España sin niños y el Congreso sin decisiones: Dos años bloqueando a la familia
«Mientras el Congreso mantiene bloqueada la tramitación de esta ley, la Mesa del Congreso ha rechazado cinco veces la admisión a trámite de una Iniciativa Legislativa Popular destinada a impulsar la natalidad y garantizar el apoyo integral a la familia»
El próximo 18 de marzo de 2026 se cumplen dos años de un hecho que resume bien la política familiar en España: el bloqueo permanente de un proyecto de ley de familias.
El 18 de marzo de 2024 la Mesa del Congreso aprobó el primer aplazamiento del plazo de enmiendas al Proyecto de Ley de Familias de Bustinduy. Desde entonces, cada semana se ha vuelto a aprobar una nueva prórroga. Dos años después, el plazo sigue prorrogándose. infinitamente
No se trata de un retraso puntual. Es una cadena continua de aplazamientos que refleja la incapacidad del sistema político para abordar una cuestión fundamental: la familia y el futuro demográfico del país.
El actual proyecto legislativo tiene una larga historia. Primero fue presentado como Ley de Diversidad Familiar durante el mandato de la ministra Ione Belarra, heredando el texto impulsado en su día por Pablo Iglesias en el Ministerio de Derechos Sociales. Posteriormente fue retomado por el actual ministro Pablo Bustinduy.
Sin embargo, dos años después sigue sin avanzar.
Pero hay algo todavía más revelador.
Mientras el Congreso mantiene bloqueada la tramitación de esta ley, la Mesa del Congreso ha rechazado cinco veces la admisión a trámite de una Iniciativa Legislativa Popular destinada a impulsar la natalidad y garantizar el apoyo integral a la familia.
Cinco veces. Cinco intentos de la sociedad civil para poner sobre la mesa soluciones al invierno demográfico. Cinco veces inadmitida.
Bustinduy no solo no avanza legislando políticas públicas familiares, sino que tapona iniciativas de la sociedad civil.
España vive hoy una de las crisis más graves del mundo desarrollado: la falta de nacimientos. La tasa de fecundidad ha caído hasta 1,09 hijos por mujer. Muy lejos del nivel necesario para garantizar el relevo generacional.
No hablamos de un problema ideológico. Hablamos de un problema de supervivencia social.
El verdadero drama demográfico es el tiempo.
Cada año sin nacimientos abre un agujero que después no puede rellenarse.
Y mientras tanto seguimos discutiendo, retrasando y bloqueando.
Frente a esta situación, desde la plataforma Siempre Seremos Familia hemos decidido hacer lo que corresponde a la sociedad civil cuando la acción política se paraliza: proponer soluciones.
Esta iniciativa legislativa pretende impulsar políticas reales de apoyo a la maternidad, a la natalidad y a la familia. No como un gesto simbólico, sino como política pública familiar.
Una propuesta de ley instrumental y organizativa que busca poner orden con soluciones prácticas, que organicen y coordinen los recursos existentes para afrontar el reto demográfico que está provocando escenarios de pueblos vacíos, falta de nacimientos, rupturas matrimoniales, familias desvinculadas, maternidad tardía, cada vez menos cotizantes y más pensionistas y el drama de atraer inmigración necesitada.
Aprovechando las citas electorales autonómicas de 2026, estamos adaptando este proyecto legislativo a distintas comunidades autónomas para que el debate llegue también a los parlamentos regionales. Porque el invierno demográfico no espera.
No hacer nada es pésimo, fatal y deplorable. Pero hay algo aún peor. Impedir que otros intenten hacer algo.