José Tomás, en una imagen de finales de 2023
El día a día de José Tomás a los 50 años: su refugio en Madrid, boxeo y una prioridad absoluta
Vive en Estepona, donde lleva una vida tranquila y alejada del foco mediático
La leyenda de José Tomás empezó a escribirse en 1989, cuando toreó su primer becerro en Colmenarejo (Madrid). Tiempo después, el 10 de diciembre de 1995, tomó la alternativa en la Monumental Plaza de Toros de México y su padrino fue Jorge Gutiérrez. A partir de ese momento, el diestro no tardó en convertirse en toda una estrella, tanto es así que ha sido uno de los profesionales mejor pagados de su generación. Actualmente tiene 50 años y disfruta de un día a día marcado por la tranquilidad, la discreción y el amor que siente hacia su familia. Su hijo José, fruto de su matrimonio con Isabel Montes, es su prioridad absoluta. Se separó de Isabel en 2020. Fue una decisión de mutuo acuerdo y entre ellos hay una relación excelente.
José Tomás se separó de su mujer, Isabel Montes, en 2020
El maestro ha trabajado en las plazas más importantes del mundo y su fama ha cruzado fronteras hasta llegar a países como Francia o México. Gracias a su esfuerzo y dedicación, los aficionados le conocen como «el Príncipe de Galapagar», municipio madrileño que fue testigo de sus primeros pasos. Después de triunfar nacional e internacionalmente, decidió retirarse. La última vez que toreó fue el 7 de agosto de 2022 en Alicante y desde entonces ha estado centrado en su esfera personal. Eso sí, no ha perdido su pasión por el mundo del toro. Tiene relación con algunas de las ganaderías más prestigiosas del país y es habitual que visite El Palomar, una finca propiedad de Victoriano del Río que se ha convertido en su gran refugio. Está situada en Madrid, concretamente en Guadalix de la Sierra.
José Tomás ha convertido el silencio en su seña de identidad, así que sus apariciones siempre se desarrollan en la más estricta confidencialidad. No han trascendido imágenes porque se rodea de su círculo de confianza y se mueve en ambientes seguros, pero según la revista ¡Hola!, participa en algunos tentaderos privados en fincas que están ubicadas en Jaén. Por otro lado, frecuenta dehesas en Toledo y Extremadura e incluso hace viajes a México para disfrutar de ganaderías tan importantes como Jaral de Peñas o Torreón de Cañas. Aunque no está en activo, continúa en plena forma gracias a unas sesiones de entrenamiento que sigue con una gran disciplina.
Después de retirarse de la vida pública, el emblemático torero se instaló en Estepona (Málaga), donde ha encontrado la calma que estaba buscando. Allí se comporta como un vecino más, así que es normal verle pasear, almorzar en los restaurantes de los alrededores o hacer deporte en su gimnasio de confianza. Su día empieza muy temprano, cuando todavía hay mucha gente que está descansando. Sin embargo, él está acostumbrado a las rutinas exigentes y no las ha dado de lado.
Desde hace un tiempo, ha encontrado en el boxeo una oportunidad de hacer ejercicio mientras pasa un rato agradable. Poco a poco se ha ido aficionando y ahora lo practica de manera regular. Además, lo combina con otras actividades cardiovasculares que le ayudan a obtener su mejor versión. Su objetivo no es tener un cuerpo perfecto, sino contar con la energía que necesita para cumplir con todo lo que hace durante el día. Cuando termina de entrenar, es común verle en la zona de la costa. La pesca es otro de sus entretenimientos, así que pasa muchas horas delante del mar. Es un ambiente perfecto para reflexionar y repasar los mejores momentos de su legendaria carrera taurina.