Una niña pequeña se hace cargo de su hermano en brazos
Familia y disfunción
Cuando los niños se convierten en adultos: la impactante realidad de la parentalización que nadie cuenta
Las personas que asumen estos roles dejan de vivir su etapa de desarrollo infantil o juvenil, por lo que pueden presentar dificultades para congeniar con sus pares, según afirman los expertos
En muchas familias, los roles entre adultos e hijos se difuminan y se corroen hasta el punto de llegar a invertirse por completo: los niños pasan a ser cuidadores, consejeros e, incluso, el sostén sentimental de sus propios padres. De este modo, explica la psicología, el fenómeno de la parentalización, subrayando que, su parte emocional está asociada con un mayor riesgo de consecuencias negativas a largo plazo.
Aunque pase inadvertida frecuentemente, los efectos pueden acompañar en la adultez, tal y como resume el centro americano de salud mental y adicciones FHE Health: «Cuando las responsabilidades de los pequeños son excesivas o continuas, conducen a malestar, agotamiento o dificultad para formar una identidad estable y duradera».
Así, el portal 'Psicología y Mente' distingue entre dos tipos; la parentalización instrumental o física y la emocional. La primera hace referencia al cuidado de hermanos, gestiones del hogar o aportación de ingresos por parte del niño, La segunda, por su parte, gira en torno al hecho de regular el estado de ánimo de los progenitores que –en la mayoría de los casos– padecen enfermedades mentales o corporales, así como adicciones o escasez de recursos.
Señales de alerta
Según la revista sobre estilo de vida familiar Parents, los siguientes síntomas pueden presagiar y ser indicio de esta función equívoca:
Madurez notablemente precoz con hiperresponsabilidad y dificultad para expresar necesidades propias.Actuaciones como mediador o confidente de un adulto.Carga de cuidados persistente que genera interferencias y malos resultados con la escuela, el ocio y los amigos, como demuestra un informe de 2008, publicado en Journal of Family Psychology de la Asociación Americana de Psicología (APA).Sentimiento de culpabilidad al «decepcionar» al adulto.
Todo ello puede desembocar en un mayor riesgo de ansiedad, depresión y patrones de codependencia en relaciones adultas, más allá de presentar dificultades para pedir ayuda, una tendencia a sobrecargarse y al perfeccionismo, tal y como corrobora el portal estadounidense Psychology Today.