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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez  junto al alcalde de Huétor Tájar (Granada), Fernando Delgado (d), y la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero (i), durante su visita de este lunes a la localidad granadina para conocer los daños del temporal, en un acto en el que ha reiterado que el Ejecutivo activará los mecanismos necesarios para cuantificar los daños y activar la recuperación y reconstrucción de la zona. EFE/ Miguel Ángel Molina

El presidente del Gobierno junto al alcalde Fernando Delgado durante su visitala localidad granadina de Huétor TájarEFE

Pedro Sánchez repele el agua en Andalucía con un chubasquero de casi 300 euros

El presidente del Gobierno volvía a evidenciar este lunes que su vestuario forma parte de su proyección pública

Pedro Sánchez visitó este lunes 9 de febrero Andalucía para recorrer las zonas afectadas por las borrascas en las provincias de Granada y Jaén. La primera parada tuvo lugar a las 13:15 horas en Huétor Tájar, uno de los municipios golpeados por el desbordamiento del río Genil. Acompañado por la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y por el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, el presidente quiso trasladar un mensaje de apoyo institucional. Pero, como suele ocurrir con Sánchez, el mensaje no fue solo verbal.

Para una visita marcada por el barro, el agua y la reconstrucción, el jefe del Ejecutivo apostó por lucir un cortavientos técnico de nueva temporada, una prenda funcional, sí, pero también cuidadosamente elegida. En concreto, lució la Resist Jacket Mono Carbon de la firma Troy Lee Designs, una marca especializada en equipamiento de alto rendimiento para disciplinas como el mountain bike, el BMX o el motocross. Nada casual.

Cubasquero similar al de Sánchez

Cubasquero similar al de Pedro Sánchez

El precio de la prenda (295 dólares, unos 270 euros al cambio) la sitúa claramente fuera del concepto de «chaqueta básica». Se trata de una pieza de tres capas, ligera, transpirable y resistente, pensada para condiciones extremas. Cuenta con bolsillos impermeables con cremalleras YKK, puños ajustables, cintura regulable, dobladillo trasero más largo y tiradores reflectantes. Está disponible en tonos naranja y marrón, pero Sánchez eligió el negro, quizá el color más sobrio… o el más presidencial.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), junto al alcalde de Huétor Tájar (Granada), Fernando Delgado

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al alcalde de Huétor Tájar (Granada), Fernando DelgadoEFE

El conjunto se completó con camisa vaquera y pantalón pitillo, una silueta que ya no marca tendencia, pero que el presidente sigue defendiendo con constancia. Un look práctico, reconocible y muy suyo. Porque si algo ha demostrado Sánchez con el paso de los años es que entiende la ropa como parte del relato: no solo viste, comunica.

Y el mensaje, esta vez, acompañaba al contexto. «Nuestra empatía, solidaridad, cercanía y comprensión ante la incertidumbre que viven las personas afectadas por la borrasca. El Gobierno pondrá en marcha, con la máxima celeridad, todos los mecanismos para afrontar la reconstrucción», escribió en X desde Huétor Tájar. Palabras de apoyo envueltas en una prenda pensada para la acción… aunque con etiqueta premium.

Reloj Pedro Sánchez

Reloj Pedro SánchezEuropa Press

No es la primera vez que el presidente deja pistas sobre su gusto por las marcas, los detalles y los objetos con historia. Hace apenas unos días llamó la atención el reloj que llevaba en la muñeca: un Longines Présence, una pieza descatalogada cuyo valor supera los 1.000 euros. De estética clásica, con caja de acero, esfera blanca con números romanos, cristal de zafiro y correa negra de piel de cocodrilo.

A ese gusto por lo especial se suman sus conocidas gafas Dior Monsieur vintage, una montura de pasta marrón, de aire ochentero, a medio camino entre el aviador clásico y las siluetas retro. No son invisibles ni discretas. Su precio ronda los 250 euros, y lo más interesante es que ya no se fabrican. El marido de Begoña Gómez, al parecer, disfruta especialmente de llevar piezas que no están en escaparates.

El patrón se repite: prendas técnicas, relojes descatalogados, gafas vintage. Objetos con relato. Incluso cuando pisa barro y habla de catástrofes naturales, el político socialista no renuncia a ese lenguaje silencioso que tan bien maneja: el de la imagen.

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