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Félix Rodríguez de la Fuente, con un lobo

Félix Rodríguez de la Fuente, con un loboGTRES

El día que Félix Rodríguez de la Fuente sorprendió a los ecologistas con su postura sobre la energía nuclear

Aunque nunca fue pronuclear, el mayor divulgador ambiental de España defendió una postura intermedia sobre la energía atómica, que hoy cobra fuerza ante la crisis energética global

No vamos ahora –en el 45 aniversario de su fallecimiento– a descubrir a los lectores de El Debate quien fue el doctor Félix Rodríguez de la Fuente (1928-1980), considerado el más importante divulgador científico de la historia de España, autodidacta que se hizo a sí mismo a partir de iniciarse como cazador cetrero. A Félix le ocurrió con la caza como a Pedro Pidal (1870-1941), que siendo cazador fundó el Parque Nacional de Covadonga, primero de España: comenzando por la cetrería, modalidad de caza al fin y al cabo, Félix fue quien más hizo por la conservación de la naturaleza durante toda la historia de España, y bueno es recordarlo durante el Quinquenio del Centenario de su nacimiento, que se conmemorará en 2028.

De hecho Félix fue el principal protagonista de la mayor transformación social acaecida en nuestro país en cuanto a conservación de la naturaleza se refiere, que tuvo como resultados fundamentales los cambios legislativos –durante un régimen político de privación de libertades– que llevaron a derogar los decretos que habrían conducido al exterminio a las aves rapaces y a otras especies faunísticas como el lobo, convirtiendo de este modo a nuestro país en una importante reserva de los mismos en relación a nuestro entorno europeo.

Introduciéndose a través del arte de cetrería, que él mismo logró recuperar en España, desarrolló una actividad científica multidisciplinar en historia de la ciencia, etnografía, zoología y etología –psicología animal– para la cual estaba perfectamente cualificado académicamente hablando, por haber estudiado medicina (algo tremendamente común en la historia de la profesión médica lo de hacerse naturalista autodidacta), llegando a ser incluso profesor de la Universidad Complutense, a publicar el libro de ciencias naturales escrito en español más vendido de todos los tiempos –la Enciclopedia Fauna– siendo nombrado Académico de Honor a Título Póstumo por la Real Academia de Ciencias Veterinarias en 2007 y recibiendo el doctorado Honoris Causa In Memoriam por la Universidad de Burgos en 2013.

Siendo como fue un importante impulsor en España del respeto al medio ambiente, se sabe que no adoptó una beligerante postura en contra de la energía nuclear que sí fueron haciendo suya primero los movimientos ecologistas de extrema izquierda y finalmente los políticos, postura que sorprendentemente llega hasta nuestros días, contrariamente a lo ocurrido en nuestro país vecino, Francia, tenido como ejemplo a seguir en muchos aspectos por dichos colectivos y que tiene más de setenta centrales nucleares, formando con USA y China el trío dominante en el mundo a ese respecto. Un primer dato al respecto de cómo Félix afrontó el asunto de la energía nuclear lo encontramos en el libro Félix Rodríguez de la Fuente. Su vida: mensaje de futuro (2010) de su biógrafo oficial, Benigno Varillas. Fue en marzo de 1974, cuando le escribió el actor Paco Rabal, después de llamarle por teléfono, diciéndole:

«Te envío unas hojas de petición de moratoria para las centrales nucleares, que habrá que dirigir a la Presidencia del Gobierno … y otra que sirva de testimonio para poder ser incluído en la nota a enviar a las agencias de prensa nacionales, a los corresponsales extranjeros de prensa y a ser publicado como página publicitaria en algunos periódicos de más tirada del país, igual que se anuncia a página entera Phillips o la SEAT, publicaremos el texto que solicita la detención de centrales nucleares, acompañado de los nombres y dos apellidos de las personas firmantes. Esperamos tu firma de estas hojas de petición que te enviamos y, cuando puedas y estén de acuerdo tus compañeros de Adena para impugnarlo también por vuestra cuenta…Y en fin, luchador entrañable…tu labor didáctica, humana y popular puede otra vez servirnos mucho».

