyecto de vida como nos dé la gana.