Un niño salta en un parque de Barcelona
Uno de cada tres niños ha sido objeto de comentarios incómodos o molestos por parte de personas adultas
Una encuesta de la ONG Educo señala algunos comportamientos violentos y vejatorios contra la infancia que están «socialmente normalizados»
Uno de cada tres niños o adolescentes han sido objeto de burlas, menosprecios, ridiculizaciones en público o comentarios impropios por parte de personas adultas. Así se desprende de una encuesta que la ONG de infancia y educación Educo ha llevado a cabo entre medio millar de chicos y chicas de entre 11 y 17 años, sobre el buen trato en sus entornos educativos y, especialmente, sobre el comportamiento de las personas adultas hacia ellos.
En concreto, el 37,5 %, o sea, uno de cada tres menores consultados, afirma haber recibido comentarios de personas adultas que les resultaron incómodos o molestos.
Frases peyorativas y menosprecios
Entre las situaciones más frecuentes se mencionan frases peyorativas como «cosas de niños» al referirse a sus inquietudes o preocupaciones, ridiculizaciones, menosprecios, críticas o vejaciones en público, observaciones percibidas como injustas, y comentarios impropios para su edad e inocencia.
El porcentaje se eleva hasta el 80 % si sumamos los niños que dicen escuchar este tipo de comentarios contra ellos pero referidos a sus padres, o que sienten que los adultos les «pican» aunque ellos se lo toman a broma.
Humillaciones normalizadas
La encuesta de Educo se enmarca en la campaña El Mejor Trato, que pretende asentar una cultura de buen trato hacia la infancia y la adolescencia, que promueva la empatía, la escucha activa, la validación de los sentimientos y el respeto a la inocencia, como formas de prevenir la violencia o los abusos de diversa índole.
«El maltrato físico o el abuso hacia la infancia son acciones evidentes de violencia, pero hay otros comportamientos como ridiculizar o hacer callar de forma humillante, que están normalizados en la sociedad y que afectan directamente al bienestar de niños y niñas», explicó Miriam Torán, responsable de Movilización Social de Educo, al presentar los resultados de la encuesta.
Comportamientos, señaló, «que también deberían considerarse violentos porque ellos mismos nos dicen claramente que son acciones que les provocan sufrimiento».
Adultos que no confían
Junto a este porcentaje destaca otro: más de un 60 % de los menores consultados asegura que perciben cómo los adultos de su entorno (tanto familiar como escolar) no confían en su capacidad para resolver conflictos.
Además, según la encuesta de Educo, uno de cada tres niños y adolescentes asegura que en los colegios e institutos las personas adultas «parece que los escuchan», pero en realidad «no tienen en cuenta sus propuestas».
Mal diseño de los centros escolares
La encuesta también profundiza en el diseño de los centros escolares, crucial para el bienestar de la infancia ya que impacta en su desarrollo físico, cognitivo, social, emocional y creativo. Sin embargo, más del 50 % de los niños y adolescentes creen que los colegios e institutos no están diseñados para promover su bienestar, ni adaptados a las necesidades de todas las personas.
Además, expresan el deseo de espacios más luminosos y de estar al aire libre. Así lo manifiesta Pablo, de 14 años, en un testimonio recogido en la encuesta: «Nos gustaría que las aulas fueran más amplias, con ventanas grandes. A veces nos sentimos cansados y creo que, si hubiera más luz y pudiéramos salir más al aire libre, aprenderíamos mejor».
«La protección a la infancia es responsabilidad de toda la sociedad. La campaña El Mejor Trato nace para hacernos reflexionar sobre cómo estamos tratando a la infancia y para promover experiencias positivas, de confianza y respeto», concluyó Miriam Torán.