Begoña Gómez, en la residencia de ancianos San Lorenzo, en Mayorga (Valladolid)
Begoña Gómez visita a su abuela en una residencia de Valladolid y almuerza en un restaurante castizo
La esposa del presidente del Gobierno se ha acercado hasta un hospital geriátrico en Mayorga
Begoña Gómez es consciente de que no puede pisar la calle sin desatar la ira ciudadana. No está dispuesta a sufrir abucheos y prefiere mantenerse en un segundo plano. Ni siquiera se unió a la manifestación del pasado 8-M en Madrid para apoyar a las mujeres. La esposa del presidente está siendo investigada por cinco delitos de corrupción. El último rastro de ella lo encontramos en la localidad vallisoletana de Mayorga, a la que viajó el pasado miércoles.
Begoña se desplazó hasta la residencia de ancianos San Lorenzo, del patronato municipal para visitar a su tía abuela. En el interior se fotografió con ella y parte del equipo del centro que se encarga de su cuidado. «En Residencia Hospital De San Lazaro son conscientes del impacto que tiene esta decisión en nuestras vidas. Por este motivo, llevan años trabajando para convertirse en el centro geriátrico de elección por las familias de Valladolid y aportar tranquilidad en este gran salto en la vida del mayor».
Después del encuentro, Begoña Gómez comió en el Mesón El Arco, ubicado en la calle Derecha de Mayorga. El restaurante se ubica junto a un arco gótico mudéjar de final del siglo XV, del que toma su nombre. Su cocina se basa en guisos tradicionales, carnes, pescados y el producto de temporada. Disponen de carta, menú diario, de fin de semana y para grupos bajo reserva. Entre sus especialidades sobresalen callos y salteado de setas y boletus de receta propia en carta, rabo de toro, pollo de corral y pichones de Tierra de Campos.
Mesón El Arco
Aunque Begoña Gómez nació en Bilbao, sus raíces se encuentran en León. Su madre María Fernández, fallecida en abril de 2009, era natural de Valderas y su padre, Sabiniano, quien murió el pasado 26 de junio, era originario de una localidad de Huete, en Cuenca. Fue propietario, junto a sus hermanos, de varias saunas en Madrid.
Begoña, aunque siempre se consideró bilbaína, en su infancia y juventud estuvo muy ligada a Valderas donde habitualmente pasaba sus vacaciones de verano en compañía de su familia materna.