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Marta Masi
Teresa Bueno

Soy farmacéutica y esta es la forma más inteligente de acompañar en familia la llegada de la menopausia

Las farmacéuticas Marta Masi y Teresa Bueno, especialistas en salud femenina y que cuenta con más de 250.000 seguidores en Instagram, explican cuáles son los pasos para que las mujeres (y su entorno familiar) encaren mejor el complejo periodo de la menopausia.

Act. 26 mar. 2026 - 10:52

Prepararse para la menopausia implica a la mujer, al matrimonio y a toda la familia

Prepararse para la menopausia implica a la mujer, al matrimonio y a toda la familiaGetty Images / iStock

A partir de los 40 años, el cuerpo femenino comienza una transición silenciosa pero significativa: el camino hacia la menopausia.

Aunque este proceso es completamente natural, los cambios hormonales –especialmente la disminución progresiva de estrógenos– pueden traer consigo síntomas como fatiga, cambios de humor, pérdida de masa ósea, alteraciones del sueño o aumento de grasa corporal. Y es importante que toda la familia acompañe este proceso.

La buena noticia es que la nutrición y la suplementación estratégica pueden marcar una gran diferencia en cómo se vive esta etapa. No se trata de «medicalizar» la menopausia, sino de acompañar al cuerpo (la propia mujer, su pareja y sus hijos) con herramientas que favorezcan el equilibrio y la prevención desde el propio hogar.

La base para los huesos

Uno de los efectos más conocidos de la menopausia es la pérdida de densidad ósea. La caída de estrógenos acelera la desmineralización, y aumenta el riesgo de osteopenia y osteoporosis.

El calcio es fundamental para mantener la estructura ósea, pero no actúa solo. La vitamina D es imprescindible para su correcta absorción y fijación en los huesos. Además, esta vitamina también participa en el sistema inmunológico y en la regulación del estado de ánimo. Algo esencial en un hogar.

A partir de los 40, muchas mujeres presentan déficit de vitamina D, especialmente si no hay exposición solar suficiente. Por eso, suplementar ambos nutrientes de forma conjunta suele ser una estrategia clave y fácil de llevar a cabo en una familia.

Reducir la irritabilidad

El magnesio es uno de los minerales más infravalorados, y sin embargo, es esencial en más de 300 procesos bioquímicos del cuerpo. Y es mejor el bisglicinato de magnesio.

Durante la perimenopausia y menopausia puede ayudar a:

• Mejorar la calidad del sueño.

• Reducir la ansiedad y la irritabilidad.

• Disminuir los calambres musculares.

• Favorecer la salud ósea.

Además, contribuye a regular el sistema nervioso, algo especialmente importante en una etapa donde los cambios emocionales pueden intensificarse, con gran repercusión en el vínculo de la pareja y de la familia.

Equilibrio hormonal y salud cardiovascular

Los ácidos grasos Omega-3 (EPA y DHA) tienen un potente efecto antiinflamatorio y son aliados clave en la salud cardiovascular, un aspecto crítico tras la menopausia, ya que el riesgo de enfermedad cardíaca aumenta.

También pueden ayudar a:

• Reducir la inflamación crónica.

• Mejorar el estado de ánimo.

• Apoyar la función cognitiva.

• Disminuir la sequedad de piel y mucosas.

Incluir Omega-3 en forma de suplemento de calidad puede ser especialmente útil si en la dieta familiar no se consume pescado azul con frecuencia.

La importancia de la piel

Con la edad, la producción natural de colágeno disminuye, lo que se traduce en pérdida de elasticidad en la piel, mayor fragilidad en articulaciones y debilitamiento de tejidos.

El colágeno hidrolizado, especialmente si se combina con vitamina C, puede contribuir a:

• Mejorar la elasticidad y firmeza de la piel.

• Reducir molestias articulares.

• Apoyar la salud ósea.

Aunque no es un «milagro», sí puede ser un complemento interesante dentro de una estrategia global de envejecimiento saludable, esencial para toda la familia.

Fitoestrógenos naturales

Las isoflavonas son compuestos vegetales con una estructura similar a los estrógenos humanos. Por eso, las isoflavonas de soja pueden ejercer un efecto modulador suave sobre los receptores hormonales.

Se han utilizado ampliamente para aliviar síntomas típicos de la menopausia y la perimenopausia, que tienen un gran impacto en la mujer y en su entorno familiar, como:

• Sofocos.

• Sudoraciones nocturnas.

• Cambios de humor.

No todas las mujeres responden igual, pero en muchos casos pueden ser una alternativa natural para quienes buscan opciones no hormonales.

Más energía y un buen sistema nervioso

Las vitaminas B (especialmente B6, B12 y ácido fólico) son esenciales para la producción de energía, la función cerebral y el equilibrio emocional. Aspectos todos ellos clave para la salud de cualquier mujer, y por tanto de aquellas que son también madres y esposas.

Durante esta etapa, la vitamina B puede ayudar a:

• Combatir la fatiga.

• Apoyar la función cognitiva.

• Regular el sistema nervioso.

Además, son clave en el metabolismo hormonal y en la salud cardiovascular.

Probióticos, el eje intestino-hormonas

Cada vez hay más evidencia de la relación entre microbiota intestinal y equilibrio hormonal, en todas las edades y para todos los miembros de una familia. Un intestino sano influye en la metabolización de los estrógenos y en la inflamación sistémica.

Cuando llega la perimenopausia y la menopausia, los probióticos pueden:

• Mejorar la digestión.

• Reducir la inflamación.

• Apoyar el sistema inmune.

• Favorecer el equilibrio hormonal indirectamente.

Cuidar la microbiota es una de las estrategias más inteligentes a largo plazo para toda la familia, y en este caso, para la mujer que entra en la perimenopausia.

Un enfoque integral, no milagroso

Es importante entender que ningún suplemento por sí solo va a «resolver» los efectos de la menopausia. La clave está en el enfoque global, conocido, compartido y alentado por todos los miembros de la familia, que son el gran soporte de la mujer en el momento de la perimenopausia y la menopausia: alimentación equilibrada, ejercicio de fuerza, descanso adecuado y gestión del estrés.

La suplementación debe ser personalizada, teniendo en cuenta el contexto personal y familiar de cada mujer, sus síntomas, su estilo de vida y, si es posible, con el acompañamiento de un profesional de la salud.

En lugar de ver la menopausia como un problema, tanto personal como matrimonial, familiar y socialmente podemos empezar a entenderla como una nueva etapa que requiere ajustes, pero también ofrece la oportunidad de reconectar con el cuidado del cuerpo desde una perspectiva más consciente.

Prepararse desde los 40 no es adelantarse al problema, sino invertir en bienestar futuro.

Marta Masi y Teresa Bueno son farmacéuticas, especialistas en salud femenina y creadoras de contenido en Instagram.

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