Pepa Gómez, en su estudio
Pepa Gómez, asesora de imagen
«Todas las personas tienen un estilo propio»
Desde hace tres años, Pepa Gómez ofrece asesoría profesional de imagen a mujeres que desean encontrar un estilo propio y sentirse más a gusto
De alguna manera, y como dice el refrán, de casta le viene al galgo. Pepa Gómez (Córdoba, 1975) pasaba muchas horas de niña en la peluquería de su padre en Puerta Nueva. Allí ‘arreglaba’ las uñas a las clientas como las niñas de su edad podrían estar jugando a las casitas o a pillar en la calle. Pero ella encontraba fascinante el contacto con el público, con la gente que salía guapeada y bella de aquel negocio familiar que casi puede adivinarse en el pequeño taller o despacho que tiene en el centro de Córdoba. Hay reminiscencias de su infancia porque fue la patria de su vocación. Se traducen en los colores, en los carteles de hermosas mujeres en la pared, en la luz que entra por la ventana, lejos de Puerta Nueva pero luz de Córdoba, en definitiva.
Pepa regala de entrada una sonrisa con la que ya tiene gran parte del trabajo hecho, porque no se trata de parecer mejor o de encontrar un estilo propio, sino de hacerlo de manera feliz, con la alegría de quien emprendió la vocación en plena pandemia y aquí sigue, recibiendo a mujeres que entran quizá de color gris y salen comiéndose el mundo. Como Pepa, que trabaja devorando uniformidades, estándares y modas fugaces para que cada cliente luzca mejor siendo uno mismo.
Pepa Gómez, en su estudio
- ¿La primera impresión es la que importa?
- Sí, desde mi punto de vista la primera impresión importa muchísimo. Cuando nos comunicamos una parte es mensaje verbal y otro no verbal, que entra por el ojo. Yo trabajo esa parte, ese 93 por ciento que no tiene nada que ver con las palabras que salen de la boca. Suelen ser siete segundos y podemos equivocarnos con la primera impresión que nos llevamos de una persona, pero es innegable que esa primera impresión tiene mucho peso. Si profundizamos más, con el tiempo, podremos darnos cuenta de que esa impresión nos llevó a error, tanto en lo positivo como en lo negativo. Pero la primera impresión es muy importante.
- Dice usted que trabaja la imagen de forma estratégica.
- Lo que trato es de ‘bajar al suelo’ un servicio que durante mucho tiempo ha estado reservado solo a personas con mucho dinero. Me di cuenta hace algunos años que hay mujeres que tienen que salir de su casa obligadamente arregladas, y si representan a una empresa además, no se puede ir de cualquier manera. Aunque sea una empresa de limpieza; tú eres la gerente o la propietaria, y tienes que tratar con bancos, con asesores, con tus trabajadores y con la administración. Trato de que esas personas salgan de su casa con la autoestima fuerte y creyendo en ellas mismas. La estrategia consiste en utilizar herramientas como la colorimetría, la morfología corporal, reconocer un estilo propio, saber maquillarse o qué tipo de corte de cabello es el adecuado. Que no vayas a una peluquería y digas «hazme lo que quieras», sino que sepas tú lo que es adecuado para ti. Es importante saber primero qué es lo que una persona quiere transmitir, y sobre eso trabajamos.
Trato de ‘bajar al suelo’ un servicio que durante mucho tiempo ha estado reservado solo a personas con mucho dinero.
- Qué ropa ponernos cada mañana. Menudo dilema.
- (Ríe) Pues no es tanto dilema cuando ya tienes este conocimiento.
- El fundador de Apple, Steve Jobs, lo resolvió fácilmente: camiseta negra, vaqueros y deportivas todos los días para no perder tiempo.
- Sí, claro. Si no quieres malgastar tiempo ni energía decidiendo qué ropa ponerte es fenomenal. A mí me gusta mucho y es lo que llamamos un ‘armario cápsula’ . Se trata de decidir durante el fin de semana qué ropa vas a utilizar de lunes a viernes dependiendo de la actividad que tengas . No es lo mismo una reunión de trabajo que estar solo en tu oficina un día entero, donde tiendes a estar más cómodo. Es cuestión de organizarse, y con la semana planificada, saber qué te vas a poner cada día. ¿Tú sabes el tiempo que perdemos delante del armario cada mañana? Supone una media de 17 minutos todos los días.
