Batalla entre dos legiones romanas, óleo de autor desconocido, siglo XVIII
Este era el juego de mesa con el que los soldados romanos aprendían tácticas militares
«No eran simples pasatiempos, sino herramientas diseñadas para enseñar tácticas militares, lo que sugiere que eran practicados principalmente por soldados», advierte el arqueólogo Ersin Çelikbaş
Durante las excavaciones realizadas en Adrianópolis, una antigua ciudad romana ubicada en la actual región de Edirne (Turquía), un equipo de arqueólogos ha sacado a la luz un conjunto de fichas de hueso que datan del siglo V y que fueron utilizadas en el juego de estrategia militar más popular de la antigua Roma.
Según los investigadores de la Universidad de Karabük, que han realizado las excavaciones, este hallazgo no es solo un testimonio de la expansión de Roma en su época de mayor esplendor, sino que también evidencia la importancia que tenía la estrategia, incluso en el tiempo libre de sus guerreros. Este juego de mesa no solo servía como un entretenimiento, sino que era una forma de entrenar la mente para la guerra.
Las piezas halladas forman parte del juego de estrategia militar llamado Ludus latruncolorum, también conocido como «juego de los ladrones», y que se asemeja bastante al ajedrez o a las damas, que implica el empleo de tácticas militares. Probablemente, esté basado en otro juego griego anterior llamado petteia y que se menciona en La Odisea.
Expulsar, apresar o inmovilizar las fichas
La primera vez que se menciona este juego es en la obra De Lingua Latina de Varro (116-27 a.C.), pero también autores como Marcial u Ovidio hacen sus referencias al juego.
En el artículo El 'ludus latrunculorum', un juego de estrategia practicado por los 'equites' del Ala II Flavia, el profesor titular de Prehistoria, Arqueología, Antropología Social y Ciencias y Técnicas Historiografías de la Universidad de Valladolid, Santiago Carretero Vaquero, explica que «este juego de estrategia se realiza sobre una 'tabula lusoria' rectangular o cuadrada compartimentada mediante una trama ajedrezada que simboliza un campo de batalla en el cual se enfrentan dos contendientes».
El tablero se encuentra dividido «en ocho líneas formadas por ocho casillas, cuadradas o rectangulares, de tal manera que configuran un diseño de 64 casillas en total por las que tienen que moverse los 16 peones de cada contrincante». Las fichas tendrá diferentes diseños —las que se encontraron en Adrianópolis tienen talladas símbolos de cuatro y ocho brazos— para poder diferenciar a simple vista los pertenecientes a cada jugador.
Imagen de las fichas de juego romanas encontradas en Adrianópolis
«La estrategia consistía en avanzar con las fichas hacia el campo contrario, comiendo o expulsando todas las fichas del contrario que se pusieran en su camino, siempre y cuando hubiera una casilla libre tras ella. De manera, mediante los diversos movimientos se lograba expulsar fichas del rival, apresarlas o inmovilizarlas», indica Carretero Vaquero.
Para capturar una pieza del adversario se debía disponer dos propias en cuadrados adyacentes (a cada línea ortogonal), salvo que un jugador decidiera mover voluntariamente su pieza entre dos del adversario. En tal caso, no se consideraba captura.
Ludus latrunculorum completo encontrado en Corbridge
Por otro lado, Ersin Çelikbaş, uno de los arqueólogos que ha participado en este descubrimiento, apunta que estos juegos fueron muy populares entre los legionarios de la antigua Roma. Además, «no eran simples pasatiempos, sino herramientas diseñadas para enseñar tácticas militares, lo que sugiere que eran practicados principalmente por soldados», aclara Çelikbaş.
Para los arqueólogos, este descubrimiento refuerza la hipótesis de que en Adrianópolis estuvo estacionado un destacamento militar durante varios siglos y aunque, en investigaciones anteriores, los investigadores identificaron la presencia de un cuartel militar del siglo II, este hallazgo hace pensar que la guarnición permaneció activa durante al menos 200 o 300 años.
«Estos juegos antiguos guardan similitudes con pasatiempos modernos como las damas, el ‘combate naval’ o incluso el videojuego ‘buscavidas’. Aunque los formatos han evolucionado con el tiempo, la esencia estratégica se ha mantenido, demostrando que el pensamiento crítico y la planificación han sido habilidades muy valoradas a lo largo de la historia», concluye Çelikbaş.