Niño enfadado
Con esta sencilla frase lograrás calmar a tu hijo de una rabieta en tan solo 30 segundos
No se suelen contar con los mecanismos adecuados para aliviarla a corto plazo. Sin embargo, Jeffrey Bernstein, podría tener la solución
Frustrarse, enrabietarse, sentir dolor… son emociones que cualquier persona adulta ha experimentado alguna vez y que, por lo general, ha aprendido a manejar y superar sin necesidad de recurrir a otros. Sin embargo, cuando estas mismas emociones aparecen en un niño, la situación es más compleja: ellos aún no las comprenden ni saben cómo gestionarlas. Por ello, al ver que los padres no les entienden y no pueden gestionarlo, surge la conocida y temida rabieta.
Muchas veces, cuando el menor reacciona así es imposible calmarlo. De hecho, no se suelen contar con los mecanismos adecuados para aliviarla a corto plazo. No obstante, Jeffrey Bernstein, Doctor en Filosofía y coach para padres, podría tener la solución. Así, basándose en su propia experiencia, escribe en la revista Psychology Today que la solución está en una sencilla frase de ocho palabras: «Veo que estás enfadado. Estoy aquí para ayudarte».
Esta frase, comenta el doctor, aunque puede parecer simple, posee un profundo poder psicológico, puesto que «reconoce sus sentimientos, les asegura que no están solos y crea un espacio para calmarse sin sentirse juzgados», afirma.
¿Cómo se debe hacer?
Aunque la frase es importante, también los son otros factores. En este sentido, Jeffrey Bernstein apunta que hay cuatro puntos que se deben seguir para que todo en su conjunto funcione.
En primer lugar, hay que mantener la calma. Aunque lo primero que apetezca sea elevar la voz. Lo recomendable es respirar, emplear un tono cálido y relajado. Así el niño verá que realmente le acompañas, le entiendes y le ayudarás en todo lo posible.
En segundo lugar, el filósofo pone hincapié en el lenguaje corporal. En este punto, anima a arrodillarse y estar a su altura para hablar. Este ejemplo es muy sonado, ya que Kate Middleton lo pone en práctica con sus tres hijos. Esto les ayuda a canalizar mejor sus emociones.
Kate Middleton y la Princesa Carlota, en la boda de Pippa Middleton en la iglesia de St Mark's en Englefield, Berkshire
Al hilo, el coach también recomienda darles tiempo, porque cada uno necesita su espacio para relajarse y poder continuar. Una vez esto finaliza, garantiza que es bueno hablar con ellos y que se intenten expresar. Esto les ayudará a calmarse y a retomar su día con total normalidad.
Aunque es cierto que no todas las edades son iguales, el experto revela que es útil para cada una de ellas. Solo basta con adaptarse a cada etapa y recordarles que los padres siempre estarán al lado de los hijos.