Imagen de archivo de la Infanta Doña Elena
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La insólita historia del escolta de la Infanta Elena que aprovechó para sacarse la carrera al mismo tiempo que ella
La hermana del Rey Felipe estudió Magisterio en la Escuela Universitaria ESCUNI de Madrid
Recientemente, el foco mediático se ha centrado en el futuro académico de la Princesa Leonor, quien ha definido su trayectoria universitaria al optar por el grado de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid. Esta elección no es casual, ya que sigue la estela formativa de su padre, el Rey Felipe VI, quién también optó por un centro público, en su caso la Autónoma y la carrera Derecha.
La Infanta Elena estudió Magisterio en la Escuela Universitaria ESCUNI de Madrid, centro adscrito a la Universidad Complutense, diplomándose en 1986 como maestra de Educación General Básica en la especialidad de inglés. Marcó un hito histórico al convertirse en la primera mujer de la Casa Real española en ingresar en una institución universitaria, decantándose en su momento por la diplomatura de Magisterio.
Lo que pocos recuerdan de aquella etapa académica es la curiosa anécdota entre la Infanta con su agente de seguridad personal. Mientras ella se formaba para ser profesora, uno de sus escoltas decidió no ser un mero espectador en el aula: aprovechó el tiempo de servicio para formarse él también. El agente se matriculó formalmente en la misma carrera y centro que Doña Elena. De este modo, mientras cumplía con su deber de vigilancia y protección, atendía a las explicaciones de los profesores, tomaba apuntes y realizaba los exámenes pertinentes. El esfuerzo dio sus frutos y, tras años de estudio compartido, ambos se graduaron a la par, compartiendo incluso la misma promoción académica.
Sin embrago, como cabía de esperar tras la obtención del título, sus caminos profesionales tomaron rumbos muy distintos. Por un lado la Infanta Elena fiel a su vocación, ejerció como docente. Trabajó en el colegio Santa María del Camino, el mismo centro donde ella había cursado sus estudios de pequeña. Allí impartió clases de inglés en lo que entonces era la Educación General Básica (EGB) y lo que hoy llamaríamos comúnmente como la ESO.
La Infanta Elena De Borbón dando clase en un colegio de Madrid durante la década de 1980
Por otro lado, el escolta, pese a haber obtenido su título en Magisterio, nunca llegó a ejercer como profesor. Optó por continuar su carrera dentro del dispositivo de seguridad de la Casa Real, aprovechando quizás su nueva sensibilidad pedagógica para seguir protegiendo a Doña Elena durante varios años más.
Esta historia queda como un testimonio curioso de cómo el protocolo de la monarquía puede propiciar situaciones tan humanas y productivas como la de un agente de la ley que, entre guardia y guardia, acabó convirtiéndose en maestro.