Los Reyes Felipe y Letizia, en la Sagrada Familia, este jueves
Por qué el bolso de la Reina Letizia acabó en el suelo y del revés en la Sagrada Familia
Lejos de tratarse de un error, estaba siguiendo las normas de etiqueta establecidas para este tipo de situaciones
La Reina Letizia lo ha vuelto a hacer. Este miércoles 10 de junio, la Sagrada Familia de Barcelona se vistió de gala para acoger un momento histórico: la misa por el centenario del fallecimiento de Antoni Gaudí, oficiada por el Papa León XIV. En un escenario tan imponente, todas las miradas estaban puestas en el estilismo de la Reina, que acudía a su tercera cita con el Pontífice. Y lejos de defraudar, Doña Letizia tiró de estrategia, simbolismo y un armario impecable para demostrar quién manda en esto del protocolo internacional.
Si en sus dos primeros encuentros ya había recurrido al exclusivo 'privilegio del blanco' -ese código que permite solo a unas pocas reinas católicas vestir de este color ante el Papa-, esta vez la elección fue todavía más allá. No era un vestido blanco cualquiera; era exactamente el mismo diseño de Redondo Brand que estrenó el 18 de mayo de 2025 en la misa inaugural de León XIV, el histórico acto que dio comienzo a su pontificado tras el fallecimiento del Papa Francisco a los 88 años el pasado 21 de abril.
El vestido en cuestión, obra del director creativo Jorge Redondo, es una auténtica joya de crepé blanco nuclear. Con una falda entallada de largo midi y un sofisticado escote asimétrico drapeado en forma de nudo, la esposa de Felipe VI estaba radiante. Esta vez, a diferencia de los tacones nude de Magrit que le vimos en Roma el año pasado, la Reina optó por unos zapatos al tono de tacón muy bajito. Una elección comodísima que combinaba a la perfección con su bolso de mano, también blanco, logrando ese efecto monocolor tan pulcro que busca mimetizarse con la gama cromática del Pontífice. El toque definitivo de luz lo ponían sus ya famosos pendientes de Tous: una pieza de oro blanco de 18 quilates, diamantes y perlas cultivadas de agua dulce firmada por la marca barcelonesa, un guiño ideal al jugar en casa.
El Papa León XIV junto a los Reyes Felipe VI y Letizia, ante la Sagrada Familia
Hasta aquí, todo en orden. Una aparición de diez y fotos espectaculares. Sin embargo, los observadores más avispados tardaron poco en fijarse en un detalle en la imagen: mientras los Reyes permanecían sentados, se podía ver el bolso blanco perfectamente plantado en el suelo, justo sobre la alfombra roja. Colocado en vertical y de pie entre la silla de Felipe VI y la de la propia Doña Letizia, el accesorio llamó la atención por estar puesto del revés, mostrando su parte trasera a las cámaras con la solapa orientada hacia las patas de los asientos, lo que permitía a la Reina tener el asa rígida lista para agarrarla de la forma más cómoda posible al levantarse.
A primera vista, la imagen chirría. Ver a Doña Letizia dejando el bolso en el suelo puede parecer un descuido o un gesto poco elegante. Sin embargo, detrás de esa escena hay una explicación protocolaria muy concreta. Y es que, lejos de tratarse de un error, estaba siguiendo las normas de etiqueta establecidas para este tipo de situaciones. Para aclarar las dudas, la experta en protocolo y etiqueta María José Gómez Verdú explica que «cuando el bolso no es de mano ni tampoco pequeño, puede colocarse en el suelo, ya sea a la derecha o a la izquierda».
De esta forma, el bolso de Letizia, de un tamaño más estructurado que el de un pequeño clutch de fiesta, encontró su lugar correcto en el suelo de la Sagrada Familia siguiendo las pautas del protocolo. Lo que para muchos parecía un descuido terminó siendo, en realidad, un gesto perfectamente ajustado a las normas de etiqueta.