24 de enero de 2022

Pasar más tiempo en familia puede ser uno de esos objetivos para el año que comienza

Pasar más tiempo en familia puede ser uno de esos objetivos para el año que comienzaUnsplash

Para empezar 2022

La lista de propósitos de año nuevo para cumplir en familia

Es momento de hacer balance y sentarse todos juntos para ver qué se puede mejorar, qué nos gustaría que cada uno cambiara de uno mismo y del otro
El final de un año puede servir a todos los miembros de la familia para reflexionar sobre todo lo bueno que se ha aprendido en familia, pero también para proyectar todo aquello que se quiera incorporar de cara al año que comienza. Es momento de hacer balance y de sentarse todos juntos para ver qué se puede mejorar, qué nos gustaría que cada uno cambiara de uno mismo y del otro.
«Los adultos muchas veces queremos que los niños cambien, pero no escuchamos lo que ellos quieren de si mismos o de nosotros», afirma la psicóloga Celia Rodríguez Ruiz. Gritar menos, no contestar… son algunas de las acciones que pueden estar en esta lista de propuestas para el 2022, que toda la familia ha de comprometerse a cumplir. Esta misma psicóloga recomienda que un propósito para mejorar el clima familiar puede ser establecer proyectos comunes, como una afición común para empezar a compartir (puzles o deportes) o establecer un día especial al mes en el que toda la familia va a hacer una actividad especial (una noche de cine o una excursión a la montaña). «Sobre todo de cara a los niños, es importante que sean acciones asequibles, pequeños objetivos, como leer un poco todos los días, empezar a recoger su cuarto y su ropa o ahorrar», explica Rodríguez.
La comunicación en familia es lo que esta psicóloga considera más relevante. Por ello, otra propuesta para la lista podría ser aprender a decir las cosas buenas y bonitas que los otros miembros de la familia hacen por nosotros. De esta manera, pequeños actos irán cambiando en la familia y las virtudes de los más pequeños se verán fomentadas. «Sin que se den cuenta con estos pequeños objetivos, se van trabajando los valores que son nuestra herencia, para que los vayan haciendo suyos», explica Katia Aranzabal, psicóloga infantil y juvenil.
En un calendario se puede apuntar un propósito general que fomentar cada mes, haciendo partícipe de su elaboración a los más pequeños de la casa para que aporten cómo les gustaría llevar a cabo cada uno de los objetivos. 
La empatía y el diálogo son clave para la resolución de conflictos

La empatía y el diálogo son clave para la resolución de conflictosPexels

Enero: amor

Todos los miembros de la familia se quieren mucho. ¿Cómo expresarlo de diferentes maneras? El primer mes del año se puede dedicar a buscar esas maneras de decirnos te quiero no solamente con palabras, sino también explicándoles a los más pequeños que hay gestos de amor con los que este sentimiento también se exterioriza.

Febrero: gratitud

Hay que buscar cada día la manera de dar las gracias a los demás por tantas pequeñas cosas que pasan sin que nos demos cuenta o que los demás hacen porque se han acordado de nosotros. Empezar por decir gracias puede ser el primer paso. Sin embargo, de nuevo, al igual que ocurre con el amor, hay otras maneras de agradecer a los demás sus acciones desinteresadas, como, por ejemplo, en el caso de los niños, recoger su cuarto antes de que sus padres le digan que lo haga.

Marzo: diversión

Organizar planes todos juntos y compartir experiencias divertidas, a ser posible fuera de casa, es la mejor manera de fomentar el tiempo de calidad entre todos los miembros de la familia. Puede ser: ir de camping, excursiones, un pequeño viaje de fin de semana... Los buenos momentos juntos hacen que nos olvidemos de todo lo demás. 

Abril: responsabilidad

Los pequeños de la casa pueden comenzar para el próximo año a hacer algunas tareas que antes hacían por ellos sus padres, como por ejemplo poner y recoger la mesa, lavar los platos, hacer la cama o cambiar las sábanas. Así, los niños aprenderán que son también responsables de lo que ocurre en casa, ya que la comparten con el resto de miembros de la familia. 

Mayo: perdón

Es tan importante perdonarse a uno mismo cuando hace algo malo como perdonar a los demás y es algo que los más pequeños han de saber. No hay nadie perfecto y todos cometemos errores. La propuesta de esta psicóloga para el mes de mayo es compartir cada día pequeños momentos en los que hablar todos juntos de lo que se ha tenido que perdonar, por ejemplo, si ha habido alguna pelea o discusión en el colegio o en casa. 

Junio: no juzgar

Fomentar la comunicación en familia también pasa por hacer saber a todos sus miembros que nadie los va a juzgar y que pueden compartir sus emociones y sentimientos libremente. El sexto mes del año puede servir para aprender a empatizar, comprender cómo se siente la persona que se tiene al lado y poder ayudar a los pequeños de la casa a manejar sus emociones. 

Julio: confianza

Demostrar a los demás que pueden confiar en nosotros es el propósito del mes. Los niños muchas veces no son conscientes de la confianza que depositan en sus padres, hermanos o las personas que quieren. Por ello, hay que explicarles que igual que uno va ganando confianza en sí mismo, también se puede confiar en los demás y estos a su vez en ellos. 

Agosto: optimismo

El verano es el momento perfecto para aprender a mirar la vida con positividad. Disfrutar de las cosas buenas de cada día, dando las gracias y poniendo amor en todo lo que se hace les ayudará a crear una realidad diferente. 

Septiembre: diálogo

La escucha activa y la participación son los dos valores para resolver los conflictos que puedan tener lugar en casa. La empatía y el diálogo respetuoso hará que esas peleas se resuelvan de la forma más pacífica posible. La conversación permite saber cómo piensa y cómo se siente el otro y llevará a acercarnos y aclarar todos los posibles malentendidos.

Octubre: pertenencia

Durante este mes se ha de buscar un momento del día para compartir con el resto de la familia cómo ha ido el día, qué nos preocupa o qué esperamos que ocurra el día siguiente. Compartir ilusiones y preocupaciones, simplemente un rato de comunicación, de cariño y de sentir que pertenecemos a una gran familia. 

Noviembre: creatividad

Seguro que a más de uno de la familia le gusta inventar historias o contar cuentos... Durante estos días se puede escribir entre todos una obra de teatro o un cuento, en el que cada uno desempeña un personaje, para luego interpretarlo. Se puede grabar y hacer de ello una película que volver a ver siempre que se quiera. 

Diciembre: crítica constructiva

De cara a la próxima Navidad, hay que volver a hacer balance de todo lo que se ha conseguido: si se han cumplido todos los propósitos marcados o qué nuevas y buenas rutinas se han incorporado a la familia. El objetivo de la crítica constructiva es hablar de todo lo que ha funcionado, lo que más ha costado o lo que ha generado conflictos, para ayudar a toda la familia a seguir mejorando. 
Ir de excursión una vez al mes puede ser el propósito para pasar más tiempo en familia

Ir de excursión una vez al mes puede ser el propósito para pasar más tiempo en familiaPexels

tracking