La pareja es un icono internacional de estilo
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Olivia Palermo y Johannes Huebl: oda a los domingos
La `it girl´ y el modelo han convertido este día en símbolo romántico de su relación
Si algo nos gusta de los domingos es que parece ser el día en el que nos olvidamos del frenético ritmo que llevamos el resto de la semana y nos dedicamos a lo mejor de la vida contemplativa. Apagar el móvil, ver series, pasear a tu perro, almorzar y tener como rito subir una foto con tu pareja bajo el hashtag Sundays. Sí, cada domingo desde hace años.
Por muy idílico que parezca suele ser la rutina que siguen la it girl Olivia Palermo y su marido Johannes Huebl, que cada domingo sube una foto a Instagram presumiendo de su mujer, del amor que se tienen y de los planes que suelen compartir. Ya sea de vacaciones, en la nieve, en Fashion Week o en su casa de Brooklyn, vivimos por ese romántico gesto con el que nos hacen cómplices de su amor. La pareja se conoció en 2007 por amigos en común en el preestreno de una película en Nueva York.
Olivia se encontraba con su hermano cuando el modelo alemán les propuso irse a tomar algo los tres juntos. Y gracias a que dijo que sí porque un año después hicieron su primera aparición pública en una alfombra roja, convirtiéndose no solo en la pareja del momento, sino también sentando las bases de lo que sería un icono de estilo.
Ella, como influencer con un estilo irreprochable fruto de sus estudios en moda en la Escuela de Arte y Diseño Parsons de París. A su vuelta completó su educación especializándose en Comunicación en la Universidad New School.
Sin embargo, fueron las fotografías que le hizo Patrick McMullan en una de las fiestas de sociedad a las que solía asistir como consecuencia de sus prácticas en la revista Quest las que le cambiaron la vida. Un año después, New York Magazine abría un reportaje a su nombre identificándola como la it girl más popular de la ciudad.
Desde entonces fue un referente para marcas como Carrera y Carrera, Stuart Weitzman, Max&Co, Bobbi Brown o Tommy Hilfiger. Su despegue la llevó a trabajar como relaciones públicas de Diane von Fürstenberg y fichó como parte del reparto del reality show The City en MTV.
Habitual de las reuniones neoyorquinas, vivió en un exclusivo piso de Tribeca, hasta que, en 2017, se mudó a una preciosa casa en Clock Tower valorada en 2.5 millones de euros. Con dos habitaciones, jacuzzi, vestidor y unas impresionantes vistas del puente de Brooklyn, es el hogar que comparte con Huebl.
El alemán no solo es uno de los modelos más conocidos de su país, sino que también destaca por su labor como diseñador y fotógrafo. No se despega de su cámara y ha trabajado para grandes publicaciones internacionales dirigiendo editoriales de moda, además, por supuesto, de protagonizarlas.
La pareja se casó siete años después de comenzar su relación. La ceremonia, que tuvo lugar el 28 de junio, se llevó a cabo de forma muy privada en el neoyorquino parque de Bedford y, cómo no, compartieron únicamente las fotografías a través de Instagram. «Realmente queríamos mantener este hermoso día muy privado y especial para nosotros y lo disfrutamos todo el día con nuestra familia y dos amigos», explicó la celebrity en su entonces blog.
Lo más aplaudido fue el estilo con el que ambos hicieron su aparición. Mientras él, lució un traje blanco de Marc Anthony Hamburg, ella, con coleta desenfadada, vistió un conjunto de tres piezas de Carolina Herrera formado por un jersey de cashmere, unos shorts blancos bajo una falda midi de tul y los clásicos zapatos de Carrie Bradshaw, que se convirtieron en su algo azul. Lo viejo fue un broche de diamantes en forma de corazón que le prestó su madre y llevó en la parte posterior de la falda.