El actor, Luis Lorenzo, a su llegada al juicio por presunto maltrato y estafa a una familiar anciana, en la Audiencia Provincial de Madrid
La excuidadora de la tía Isabel asegura que Luis Lorenzo no le dejaba usar el baño: «No quería que se lo ensuciara»
El actor se enfrenta a un delito de presunto maltrato y otro de estafa continuada hacia la octogenaria que murió en extrañas circunstancias
El actor Luis Lorenzo y su exmujer Arantxa Palomino viven una semana especialmente delicada tras arrancar en la Audiencia Provincial de Madrid el juicio por un delito de presunto maltrato y otro de estafa continuada a la tía Isabel, cuyo fallecimiento en circunstancias extrañas en 2021 también les sentó en el banquillo de los acusados por un presunto envenenamiento a la anciana con cadmio y manganeso para quedarse con su dinero.
A lo largo de toda esta semana se tomará declaración a diferentes testigos para determinar si, como afirma la acusación particular -ejercida por la familia de la fallecida- y la Fiscalía el intérprete y su pareja aislaron de «forma sistemática» en su domicilio de Rivas a la octogenaria, a la que habrían traído a la capital desde su Asturias natal en contra de su deseo, y la sometieron a un «trato vejatorio», privándola de los cuidados y atenciones más básicos, sin proporcionarle su medicación y prohibiéndole incluso utilizar el baño de su casa, para controlar su patrimonio. Delitos por los que se enfrentan a una petición del fiscal de 6 años de cárcel para ambos, mientras que la acusación particular solicita 10 para él y 11 para ella.
Y si este lunes Luis llegaba tranquilo y sonriente a los juzgados, asegurando que confía en la Justicia y que está convencido de que se demostrará su inocencia, la primera jornada de juicio y el testimonio de una excuidadora de la tía Isabel han hecho que cambie su actitud de un modo de lo más llamativo y sorprendente.
Demesi Otilia de Felicé, que trabajó cuidando a la anciana durante 22 días, ha declarado ante el juez que el actor y Arantxa Palomino no tenían en buenas condiciones a su tía y ni siquiera le administraban medicamentos ni le daban comida. Además, ha asegurado que no dejaban utilizar el wc a la fallecida porque su sobrina «no quería que le ensuciara el baño y no se lo permitía. Se bajaba al garaje comunitario y era un riesgo para ella».
«Ella me pidió mi mi teléfono para que llamara a los hermanos porque ella no tenía teléfono. Ella me dijo que se la trajeron engañada, que venía para un festivo y luego se iba, pero de ahí ya no se iba más» ha añadido, dejando en una posición muy delicada a Luis y a su exmujer.
Un juicio muy complicado
De ahí que este martes Arantxa haya decidido evitar a las cámaras accediendo en taxi a la Audiencia Provincial mientras el actor, muy serio y arropado por su abogado Juango Ospina, ha evitado hacer declaraciones dejando a un lado la seguridad y confianza que transmitía antes de comenzar el juicio por supuesto maltrato y estafa a la tía Isabel.
«Estamos ante un juicio muy complicado. Como bien sabéis, dura más de una semana. No sé si vamos a terminar el viernes. Más de 54 testigos. Nosotros no ponemos en duda la inocencia de nuestro cliente. Entendemos que los hechos no tienen relevancia penal. Es verdad que hay que esclarecer algunas de las cuestiones que aparecen en los autos, algunas conversaciones, algunas de las propias declaraciones de los testigos que existen en la causa. Pero hay que confiar en la justicia, estamos tranquilos» ha expresado el abogado.
Como ha desvelado, Aranxta «está en una situación de estrés y de ansiedad que es difícil de llevar y más cuando eres una persona totalmente inocente y que lo que viene a referir es que ella vino a cuidar a su tía que se encontraba fuera de Madrid y que le estuvo dándonos cuidados que no son lo que se ha venido a decir en los diferentes medios de comunicación y ha dado cuenta de las declaraciones de algunas personas que han declarado en el procedimiento. Por lo tanto, ya se ve en una situación bastante difícil, no es una persona con relevancia pública, consideramos que no tiene mucho interés para la opinión general y por lo tanto no es lo mismo que aparezca Luis, que está acostumbrado a salir en los medios de comunicación y en las cámaras frente a Arancha que le gustaría guardar su inclusive anonimato e intimidad».
«Esto empezó investigándose por un delito de asesinato, se puso una denuncia supuesta por desaparición, sin embargo, nosotros venimos a defender que durante los meses en los que estuvo Isabel, al cuidado de Arancha y de Luis, es una persona totalmente independiente, autónoma, libre, que salía, que entraba y que por lo tanto esa situación que se ha intentado hacer ver de secuestro o totalmente de desesperación en la que parece que se encontraba, no es verdad, no es cierto. Es verdad que por desgracia falleció en unas semanas de manera muy rápida y prácticamente de un día para otro, por así decirlo. Y por lo tanto todas las declaraciones yo creo que en relación al delito que hoy se enjuicia, que es el delito de maltrato o el delito de estafa o incluso de administración desleal, entendemos que no revisten los hechos la suficiente entidad penal y hay que confiar en la sala, en las magistradas, como estoy diciendo en un juicio muy complicado, muy delicado, y que hay que atender cada una de las propias declaraciones de los testigos y confiar en la justicia» ha zanjado.