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21 de julio de 2024

Felipe VI (c), acompañado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Diaz Ayuso (i), y la presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid, María Rey (d), preside la Corrida de la Asociación de la Prensa dentro de la Feria de San Isidro con los diestros Paco Ureña y Borja Jiménez, este miércoles en la plaza de toros de Las Ventas en Madrid.

El Rey Felipe, en la plaza de las Ventas, en la Corrida de la PrensaCasa Real

El verdadero motivo por el que el Rey Felipe casi nunca va a los toros

Don Felipe recibió una gran ovación esta semana en Las Ventas en la corrida que organiza la Asociación de la Prensa

La monarquía española siempre ha estado ligada al mundo del toro, como bien defiende Andrés Amorós, crítico de El Debate, y recoge un capítulo del libro de Juan Manuel Albendea Desde la Maestranza. La afición ha ido pasando de generación en generación. Doña Mercedes era asidua espectadora en el palco real de la madrileña plaza de Las Ventas. «¡Anda, si está ahí la Madre!», solía escucharse en el tendido. Una pasión que compartió con el Rey Juan Carlos, y este a su vez con la Infanta Elena, hasta llegar a las nuevas generaciones representadas en Victoria y Felipe de Marichalar. En cambio, muchos se preguntan por qué el Rey Felipe apenas frecuenta las plazas.

El pasado miércoles asistió a la Corrida de la Prensa y ocupó el palco. Lo acompañaron la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el ministro de Agricultura, Luis Planas, la presidenta de la Asociación de la Prensa, María Rey, y Francisco Rivera, como asesor. A los taurinos les hubiera gustado más ver a Don Felipe en la barrera. De hecho, tradicionalmente, en esta corrida, el Rey suele ocupar la barrera en vez del palco.

El Rey Felipe, durante la corrida de la Prensa en Las Ventas

El Rey Felipe, durante la corrida de la Prensa en Las VentasGTRES

Al Rey Juan Carlos era más habitual verlo en barrera, aunque no solo lo hacía por una afición intensa a los toros sino por mezclarse con la gente. A Don Juan Carlos le gustaba ver a los toreros de cerca, conversar, saludar y compartir impresiones. Sentir de cerca la emoción. Es una de las muchas diferencias de carácter con respecto a su hijo.

La presencia del Rey en los toros es relevante como muestra explícita de apoyo a la Fiesta, sobre todo en momentos adversos en los que el ministerio de Cultura lo ocupa un político manifiestamente antitaurino e irrespetuoso con los aficionados como Urtasun. No obstante, son contadas las ocasiones en las que se ve a Don Felipe en las plazas.

Andrés Amorós explicaba esta semana el motivo. En un acto, en la Real Academia Española, José María Álvarez del Manzano y el crítico taurino de El Debate le trasladaron al Rey Felipe VI el deseo de muchos aficionados de verle acudir más en las plazas, apoyar ma tauromaquia, y una Fiesta tan española. «Con toda rotundidad nos dijo y nos repitió que él no tenía absolutamente nada en contra de los toros, su único problema era que no entendía mucho», explica Amorós. «Me atreví yo a contestar que eso les pasa también a otros muchos españoles; la solución –en su caso, bien fácil– es que le acompañe alguien, más experto».

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