Carmen Martínez Bordiú, durante la feria de San Isidro
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La otra herencia de Carmen Martínez-Bordiú
Ha decidido vender una pieza familiar que le dejó su abuela, Carmen Franco
Cansada de las polémicas y con firme objetivo de vivir una vida tranquila, Carmen Martínez-Bordiú decidió, en el año 2019, marcharse a vivir a Portugal. En concreto, la nieta mayor de Francisco Franco se instaló en una finca de campo en las afueras de Cascais. Pero su deseo no se ha cumplido y continúa generando titulares. Lo hace desde que se ha anunciado que ha decidido vender una pieza familiar que le dejó en herencia su madre, Carmen Franco, fallecida en 2017.
Se trata una vajilla completa para 50 comensales de la firma portuguesa Vista Alegre. Un conjunto de menaje con unas decoraciones originales, ya que cada uno de ellos posee un monumento de la Península Ibérica, donde destaca, por ejemplo, la Alhambra de Granada. Al parecer se trata de un detalle personal que António Oliveira Salazar, dictador portugués, tuvo con Franco. Aunque no la vende por necesidad económica, lo hace en una subasta entre anticuarios de Lisboa, Madrid, París y Sevilla que partirá de 12.000 euros.
Una venta que, según parece, no es la única. Se ha conocido que, a través de la casa de apuestas canadiense Emedals, ha sacado a relucir varios objetos que tenía en propiedad de su abuelo, cuando era jefe de Estado, y a precios muy elevados. Una colección de artículos de Franco como una gorra militar por 7.000 euros. Al seguir indagando, encontramos una pistola Colt Derringer. 22 con su estuche, y que se vende por 11.200 euros. Sin embargo, no es el único objeto que vende la casa de subastas, sino que también ofrece un libro de 2.000 euros, y hasta un uniforme de la armada de su abuelo por 15.700 euros.
Mientras ella prefiere mantenerse al margen de estas informaciones, su herencia va camino de convertirse en una de las más comentadas a nivel nacional. Tal y como anunciamos, hace unas semanas, los siete nietos Franco han recibido diez millones de euros por la venta del edificio de la calle Hermanos Bécquer de Madrid, donde falleció Carmen Franco. Se trata de un inmueble de 4.807 metros cuadrados divididos en siete plantas. Tras la muerte de Franco, su mujer y su hija abandonaron El Pardo y se instalaron en la quinta planta de esa vivienda. El resto, las alquilaban.
Detalle de la pistola subastada
La millonaria americana que le dejó un legado
La de su madre y su abuelo no es la única herencia que Carmen Martínez-Bordiú tiene y tuvo en su poder. Durante sus años en París, cuando se mudó para vivir con Jean Marie Rossi, 22 años mayor que ella, recibió una herencia que no contemplaba. Así lo cuenta Mujer Hoy. Al parecer Claudia Antonia Heard, una millonaria mujer americana e hija del magnate del petróleo Claude Heard, le legó parte de sus pertenencias al fallecer en 1988. La ‘nietísima’ sumó así 50 millones de pesetas a su fortuna, lo que ahora serían 300 mil euros al cambio. Le dejo piezas de Balenciaga, una de las tres maisons de la Alta Costura que mejor han simbolizado a la alta sociedad con el paso de los años.
Según el citado medio, Claudia era seguidora de Franco y muy amiga de la madre de Carmen. De hecho, estuvo invitada a la boda de esta con el duque de Cádiz, el 8 de marzo de 1972 en Madrid. De ella, Carmen dijo que era una «mujer estupenda», e incluso que pasaron periodos vacaciones juntas. Aun así, no estuvo exenta de polémica pues Macarena, la única hija de Claudia se quejó ante la prensa al conocer la decisión de su madre y el asunto acabó en los tribunales.