Luis y Rafael Medina Abascal
Los hijos de Naty Abascal pelean hasta el final por su herencia millonaria
La Audiencia Provincial de Sevilla acaba de anular la condena que ordenaba pagar más de 40 millones de euros a los herederos de Victoria Eugenia Fernández de Córdoba
Los herederos de la duquesa de Medinaceli están en pie de guerra desde hace más de diez años. Casi toda la familia pleitea contra el duque de Segorbe, el único hijo vivo de la difunta duquesa conocida como Mimi. Hace ya más de una década que un tedioso proceso legal los enfrenta. Tanto, que incluso no pueden celebrar las bodas en los palacios que les gustaría hacerlo.
La Audiencia Provincial de Sevilla acaba de anular la condena que obligaba a la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, presidida por Segorbe, el aristócrata enfrentado a los demás herederos, a que pagara más de 40 millones de euros a sus sobrinos, entre ellos los hijos de Naty Abascal, Rafael y Luis Medina, como parte de la herencia de su abuela. Una bofeteda considerable que los herederos ya han dicho que van a recurrir.
Ignacio Medina, duque de Segorbe, en 2013 en el entierro de su madre
Así las cosas, la batalla legal continua; porque tanto Rafa como Luis Medina no están dispuestos a asumir esta sentencia y piensan recurrirla. El duque de Feria, Rafael Medina, ha declarado a Hola, que el caso va a continuar en los tribunales, en una instancia superior. «Ganamos en primera instancia; y ahora en segunda instancia, cuando él (su tío) recurrió, la han revocado. El fallo, si lo lees, no es nada claro, pero vamos al Tribunal Supremo a recurrirla cien por cien», explicó a la revista el primogénito de Naty Abascal. Por tanto, pese a que la Audiencia haya fallado a favor de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli (el pasado 30 de enero), no está dicha la última palabra. Además, en su opinión, esta sentencia no recoge la voluntad de su difunta abuela materna, Mimi.
«Solo queremos que se cumpla la última palabra de nuestra abuela, sin más, su último testamento», aclaró Rafa Medina. Los dos herederos del duque de Feria no pleitean solos. Sus primas les acompañan en este caso. Son, en total, cuatro nietos y dos bisnietos de Mimi Medinaceli los que se enfrentan al duque de Segorbe.
La herencia
El 18 de agosto de 2013 moría en la Casa Pilatos de Sevilla la XVIII Duquesa de Medinaceli, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa, y la fundadora de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli en 1978. Una fundación de la que su hijo Ignacio Medina es presidente vitalicio. La mayor parte del patrimonio familiar, es decir, sus palacios, fincas y obras de arte, Casa Pilatos y Pazo de Oca, entre ellos, son un legado que no puede venderse, pues está protegido por la Ley de Patrimonio Histórico y la Ley de Fundaciones. Pero los herederos no están de acuerdo con la gestión de las propiedades que lleva a cabo su tío, el duque de Segorbe. Y, por ello, reclaman ante el juez.
Al parecer, una parte del patrimonio de la duquesa de Medinaceli se cedió antes de su muerte, quedando así una cantidad inferior a la que les correspondería por el tercio de legítima, en la herencia. Reclamaron por tanto su parte de la tarta en los juzgados -tras no llegar a un acuerdo con su tío- y a finales de 2021, el juez dictó sentencia a favor de los demandantes reconociendo que tienen derecho a recibir la legítima y obligando a la Fundación Casa Ducal de Medinaceli a pagar 40,5 millones de euros mediante bienes propios. Esta sentencia fue recurrida, y cuatro años después, es ahora cuando la Audiencia ha dado la razón a la Fundación Casa Ducal de Medinaceli tumbando las ilusiones de los herederos. Pero, las espadas siguen en alto.
Victoria de Hohenlohe y su marido Maxime Corneille
Aunque es problema es de compleja solución, porque la nueva sentencia señala que lo que los demandantes están reclamando no es la legítima, sino que son bienes que pertenecen a la institución, porque son donaciones hechas en vida de la duquesa, por lo que la Fundación quizás no tiene «masa hereditaria» para repartir. La justicia decidirá.
Y todo esto ocurre con la joven XX, duquesa de Medinaceli, viviendo lejos, al otro lado del charco, por razones laborales. Victoria, la heredera con más títulos de Europa, 43 títulos nobiliarios reconocidos, sigue, a sus 28 años, con su propia vida mirando de reojo al pasado. Un ilustre pasado al que honra con su discreción.