Alejandría a finales del siglo XVIII, por Luigi Mayer
Un estudio alerta de que la histórica ciudad de Alejandría está en peligro por el avance del mar
«Los edificios están colapsando desde abajo, ya que la intrusión de agua salada erosiona con los cimientos y debilita el suelo», advierte Ibrahim Saleh, coautor del estudio
La ciudad que fundó Alejandro Magno en el 331 a.C. se encuentra ante su mayor amenaza: los edificios de esta histórica urbe están colapsando a un ritmo «alarmante». Según ha revelado un estudio publicado en la revista Earth's Future más de 280 edificios se han desplomado en las últimas dos décadas y al menos 7.000 más están en peligro de desplomarse.
Este problema no se debe solo a la antigüedad de las estructuras, sino al aumento del nivel del mar y la erosión costera que están socavando los cimientos de la ciudad, haciendo que miles de construcciones estén en peligro. Y es que Alejandría se encuentra en una posición geográfica que la hace vulnerable: al encontrarse en la costa mediterránea, el ascenso del nivel del mar y la intrusión de agua salada en el suelo ha hecho que las bases de los edificios se hayan debilitado.
Los científicos han identificado que la ciudad ha perdido entre 24 y 36 metros de costa por año en algunas zonas
Según el estudio, la ciudad ha perdido entre 24 y 36 metros de costa por año en algunas zonas, lo que ha facilitado la penetración del agua marina en el subsuelo, haciéndola menos estable, además de deteriorar los materiales de construcción con mayor rapidez.
«Los edificios están colapsando desde abajo, ya que la intrusión de agua salada erosiona con los cimientos y debilita el suelo», advierte Ibrahim Saleh, coautor del estudio y científico especializado en radiación del suelo.
En peligro el patrimonio
En este sentido, los expertos advierten que sin intervención los vestigios históricos de la ciudad podrían perderse para siempre bajo el mar. Por ello, la investigación propone diferentes estrategias para frenar los efectos del ascenso del nivel del mar y la erosión costera.
Una de ellas propone la construcción de dunas de arena y barreras costeras, la elevación de edificios y la reubicación de habitantes en las zonas más vulnerables.
Sin embargo, también insisten en la necesidad de políticas urbanas más estrictas y una mejor gestión del suelo para reducir el impacto del colapso de edificios: «No se trata solo de salvar estructuras, sino de preservar la historia y la identidad de la ciudad», subrayó Essam Heggy, coautor del estudio.