Poco después Félix le contestaba: «He estudiado con detenimiento los datos que has tenido la amabilidad de enviarme y mi postura no puede ser tan drástica como para oponerme formalmente a todo tipo de instalaciones nucleares generadoras de energía. Mi oposición es tajante cuando determinadas centrales afecten al equilibrio ecológico o belleza paisajística de un área determinada. En estos términos, es decir, oponiéndome al proyecto de Águilas por causas ecológicas y estéticas de orden local, puedes contar conmigo enteramente. Sin embargo, no puedo por el momento, y seguramente por una falta más amplia de información, adoptar una postura negativa a niveles más amplios».

Apostilla Varillas después de referir lo anterior: «Aquella respuesta, así como una conferencia en el Ateneo de Madrid en la que se expresó en términos parecidos, le costó a FRF que le colgaran la etiqueta de pronuclear. No lo era, pero sí cauto en el tema».

La conferencia impartida en el Ateneo de Madrid el 9 de enero de 1978 titulada El hombre y la Tierra –como su más emblemática serie televisiva– dentro del ciclo Hoy es el futuro, dedicado «a los acuciantes problemas de la Tierra» como rezaba su presentación oficial, y en el que también participaron importantes personajes de la época como Manuel Calvo Hernando, Luis Miravitlles o Ramón Sánchez Ocaña, comenzó con una bella definición de sí mismo que hizo Félix al decir «…soy un hombre de vientos y de soles…» para explicar por qué llevaba corbata, en señal de respeto a la institución en la que se encontraban.

A continuación fue enumerando los hechos más relevantes de la evolución humana, comenzando desde los tupaidos, prehomínidos existentes hace como sesenta millones de años que por ser insectívoros, dieta esta de escaso aporte energético, apenas superaron el tamaño de una ardilla, refiriéndose después a otros más grandes por ser comedores de frutos, los primates arborícolas, ya con visión frontalizada estereoscópica y mayor grado de cerebralización, haciéndolo a continuación de los primates esteparios, que se vieron obligados a bajar de los árboles probablemente por fuertes sequías acaecidas y a ponerse así en contacto con las semillas de las plantas, mayormente energéticas, momento en el cual se irguieron, ganaron volumen cerebral, y llegando finalmente a la especie humana capaz de convertir el aporte energético en cultura con la que utilizar herramientas o fuego, etc.

Subrayaría posteriormente que el éxito evolutivo había dependido al menos en parte de acertar con fuente de energía, aseverando que «…estamos aquí gracias a cambios de captación de energía». El sustento del espectacular y continuo progreso hacia la especie humana se había debido al empleo de cada vez más potentes fuentes de energía.

Tras esta parte de la disertación reflexionó en voz alta sobre las entonces fuentes de energía agotables y las fuentes de energía muy poco renovables –petróleo y carbón- frente a la energía nuclear, trazando un paralelismo entre la evolución humana y qué hacer frente al desafío energético en el sentido de plantear que si los prehomínidos se hubiesen negado a comer semillas no se habría llegado en la evolución a donde se llegó, es decir, a la especie humana, cumbre indiscutible y hasta objetivo en ese momento de la evolución orgánica, en palabras del mismo Félix.

Frente a que las energías baratas o naturales no parecían capaces de suplir las demandas planteó: «¡Piénsenlo y decidamos democráticamente! ¿apagamos el interruptor o no? A mí me daría mucho miedo apagar el interruptor de la evolución del hombre. Energía Nuclear sí, con todas las garantías científicas».

Si la no utilización de la energía nuclear supusiera la desaparición de nuestra especie, él dijo optar claramente por la energía nuclear, que es exactamente lo que se hizo aunque en suelo no español siguiendo las recomendaciones del Club de Roma, al que Félix declaró como conjunto de personas muy sensatas y preparadas. También dejó claro repetidas veces el problema no resuelto de los residuos nucleares, y dio la voz en sus programas de radio La aventura de la vida y Objetivo: salvar la naturaleza a militantes antinucleares…Pero la cosa no quedó aquí.

Concretamente en entrevista realizada por Juan Ángel Gozalo y reproducida el viernes 15 de marzo de 2019 por Diario de Burgos, con motivo del trigesimonoveno aniversario de su muerte, entrevista que se tiene por la última que Félix concedió vivo, dijo lo siguiente: «El tema nuclear está de rabiosa actualidad en el mundo. Hace escasos días hubo un escape de gas en la central de Harrisburg ¿Cuál es su opinión como perito en materia de medio ambiente? Mi postura es muy clara. Abogo por que en España se instalen el menor número de estas centrales y porque estas mínimas plantas con el máximo de seguridad, a la vez, aporten el máximo de información de lo que en ellas ocurra de cara al público y porque estas centrales estén ubicadas en zonas geográficas que ecológicamente sean menos perniciosas, al lado de grandes cuencas fluviales, con gran caudal para que no esté tan concentrada una contaminación térmica que termine con la riqueza ictiológica».

