La jequesa Moza bint Nasser
La jequesa y el bolso de las Sagradas Escrituras
En el Antiguo y en el Nuevo Testamento se describe un bolso con cierre de lazada hecho en cuero que sigue de actualidad
Desde la edad de Piedra (6,500 a.C - 2,600 a.C) y sobre todo desde el 3500 antes de Cristo, una bolsa con fines de movilidad pecuniaria se ha estado utlizando en el mundo. Es ahora la creadora rusa Uliana Sergeenko la que viraliza su propio modelo en ante, una pieza que está popularizando la exjequesa de Qatar.
Modelo de Bolso
De la Edad de Piedra, la bolsa saco pasó al Antiguo Egipto. Y de allí a Europa, donde, en 1991, un senderista encontró una momia antigua con un bolso similar en Los Alpes. Estaba hecho en piel de gamuza y contaba con una correa de cierre, igual a las dibujadas en los jeroglíficos egipcios, que de hecho representaban a hombres con bolsas de ante alrededor de la cintura. El modelo que la jequesa de Qatar ha lucido esta semana, cuenta con el cinturón y la bolsa/saco en ante, un modelo que Sergeenko no había esperado que tuviese tanta repercusión.
La jequesa de Catar
Histórico
En tiempos bíblicos, se identificó a Judas Iscariote como alguien que llevaba bolsas de cuero, como cuando se supone que vendió a Jesucristo por un puñado de denarios. En la edad Media temprana, los bolsos proliferaron entre ellos y ellas, llevándose a la cintura en lugar de en el hombro. Servían para llevar monedas y pequeños objetos.
En el Renacimiento, entorno a 1400 D.C, la moda evolucionó y con el exceso de telas disponibles, ellas creaban sus bolsos al interior de los vestidos, de modo invisible, entre capas y volantes. Pero ellos debían seguir usando faja con cartera atada, ya que no contaban con telas ni ínfulas.
Durante la Revolución Industrial, en torno a 1780, los vestidos femeninos se afinaron y la cartera se reinventó. Se utilizaban monederos de mano en metal o red, careras delgadas o bolsos más grandes para los viajes.
La diseñadora
Fue entonces, cuando este tipo de bolso que se describe ya en el primer libro de Samuel y que se supone que llevaba David frente a Goliat, esa bolsa pastoril en la que llevaba el más débil las piedras de Arroyo con las que destruyó al gigante, se convirtió en emblemática.
Ahora es la antes novata en la moda, la rusa Ulyana Sergeenko, que comenzó revendiendo Prada y MiuMiu en su casa de Moscú de modo poco ortodoxo, se ha convertido en una marca reconocida en los países árabes que la bellísima jequesa no duda en usar, tantos sus vestidos como para sus bolsos, como en este caso.