04 de julio de 2022

Viajeros atacados por una turba de bandidos de Nicolaes Pieterszoon Berchem (hacia 1670)

Viajeros atacados por una turba de bandidos de Nicolaes Pieterszoon Berchem (hacia 1670)

El bandolerismo o una manera de ganarse la vida

El bandolerismo abrazó todos los delitos: asaltar diligencias, robar en masías, en poblaciones, secuestrar y asesinar

La palabra delito viene del latín delinquere, que significa abandonar, apartarse del buen camino, alejarse del sendero señalado por la ley. Teniendo en cuenta esto, el origen del delito lo podemos situar en esta frase del Génesis: «y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató». Apartarse del buen camino es una característica del ser humano. El delito existe desde que el hombre tomó conciencia del Bien y del Mal.
El bandolerismo, como delito, empezó a estructurarse a principios del siglo XVI, con la llegada a España de Carlos I, pues fue el primer Rey que aprobó una ley para perseguirlos. En líneas generales era uno o una partida de hombres que se dedicaban a robar y saltear caminos. El bandolerismo abrazó todos los delitos. Asaltar diligencias, robar en masías, en poblaciones, secuestrar y asesinar. Algunos delitos leves también quedaron incluidos dentro del bandolerismo. Tal fue la popularidad de estos personajes que cualquiera era miembro de una partida.

En momentos de guerra se reclutaban voluntarios para ampliar el ejército. Una vez terminada la guerra, eran despedidos

Capturado, vivo o muerto

La justicia tampoco se quedó atrás. Se les puso precio por detenerlos, tanto vivos como muertos. Cuando los detenían, por regla general, los azotaban, los ahorcaban, y los descuartizaban. Con los restos se llevaba a cabo un ritual. La cabeza era colgada o empalada en la plaza donde se le ejecutaba y el cuerpo descuartizado, era colocado en puntos concretos del municipio, normalmente en cruces de caminos. Otra manera de acabar con sus vidas era lo que se llamaba perdre lo puny. Esto significa que le cortaban las manos y las quemaban delante del bandido. A continuación lo colgaban y descuartizaban. Esta manera de proceder era para dar ejemplo a la ciudadanía para que no se apartasen del buen camino.

Un modo de vida

El bandolerismo estuvo marcado por las guerras y por la situación económica de la época. La mayoría de ellos eran voluntarios al servicio de la Corona. ¿Qué significa esto? En momentos de guerra se reclutaban voluntarios para ampliar el ejército. Una vez terminada la guerra, eran despedidos. Sin subsidio y sin trabajo, estaban condenados a malvivir. De ahí que «apartándose del camino» tomaran la decisión de saltarse la ley para sobrevivir. Así transcurrieron los siglos XVI y XVII.
Xaver Hohenleiter y su banda de ladrones

Xaver Hohenleiter y su banda de ladrones

El bandolerismo no solo fue un grupo de atracadores que asaltaban carreteras y caminos. Muchos de ellos estuvieron bajo la protección de nobles y clérigos porque hasta los Decretos de Nueva Planta en España existía lo que se conoce como fueros, que era, por una parte los estatutos jurídicos aplicables a una determinada localidad. Estos los aplicaba el señor feudal, el cual tenía derechos y privilegios concedidos por el Rey. Con lo cual, si este los perdía, también la población, porque no eran propias de ella sino de él. También el fuero era el impuesto o arancel que se tenía que pagar por cruzar esa población. Era un impuesto aduanero. Este lo aplicaban tanto nobles como clérigos.

Ya no habría derechos y privilegios locales, sino derechos y privilegios a nivel nacional

Pues bien, aquellos que se negaban a pagar ese arancel eran perseguidos por los bandoleros. Dicho de otra manera, estos se convirtieron en los cobradores de impuestos de señores y clérigos. Por eso los protegieron. Ambos salían ganando con esta alianza. Con los Decretos de Nueva Planta se suprimieron los fueros. Se evolucionó hacia la modernidad. España dejaba atrás la Edad Media y el feudalismo y miraba a las naciones modernas, como Francia. Ya no habría derechos y privilegios locales, sino derechos y privilegios a nivel nacional. Leyes que afectarían a todos y no a unos pocos. Y, con ello, también desaparecieron los aranceles. Con lo cual, los bandidos no fueron necesarios y entraron en decadencia.
Jose María el Tempranillo, legendario bandolero español del siglo XIX

Jose María el Tempranillo, legendario bandolero español del siglo XIX

El siglo XIX fue propicio para que resurgieran los bandoleros. Fue un siglo convulso y plagado de guerras. Se empezó con la Guerra de la Independencia y siguió con los Cien Mil Hijos de San Luis, los Agraviados, I Guerra Carlista, II Guerra carlista, revoluciones, y III Guerra Carlista, además de pequeños alzamientos regionales. Con lo cual, aquellos Voluntarios Realista que, al final de la guerra de la Independencia o se quedaron sin trabajo o fuera de la ley o se apartaron del buen camino, se hicieron carlistas para ganarse la vida y, al finalizar la guerra, continuaron dentro del bandolerismo a la espera que estallara otra. El final del bandolerismo en España está ligado al final de la III Guerra Carlista.
Con lo cual, podemos decir que el bandolerismo fue la base del delito en España durante casi cuatro siglos. A veces protegidos por las fuerzas que dominaban España –nobleza y la Iglesia– y a veces perseguidos por virreyes y los mismos que los protegían por intereses personales. Ciertos escritores, como Lope de Vega y Cervantes, ensalzaron a alguno de ellos y escritores románticos los mitificaron. La realidad es que eran personas inadaptadas, que vivieron fuera de la ley y que se sintieron abandonados por un país que habían defendido en diferentes guerras. El bandolerismo fue una manera de ganarse la vida. No hay romanticismo en ello. La mayoría murieron antes de los treinta años. Necesarios en una época y vilipendiados en otras. El bandolerismo resume los delitos cometidos en España durante los siglos XVI al XIX.
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