Estudiantes de Norland College, en Bath, en el suroeste de Inglaterra
Entramos en Norland College, la escuela donde se formó la niñera española de los Príncipes de Gales
el paraguas de Mary Poppins que desafiaba las leyes de la gravedad no le vendría mal a las niñeras formadas en Norland College a las que se les exige una amplia variedad de roles y servicios. Eso sí, muy bien remunerados. Según un nuevo estudio, la niñera promedio en Londres gana 50.000 libras (57.615 euros) y en el caso de las que se formaron en esta prestigiosa escuela deberían alcanzar ese salario al graduarse y embolsarse hasta 82.000 libras (94.500 euros) con diez años de experiencia.
Desde su fundación en 1892 por Emily Ward, seguidora del pedagogo Friedrich Wilhelm August Fröbel y pionera de la educación preescolar, la escuela de Norland cubrió la demanda de la elitista sociedad británica y las familias con mayor poder adquisitivo que buscaban jóvenes altamente cualificadas para cuidar de su prole. De sus aulas salieron las niñera que cuidaron a los hijos de Mick Jagger o la ya famosísima María Teresa Turrión, a cargo del heredero británico. Tras más de una década de impecable servicio, la palentina recibirá la Medalla Real Victoriana en el nivel plata, una representación material de gratitud de la Familia Real. La niñera española fue contratada en 2014 por el Príncipe Guillermo y Kate Middleton para cuidar del Príncipe Jorge, y posteriormente de sus hermanos los Príncipes Carlota y Luis.
«Hoy en día, las familias buscan profesionales que realmente puedan moldear las mentes de los niños, gestionar rutinas domésticas complejas, comunicarse fluidamente con escuelas y proveedores de actividades de primer nivel, y viajar por todo el mundo cuando sea necesario», declara Ruta Bice, fundadora de Superstar Nannies, una agencia de cuidado infantil en el oeste de Londres, en conversación con The Times.
Fachada de Norland College, en London Road, Bath
Recepción de Norland College
La función de una niñera se centra en el cuidado y el bienestar diario del pequeño y el aprendizaje se introduce principalmente a través del juego. Una institutriz, en cambio, se centra en el desarrollo académico: planifica las clases, apoya con las tareas, colabora con los colegios y prepara a los niños para los exámenes.
Norland College ha abierto el plazo de solicitudes para incorporarse en septiembre de 2026, con alrededor de cien vacantes. Los candidatos deben acreditar un buen expediente académico y demostrar pasión y compromiso por el cuidado de niños. La matrícula cuesta 17.884 libras (20.000 euros) para los estudiantes británicos y 21.014 libras (24.214 euros) para los extranjeros con visa de estudiante. Quienes son aceptados en el programa deben usar el famoso uniforme color marrón de estilo victoriano con gorro de fieltro con la letra N y guantes blancos que cuesta 1.000 libras (1.152 euros). Mientras visten esta ropa se les prohíbe entrar en restaurantes de comida rápida, usar auriculares y masticar chicle. Tampoco pueden saltarse un semáforo mientras caminan. Además, deben llevar el pelo recogido, las uñas cortas, y las manos sin anillos. Tienen prohibido el uso de la palabra «niño».
Aula Isabel Sharman de Norland College
«La mayor parte de su tiempo en Norland lo pasará en nuestro campus remodelado en Oldfield Park, con impresionantes vistas de Bath, incluido el famoso Royal Crescent», puede leerse en la web. La formación se prolonga durante cuatros años; los tres primeros para obtener una licenciatura (BA) en Educación y Cuidado de la Primera Infancia, seguidos por un año de prácticas remuneradas a tiempo completo. Después reciben el título de «Norland Nanny» o «Norlander».
El programa incluye psicología, salud infantil, filosofía, ciencias sociales, literatura y educación. Además de las asignaturas tradicionales, reciben entrenamiento en conducción evasiva, autodefensa, control de crisis, seguridad en redes sociales y gestión del estrés mediático. También aprenden protocolo internacional, etiqueta social, cocina sana para niños y técnicas de comunicación con padres de distintas culturas.
Norland College también forma a hombres en sus aulas
En 2018, Liam Willett y Harry Pratt, ambos de 21 años, fueron los primeros hombres en graduarse para un empleo siempre asociado a la mujer. Tienen su propio uniforme: blazer de tweed, pantalones chinos beige y corbata con una N dorada. «Antes de ir a Norland College, era capaz de preparar un sándwich de beicon buenísimo, pero aparte de eso no diría que era muy bueno», bromeó el propio Willett. «Pero ahora cuido de un niño de dos años al que le encantan los palitos de salmón, las patatas gajo y los guisantes».