Pedro Sánchez muestra su despacho de La Moncloa
Pedro Sánchez enseña su despacho de La Moncloa y explica la manía que tiene siempre al entrar
El presidente del Gobierno comparte un vídeo en el que pone el foco sobre tres objetos de decoración
Más próximo a un influencer deseoso de ganar seguidores en redes sociales que a un presidente del Gobierno preocupado por los problemas de los españoles, Pedro Sánchez ha vuelto a compartir un vídeo en el que muestra escenas cotidianas de su día a día para acercarse a la ciudadanía y sobre todo, al electorado más joven. Continúa con la ya bautizada serie House Tour y muestra su despacho del Palacio de la Moncloa, poniendo el foco en tres objetos concretos.
Pedro Sánchez confiesa que tiene una pequeña manía. «Lo primero es siempre que llego poner un poquito de incienso», comienza explicando mientras enciende una barrita y la coloca en un caja de madera.
El segundo objeto se trata de un «regalo muy especial», una botella que le regaló un niño refugiado de Gaza. Este presente simboliza «un mensaje en una botella para que no nos olvidemos del sufrimiento que están teniendo».
Por último, Sánchez enseña una figura de Don Quijote de entre las «muchas que tiene por el despacho» ya que, según ha admitido el presidente, este colecciona quijotes de «una pequeña tienda de Mojácar».
Este vídeo se une a muchos otros en los que muestra cómo es el interior del Palacio de La Moncloa. Recientemente publicó unas imágenes donde aparecía jugando con sus dos perritas en los fabulosos jardines. «Pausa perruna y a seguir», tituló el post. También se ha grabado haciendo una visita con varios ciudadanos a los que les mostró la pista de tenis a la aportación que ha hecho a la bodega con la instalación de una diana, en un gesto que ha sido interpretado por algunos sectores como una trivialización del carácter institucional del lugar.
«Cuando se viene a Moncloa, como cuando vas a cualquier casa, ¿qué llevas? Una botella de vino. Aquí guardamos unas cuantas botellas. Y para los más osados... yo no digo nada, pero aquí hay un misterio», bromea sobre lo que hay al fondo del pasillo. «Yo no me he atrevido a pasar nunca. Si quiere alguien acercarse».