- En su página web habla en femenino ¿No asesora a hombres?
- No me siento igual de cómoda con los hombres. Y sinceramente pienso que tendría que refrescar mi formación, ya que esto, como la mayoría de las profesiones, evoluciona con mucha rapidez.
- ¿Somos más complicados los hombres?
- No, es que es diferente, empezando por la silueta. Me refiero a la morfología, que es diferente a la de la mujer. Desde eso hasta la confección de un fondo de armario es muy distinto.
Pepa Gómez
- También sostiene que «nada de clones, nada de clichés ni de copias» ¿Hay que buscar la originalidad en cada persona?
- La originalidad y el estilo.
- Me da la impresión de que el estilo no está generosamente repartido.
- Todas las personas tienen un estilo propio. Cuando hablamos de esta profesión siempre se piensa, de manera inevitable, en la moda. Parece como si yo te fuera a enviar a Zara a comprarte lo último que haya llegado. Y no es así. La moda es una cosa y el estilo es otra. La moda pasa. La moda tiene que ver con la ropa y con lo que se lleva en un momento determinado.El estilo es propio de la persona. Está relacionado con la personalidad y la manera de vivir , y sólo así se puede transmitir coherencia, que es de lo que se trata. Cuando abres el armario las prendas que hay en él te representan. Te pongas una u otra, te sientes tú y transmites la imagen que quieres.
Todas las personas tienen un estilo propio
- La veo tatuada ¿Pueden ser los tatuajes un problema sobre todo en el ámbito profesional?
- El lenguaje del tatuaje ha cambiado. Antes solo cierto tipo de personas eran las que iban tatuadas. Hoy en día representa otro tipo de cosas y lo llevan muchas más personas, de diversa edad y condición. Pero hay ciertos sectores profesionales en los que el tatuaje no está bien visto, porque no forma parte de sus códigos. Ahí sí pueden ser un problema.
- ¿Hay un exceso de tatuados?
-Puede ser que sí.
- Sí parece que hay una vulgarización generalizada. Mucha gente va en chanclas a todos sitios.
- Yo también lo pienso así. Las chanclas tienen su momento y lugar de uso. De todas maneras, y respecto a las chicas, ahora en verano hay una gran variedad de calzado abierto que puede parecernos chanclas cuando no lo son.
- Ahora en Internet encontramos de todo, también asesoría en imagen ¿Es una competencia dura?
- Hay mucha información en la red, eso es cierto. Pero observo que a las personas les gusta el contacto humano y que les digas personalmente lo que les va bien. Yo también busco en la red, sobre todo al principio cuando pongo en marcha el negocio y quiero ver cómo trabajan otros colegas. Pero está todo muy generalizado, principalmente lo que se encuentra en las redes sociales. La asesoría es integral, no te habla solo de la forma de tu cara, como encuentras en las redes, o del color que te vaya bien según Pinterest, sino de qué emociones despierta.
Pepa Gómez
- ¿Cómo se le dice a un cliente lo que no le va o no sienta bien sin herir sus sentimientos?
- Yo tengo fácil (ríe). La verdad es que me considero una persona bastante empática y creo que el haber trabajado desde los 18 años con gente muy diversa me ha dado esa facilidad para poder decirle a una persona lo que le va o no bien. No he tenido problema con eso, de verdad.
- ¿Sus clientes son solo de una vez o repiten y se hacen habituales?
- Suelen repetir, pero una de mis asignaturas pendientes es trabajar más la estrategia para conservarlos. Salen de aquí muy contentos, con formación e información que luego, eso sí, tienen que trabajar. Mi reto es que ese trabajo se repita conmigo mensual o trimestralmente.
- Dice que en su juventud quiso ser modelo ¿Esa es otra asignatura pendiente?
- (Ríe) No, para nada.
- Lleva poco tiempo con su empresa pero ¿ cuál ha sido el logro que más satisfacción le ha producido?
- El ayudar a las mujeres que asesoro. Recuerdo mi primera asesoría pagada que fue con una chica que es psicóloga, una experiencia fenomenal. Ella es muy buena profesional, pero en plena pandemia, debía trabajar on line. Tenía que grabar además vídeos para sus redes, pero no era capaz de ponerse delante de la cámara. Después de tener un par de sesiones conmigo, el cambio fue radical. Y esa sensación de saber que has ayudado a alguien es impagable.