Fundado en 1910
El sacerdote don Jesús Higueras (izqda), junto a la alcaldesa de Pozuelo, y Enrique Cerezo

El sacerdote don Jesús Higueras (izqda), junto a la alcaldesa de Pozuelo, y Enrique Cerezo

El sacerdote y colaborador de El Debate don Jesús Higueras, nombrado Hijo adoptivo de Pozuelo

El popular párroco de Santa María de Caná ha agradecido esta distinción, haciendo una defensa del servicio, la familia y la labor de los sacerdotes.

Coincidiendo con el inicio de las fiestas patronales, el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón ha nombrado Hijo Adoptivo de la localidad al sacerdote don Jesús Higueras, párroco de Santa María de Caná.

Junto al presbítero, colaborador habitual de El Debate con su columna Hoy es domingo, la alcaldesa Paloma Tejero ha entregado hoy las Medallas al Mérito de la Villa al empresario y presidente del Atlético de Madrid Enrique Cerezo, así como a la Congregación de Nuestra Señora de la Consolación Coronada.

Una advocación mariana que procesionó este pasado domingo por la noche por las calles pozueleñas, con la imagen de su patrona y «alcaldesa honoraria» .

En su discurso de agradecimiento, Higueras ha querido reconocer la labor del resto de los sacerdotes que llevan a cabo su labor pastoral en las diferentes parroquias del municipio, al recordar que «cualquiera de los sacerdotes que trabajamos en las parroquias o en otras realidades eclesiales podríamos recibir esta distinción». Porque «un sacerdote –añadía– no está llamado a vivir para sí mismo. Está llamado a acompañar, a escuchar, a celebrar, a consolar, a sostener la esperanza y, cuando sea necesario, a ponerse al lado de quien más lo necesita. En definitiva, a recordar el destino trascendente de la historia y de todo ser humano».

Servicio, familia y concordia

Además, ha tenido una emotiva defensa del servicio a los demás, la familia y el bien común. Así, Higueras, que lleva años trabajando con personas con discapacidad a través de la Fundación Caná, apuntó que «una comunidad es grande no solamente cuando progresa económicamente, sino cuando sabe cuidar. Cuando protege al débil. Cuando acompaña al que está solo. Cuando abre las puertas al que necesita ayuda. Cuando entiende que nadie sobra».

Del mismo modo, ha señalado que «en la familia aprendemos a recibir la vida con gratitud antes de su nacimiento, a cuidar especialmente a los ancianos y a los débiles, a perdonar, a servir y a pertenecer. En definitiva, en la familia aprendemos algo que ninguna ley puede imponer desde fuera: que la vida del otro me importa».

El sacerdote, que lleva años publicando sus reflexiones en diferentes medios de comunicación como un modo de apostolado público, ha citado la reciente visita del Papa León XIV a España para recordar que «vivimos tiempos en los que con demasiada facilidad convertimos las diferencias en enfrentamientos», y por eso «necesitamos hablar más y descalificarnos menos; escuchar más y juzgar menos; buscar aquello que nos une sin renunciar a nuestras convicciones. Porque al final, por encima de nuestras diferencias, hay algo que todos compartimos: somos amados de Dios y por ello tenemos una dignidad que nadie nos puede quitar. Necesitamos unos de otros».

Y ha concluido pidiendo «que Dios conceda paz a todos los vecinos de Pozuelo, concordia a las familias y claridad a las conciencias, para que, por intercesión de la Virgen de la Consolación, lleguen días de prosperidad, justicia y paz duradera».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas