Los Reyes Carlos III y Camila, en el servicio religioso del Domingo de Pascua, en el castillo de Windsor
Carlos III encabeza el servicio del Domingo de Pascua, con la notable ausencia de los Príncipes de Gales
El Rey estuvo acompañado por sus hermanos, los Príncipes Andrés, Ana y Eduardo, en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor
Bajo un sol radiante, los Reyes Carlos III y Camila llegaron al castillo de Windsor para asistir al servicio religioso del Domingo de Pascua, en la capilla de San Jorge. El matrimonio asistió muy conjuntado, de azul, y la Reina vistió un elegante abrigo en tono pastel con detalles de encaje, firmado por Fiona Clare, y un sombrero de ala ancha a juego de Philip Treacy.
La sorpresa la dio el Príncipe Andrés, caído en desgracia por su vínculo con un presunto espía chino y su relación con la red de pederastia de Jeffrey Epstein. Pero allí estaba, una vez más, sonriente y cómplice con su exmujer Sarah Ferguson, y sus hijas las Princesas Beatriz y Eugenia. También estaban presentes la Princesa Ana y los duques de Edimburgo, con su hijo James, de 17 años, conde de Wessex. Su hija Lady Louise Windsor, de 21 años, se ausentó, ya que actualmente estudia en la Universidad de St Andrew.
Timothy Laurence y el Príncipes Andrés
La ausencia más notable fue la de los Príncipes de Gales, que se encuentran en su casa campestre Anmer Hall, en Norfolk, junto a sus tres hijos; el Príncipe Jorge, de 11 años, Carlota, de nueve, y Luis, quien celebrará su séptimo cumpleaños el miércoles. El matrimonio también se ausentó, el año pasado, tras el diagnóstico de cáncer de Kate. En enero, llegaron las buenas noticias y anunciaron que la enfermedad se encontraba en remisión y poco a poco fue retomando su agenda oficial.
Sarah Ferguson y la Princesa Beatriz
El servicio del Domingo de Pascua del año pasado también marcó la primera aparición pública del Rey, después de su propio diagnóstico de cáncer. A sus 76 años, continúa recibiendo tratamiento regular y a principios de este mes, fue ingresado brevemente en el hospital, después de experimentar efectos secundarios de la quimioterapia.
Los duques de Edimburgo, con su hijo
El Rey se niega a flexibilizar su agenda oficial, según apuntan fuentes cercanas a Buckingham. La Reina Camila declaró a la prensa que su marido se estaba recuperando de la enfermedad, pero estaba decidido a no bajar el ritmo. «Creo que ama su trabajo y eso lo impulsa», dijo. «Y creo que es maravilloso que, si has estado enfermo y te estás recuperando, estés mejorando y ahora él quiere hacer más y más. Ese es el problema. Eso es lo que lo motiva: ayudar a los demás».
Al terminar el tradicional servicio de Maitines de Pascua, que data del siglo XVI, una niña entregó un ramo de flores a la Reina Camila mientras, junto a Carlos III, saludaban y recibían felicitaciones de Pascua de parte de un grupo de personas congregadas en el exterior de la capilla.
El Príncipe Andrés, tras ser apartado de sus funciones públicas, adoptó aún un perfil más bajo, en los últimos meses, después de desvelarse que tiene como socio a un presunto «espía» chino. No había asistido a ningún acto oficial desde la Pascua del año pasado y faltó a la última reunión de Navidad de la Familia Real en su residencia de Sandringham.