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La enfermedad de Alzheimer de inicio tardío es la principal causa de demencia

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Cómo cuidar a una persona con demencia: claves prácticas para familiares

Al comienzo de la enfermedad, nuestros seres queridos pueden experimentar alteraciones en el pensamiento, el razonamiento y la memoria, lo que puede afectar a sus actividades diarias

Uno de los momentos más difíciles a los que puede enfrentarse una persona es recibir la fatídica noticia de que alguien a quien quiere, un familiar, un amigo o su pareja, padece demencia.

Entendemos por demencia la pérdida de funciones cerebrales como la memoria, el lenguaje, el razonamiento y el comportamiento, lo suficientemente grave como para interferir en la vida diaria. No se trata de una enfermedad específica, sino de un conjunto de síntomas causados por distintas enfermedades neurológicas, como el Alzhéimer, que provocan de forma progresiva la muerte neuronal.

¿Y cómo podemos ayudar a estas personas que, con el paso del tiempo, irán necesitando más ayudas con tareas sencillas y cotidianas?

Cómo ayudar a una persona con demencia

Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, al principio y a medida que va avanzando la enfermedad, se pueden llevar a cabo las siguientes acciones:

  • Intentar mantener una rutina establecida, como bañarse, vestirse y comer a la misma hora todos los días.
  • ​También puede ser recomendable ayudar a las personas a hacer listas de las cosas que deben hacer, anotar citas y actividades a las que deben asistir en un cuaderno o calendario.
  • ​Planificar actividades que la persona disfrute o que intente hacerlas a la misma hora todos los días también puede ayudar a su bienestar.
  • ​Por otro lado, sería bueno utilizar un sistema de recordatorios que ayuden a las personas a recordar cuándo deben tomar la medicación con regularidad.
  • ​En la medida de lo posible, es bueno que la persona con demencia intente hacer todo lo que pueda por sí misma.
  • ​Para facilitar ciertas tareas, como vestirse, se puede buscar ropa holgada y fácil de poner, para dar más autonomía a la persona.
  • ​En momentos más delicados, como la ducha o el baño, dependiendo de la forma física del afectado, quizás sería recomendable adaptar el espacio, por ejemplo usando sillas para evitar que la persona, si está inestable, pueda caerse.
  • ​Ante todo, es fundamental ser amable y respetuoso e informar a la persona de qué es lo que se va a hacer, paso a paso, mientras le ayuda a bañarse, vestirse o a comer.

Por otro lado, cuando la comunicación comienza a ser cada vez más difícil, ya que en algunos tipos de demencia las habilidades del lenguaje pueden resultar afectadas, se puede recurrir a lo siguiente:

  • Tranquilizar a la persona cuando esté alterada y hacerle compartir todo lo que le preocupa. Muéstrele que la comprende.
  • ​Es importante permitir que la persona mantenga tanto control de su vida como sea posible y respetar su espacio personal.
  • ​Puede ser de gran ayuda mantener en la casa fotografías y objetos familiares que la persona aprecie, para que se sienta más segura.
  • ​En caso de que la persona no se acuerde de su cuidador, este simplemente debe recordárselo, sin hacer hincapié en que no se acuerda para evitar frustraciones.
  • ​Intentar fomentar conversación por ambas partes.
  • Si está teniendo problemas para comunicarse, intentar distraer a la persona con alguna actividad, como un libro o un álbum de fotografías que le sean familiares.

Cómo velar por la salud de la persona con demencia

Y, por supuesto, una parte muy importante es la de que la persona con demencia lleve una vida saludable y activa. Para ello, es importante que la persona consuma alimentos saludables y que no le requieran mucho esfuerzo (ensaladas ya preparadas, por ejemplo) y realice actividades que impliquen un cierto esfuerzo físico, aunque sea simplemente caminar o realizar tareas del hogar o jardinería.

Además, es importante eliminar peligros que el hogar pueda tener e incluso incluir dispositivos de seguridad que ayuden a que la persona pueda desplazarse con más libertad por casa. Los sanitarios recomiendan instalar pasamanos en escaleras y hacer visibles los peldaños con materiales antideslizantes o cintas de colores, colocar protectores en enchufes y seguros en gabinetes, mantener los espacios despejados evitando obstáculos como alfombras pequeñas o cables, asegurar una buena iluminación en interiores y exteriores, evitar decoraciones con patrones confusos y guardar bajo llave productos peligrosos como limpiadores o disolventes.

Cuidarse a uno mismo

Y, quizás, una de las partes más importantes de ese cuidado es que el cuidador se cuide a sí mismo. Ser el responsable de una persona con Alzhéimer o con una demencia relacionada requiere de tiempo y esfuerzo, lo que puede acabar desgastando mucho, tanto mental como físicamente. Por ello, es importante pedir ayuda cuando sea necesario, ya sea a amigos, familiares o a profesionales; llevar una dieta sana y equilibrada; unirse a grupos de apoyo para cuidadores; descansar lo suficiente; pasar tiempo con amigos; hacer ejercicio; y, por supuesto, buscar ayuda de profesionales cuando el estrés y la ansiedad sean difíciles de sobrellevar.

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