17 de agosto de 2022

Ilustración de la dinastía Qing de Yue Fei

Ilustración de la dinastía Qing de Yue Fei

Picotazos de historia

El castigo del Emperador Xiaozhong a los asesinos del general Yue Fei

Ordenó que se fundieran estatuas del ministro Qin Hui, de la dama Wang y de dos de los principales adláteres del ministro. Durante siglos estas esculturas han sido insultadas, escupidas, incluso orinadas por el pueblo chino

En el año 1127 d.C el pueblo yurchen –hoy conocido como los Jin– saqueó la capital de la dinastía china de los Song, la ciudad de Kaifeng, y tomó prisionero al Emperador Quingzong y a buena parte de su familia. Los yurchen avanzaron imparables y China quedó dividida en dos: al norte la dinastía Jin de los yurchen y al sur la dinastía Song superviviente con Gaozong como Emperador.
Finalizado el empuje inicial de los Jin, los Song del sur iniciaron una guerra cada vez más activa. Pronto destacó la figura del general Yue Fei, oficial veterano que vertió todo su esfuerzo e inteligencia en organizar, entrenar y dirigir a las nuevas tropas. Yue Fei fue consiguiendo, cada vez, mayores triunfos. Recuperando, cada vez, más territorios arrebatados. Hasta que el Emperador Gaozong se dio cuenta de algo: si los Jin eran destruidos y se liberaba al Emperador Quingzong, él lo perdería todo. Por lo tanto, era mejor pasar a una fase más diplomática y apartar al hábil, pero ya no útil general Yue Fei.
Primero se probó con los honores y posesiones, incitándole a disfrutar de sus bien ganadas riquezas y propiedades. Pero Yue Fei había hecho juramento de acabar con los Jin. Su familia era del norte y todo lo que conocía había sido destruido al principio de la guerra.
Se le invitó a la corte y allí se le hizo detener. Todo fue obra del ministro Qin Hui, quien tenía experiencia en esto de eliminar adversarios. Pero Yue Fei no podía desaparecer sin más, era demasiado popular y contaba con importantes apoyos, que veían en él a un héroe. Así, razonó Qin Hui, hay que destruir esa fama. Durante dos meses el general fue salvajemente torturado con el fin de que reconociera que había trabajado para los odiados Jin, traicionando a todos. Pero Yue Fei tercamente aguantaba. Cada día que pasaba hacía la situación más incómoda para el ministro. Había que eliminar al testarudo general. La manera de hacerlo fue sugerida por la señora Wang, esposa del ministro Qin Hui: enviar al carcelero una orden de ejecución falsa en nombre del Emperador.
Estatuas arrodilladas de Qin Hui y Wang

Estatuas arrodilladas de Qin Hui y WangWiki Bully / Wikimedia Commons

Durante el reinado de Xiaozong, sucesor de Gaozong y undécimo gobernante de la dinastía Song se llevaron a cabo investigaciones sobre lo sucedido. El informe final era concluyente en la inocencia del general y la participación del ministro, su esposa y otros destacados funcionarios, pero la mayoría ya habían muerto. Xiaozong rehabilitó póstumamente al general e hizo que sus restos fueran honrados con un templo propio en la ciudad de Hangzhou, en la provincia de Zhejiang e ideó una ingeniosa forma de castigo para los culpables.
Ordenó que se fundieran estatuas de hierro del ministro Qin Hui, de la dama Wang y de dos de los principales adláteres del ministro. Las esculturas debían representarles de manera reconocible, en posición de rodillas y con las manos atadas a la espalda, como criminales que fueron. Además, debían situarse delante de la tumba del héroe al que destruyeron. Durante siglos estas esculturas han sido insultadas, escupidas, incluso orinadas por el pueblo chino. El Emperador Xiaozong ideó la manera de que sus nombres fueran maldecidos e infamados, por siempre, en China.
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