Plastiras con Gonatas, encabezan la revolución en 1922 en Atenas
Hace 100 años en El Debate
25 de octubre de 1923: los revolucionarios griegos son sitiados en Corintio
La fallida sublevación de los oficiales monárquicos desacreditó a la monarquía y contribuyó decisivamente al establecimiento de la Segunda República en marzo de 1924
«El movimiento revolucionario parece limitado al Peloponeso», informaba El Debate hace 100 años. A pesar de que «el movimiento revolucionario» había sido «dominado ya en Cavalla, Franca, Chalcis y Uenia», pero que «los disturbios continuaban en Corinto, Patras y Calamata», pero que contaban con un número muy pequeño de sublevados por lo que «el movimiento sería dominado en breve», detallaba el periódico.
El fracaso del golpe fue un punto de inflexión en la historia griega de la época, ya que determinó la derrota temporal de la causa realista. La facción monárquica perdió influencia y quedó descabezada. Más de mil doscientos oficiales monárquicos fueron expulsados de las Fuerzas Armadas. Leonardopoulos y Gargalidis fueron sometidos a consejo de guerra y condenados a muerte, aunque finalmente fueron indultados.
Ioannis Metaxás, futuro dictador monárquico (1936-1941) y que se encontraba en Corinto en el momento del golpe, logró huir del país y terminó exiliándose en Italia. Los partidos monárquicos no participaron en las elecciones de diciembre, lo que facilitó el triunfo electoral de los grupos venizelistas. El Rey Jorge II abandonó el país el 19 de diciembre y el 25 de marzo de 1924 se proclamó una República presidencial.