Una exposición de la muestra «Turning the page on change» en la sede de la ONU en Nueva York
Denuncian que la Feria del Libro Infantil de la ONU promueve la poligamia y los vientres de alquiler
Algunos títulos seleccionados animan a los chicos a ser «aliados feministas» que no hablan ante las mujeres, y otros muestran ilustraciones de niños desnudos en protestas contra el cambio climático
La agenda ideológica de la ONU enfocada al adoctrinamiento infantil sigue su curso. Esta vez, a través de la Feria del Libro Infantil organizada en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York. Así lo ha denunciado el Centro para la Familia y los Derechos Humanos C-Fam, un organismo independiente que actúa como observador ante la ONU.
Según C-Fam, la feria de libros infantiles en la sede neoyorkina, que se ha celebrado a lo largo del mes de marzo, ha incluido varios ejemplares que «promueven la ideología de género, normalizan la poligamia y la gestación subrogada, e infunden una sensación de pánico sobre una catástrofe relacionada con el cambio climático».
Según C-Fam, la muestra «Pasando página al cambio» ha sido organizada por la Feria del Libro Infantil de Bolonia y United Nations Publications, con el apoyo del Ministerio de Asuntos Exteriores italiano.
Y, tanto en un stand en la propia sede, como en un catálogo que puede consultarse de forma online, ha presentado más de 170 libros para niños y adolescentes, destinados en principio a «fomentar la concienciación, la empatía y la acción significativa» en relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.
Sin embargo, la ocasión ha sido aprovechada para incluir diferentes títulos claramente enfocados a promover prácticas acordes con la ideología de género y el activismo climático alarmista.
Poligamia, trans y no binarios
Uno de los títulos, denunciado por C-Fam, ha sido el del escritor italiano Lorenzo Gasparri I Ragazzi Possono Essere Feministi? (¿Pueden ser los chicos feministas?), que en sus propias palabras pretende ser una herramienta para que los niños construyan «ideas sensatas» y puedan «desechar las que te hacen daño».
El libro afirma que el género se refiere a «todo lo que está relacionado, a nivel práctico y simbólico, con nuestro ser hombre, mujer, transgénero o no binario», y que tiene «más que ver con factores culturales que genéticos».
El libro de Gasparri también promueve la idea de que, en lo que respecta a la orientación sexual, existe «un número infinito de combinaciones posibles», y enumera la poligamia como un ejemplo de una orientación que se puede tener.
«Aliados feministas» que no hablan
El libro también menciona que, según diversos estudios, existen más diferencias biológicas entre las mujeres que entre mujeres y hombres como «categorías de personas». Y sugiere «que las diferencias psicológicas entre hombres y mujeres tienen más que ver con la crianza, y que dichas diferencias podrían eliminarse si niños y niñas fueran criados de la misma manera».
Además, el título denunciado por C-Fam explica a los jóvenes que aún pueden expresar sus opiniones sobre «el aborto, el tabú de la menstruación, el valor de la virginidad, etc.», pero que un «aliado feminista» comprometido en esos temas es alguien «que apoya a sus amigas comprometidas» pero «no toma decisiones».
In vitro y vientres de alquiler para niños
No ha sido el único libro pretendidamente infantil adoctrinador. Concebida como una «exploración de lo que es una familia», la novela The Family Tree (El árbol familiar), de Sean Dixon, también ha formado parte de la muestra.
Un libro que incluye pasajes que no sólo abordan, sino que promueven temas controvertidos como la fecundación in vitro y los vientres de alquiler, y su uso específico para personas solteras.
Tal y como detalla C-Fam, en El árbol genealógico, uno de los personajes pregunta: «¿Qué pasa si estás soltero y realmente quieres un bebé?». A lo que un niño nacido mediante fecundación in vitro y gestación subrogada dice: «Mi madre es una fuerte enredadera trepadora, y todos los demás que ayudaron, como el padre o algunas personas más, forman parte del sistema de raíces. Están bajo tierra, así que no puedo verlos, pero sé que están ahí».
También hacen juegos de palabras cómicos o enternecedores para hablar de los vientres de alquiler. Así, durante otra conversación en ese mismo libro presuntamente infantil, un personaje pregunta: «¿Quién es Ellen?», mientras que el niño responde: «Ellen me llevó [en una expresión, «carried», que lo mismo sirve para llevar en brazos que para las mujeres embarazadas que llevan a su hijo en su vientre]. Ella es mi Sure-Is-Great [algo así como 'mi seguro que es genial']».
«Subrrogate (subrrogada), cariño», le corrige su tío, que añade: «Y la tía Mika es mi hermana. Ella donó el óvulo para Leo».
Niños desnudos y con maquillaje y tutú
Además de las conversaciones, y dado que se trata de libros infantiles, también algunas ilustraciones han sido denunciadas por C-Fam.
Por ejemplo, en Someone Just Like Me (Alguien como yo), las ilustraciones «muestran a niños pequeños, chicos con tutús y maquillaje», mientras que otros libros, como La Crisi Climatica Esiste (La crisis climática existe), «infunden alarmismo sobre la catástrofe climática».
En este caso, además, tal y como denuncia el Centro para la Defensa de la Familia y los Derechos Humanos, otras ilustraciones «representan a niños corriendo y manifestándose desnudos como forma de protesta» contra el cambio climático.
«Otros títulos incluyen representaciones de desnudos tanto de niños como de adultos», apuntan desde C-Fam.