Y dada, la coyuntura actual de cuestiones geoestratégicas derivadas del conflicto bélico entre Ucrania y Rusia, lo que dijo en dicha entrevista a continuación cobra un especial significado: «¿A qué cree que se debe la actual radicalización del tema? A los grupos de presión. La radicalización por la derecha, el gran capital, al que le mueve intereses puramente económicos; y, por la extrema izquierda, para esconder los intereses propiciados por las potencias del Este, para que Europa no tenga fuentes de energía. La única postura objetiva es la intermedia, ni la total permisividad ni la total oposición. Dadas las circunstancias actuales en materia energética, personalmente pienso que la energía nuclear es necesaria siempre y cuando se tengan las características que he expuesto anteriormente».

Durante la invasión de Ucrania hemos visto la importancia de las premoniciones de Félix, y la dependencia del gas natural ruso que tantos países tienen, desaparecida la URSS por suerte... Probablemente el asunto nuclear fue utilizado por una parte del entonces movimiento ecologista absolutamente afín -aun hoy todavía- a las denominadas por Félix potencias del Este, e hizo que se produjera una enorme desafección hacia su persona desde dichos ámbitos, algo que a buen seguro hoy no ocurriría. A caso el tiempo le ha dado la razón también en este tema: el Parlamento Europea ha terminado declarando recientemente verde a la energía nuclear y las ha equiparado a las renovables.

El 14 de marzo de 2025 tuvo lugar un homenaje a Félix en el Museo de la Evolución Humana, en conmemoración del 45 aniversario de su fallecimiento. Participó en él el Prof. Javier Castroviejo, conocido científico naturalista y más que sensato conservacionista, que impartió una magnífica conferencia titulada Javier Castroviejo: Una vida entre la investigación y la protección de la naturaleza. Castroviejo trabajó codo con codo con Félix, y dirigió la Estación Biológica de Doñana (CSIC). Al final de la referida charla de Castroviejo, hubo un turno de preguntas en el que le formularon las siguientes:

Su opinión…Qué le parecen estas energías renovables que nos están inundando el campo español y placas fotovoltaicas y molinos y demás energías sostenibles, y ecológicas, y verdes?

…Bueno, me parece que todo exceso es un disparate, y ¿qué te parece si hay que alimentarse sólo de champán caviar y ostras?…pues que al cabo de un mes te has muerto…Esto no puede ser, es un abuso tremendo, regado de subvenciones, y tenemos que llegar a donde no se quería llegar nunca, a donde lo menos malo es probablemente la energía nuclear, probablemente… Bueno, no me aplaudan a mí…y por cuestiones varias se ha acabado con ellas…por corrupción, ideologías falsas, prejuicios políticos no precisamente europeos, venían de Eurasia…y aquí estamos!...

¿Cómo cree que pueden afectar estas tecnologías a la biodiversidad?

Si un molino puede matar a no sé cuántos miles…un disparate de murciélagos , urogallos cantábricos…las corrientes de aire están matando chotacabras…pero luego está la red de carreteras de cemento del molino, y la chatarra…y el aceite que vierte el molino que al final va al agua…bueno, es un desastre! Las empresas tienen un dinero enorme para manejar la cosa y ya sabemos lo que pasa…Mal mayor! Claro, un panel solar…¡qué maravilla!...¿y los estragos que se hacen para fabricarlos? ¿y qué se hace después con la placa solar? ¿dónde va? que contamina todo lo que quieras…Es un camelo…

Ni Félix ni Castroviejo pueden ser incluídos en el grupo de los pronucleares, pero tampoco en el de antinucleares: dejan claro que a falta de alternativa, consideran a la energía atómica como un mal menor. A lo que parece, el tiempo no ha hecho otra cosa que darles la razón. Esperemos que con la caza ocurra lo mismo.

Alfonso V. Carrascosa, científico del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) y Miembro Colaborador del Instituto de Estudios Madrileños.

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