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El Rey Felipe VI con guayabera en MadridEP

7 consejos para vestir con estilo la guayabera este verano

No resulta nada fácil defender con estilo la guayabera, una prenda asociada a climas cálidos, celebraciones al aire libre y una forma de vestir más relajada. A pocos hombres les favorece como al Rey Felipe, quien con su 1.97 metros de estatura y porte, tiene todo ganado. Hace apenas unas semanas le veíamos con una en color azul, en la inauguración del Centro de Innovación de Agua y Energía de Canal de Isabel II, en Pinto.

Su estructura ligera y confección en tejidos frescos han convertido la guayabera en una de las prendas más reconocibles de su armario. Resulta habitual ver al Rey Felipe con ella durante sus estancias en Palma en actos señalados como la recepción de autoridades en Marivent. Hay que saber escogerla, combinarla y entender en qué contextos funciona.

El Corte Militar, la sastrería más histórica de Madrid (1926), repasa las claves para llevarla correctamente durante los meses de calor, manteniendo el equilibrio entre frescura, tradición y buen vestir.

1. Entender que no es una camisa cualquiera.

La guayabera tiene entidad propia. Sus bolsillos, alforzas y corte recto la convierten en una prenda más estructurada que una camisa de verano convencional. Por eso conviene tratarla como pieza protagonista del look y no como un simple recurso informal para combatir el calor.

2. Elegir siempre tejidos naturales.

El lino, el algodón o las mezclas ligeras de fibras naturales son las mejores opciones para que la prenda respire bien y mantenga su caída. En verano, el tejido importa tanto como el diseño: una guayabera mal confeccionada o fabricada con materiales sintéticos puede resultar incómoda, perder forma y transmitir una sensación poco cuidada.

3. Cuidar mucho el ajuste.

La guayabera no debe ir pegada al cuerpo, pero tampoco excesivamente amplia. Su elegancia está precisamente en una holgura medida, que permita moverse con naturalidad sin deformar la silueta. El largo también es importante: debe cubrir lo suficiente para llevarse por fuera del pantalón, pero sin parecer una prenda desproporcionada.

El Rey, con guayabera, y la Reina, con un vestido blanco, en la recepción de MariventEFE

4. Llevarla por fuera del pantalón.

A diferencia de otras camisas, la guayabera está pensada para llevarse por fuera. Su bajo recto y su estructura frontal forman parte de su identidad. Meterla dentro del pantalón suele romper la proporción de la prenda y le resta naturalidad.

5. No confundir frescura con descuido.

Que sea una prenda cómoda no significa que admita cualquier combinación. Funciona especialmente bien con pantalones de lino, algodón, chinos ligeros o incluso sastrería relajada. El calzado debe acompañar: mocasines, alpargatas elegantes o zapatos ligeros pueden elevar el conjunto, mientras que unas zapatillas demasiado deportivas pueden restarle presencia.

6. Apostar por colores sobrios.

El blanco es el gran clásico, pero no el único. Tonos crudos, beige, azul claro, verde suave o incluso colores más profundos pueden funcionar si el tejido y la confección son adecuados. La clave está en evitar estampados demasiado llamativos cuando se busca una imagen elegante y atemporal.

7. Saber cuándo usarla.

La guayabera es perfecta para comidas de verano, eventos al aire libre, celebraciones en la costa, cenas informales cuidadas o contextos donde el traje completo resulta excesivo. En algunos entornos puede sustituir a la camisa y la americana, siempre que el resto del look esté bien pensado. No se trata de vestir menos, sino de vestir de forma más inteligente cuando el calor aprieta.