La Marcha de Gálvez (2018)
El papel clave de España en la independencia de América que pocos conocen
En 2026 se cumplen 250 años desde el inicio del conflicto, y es una buena ocasión para recordar la importante —aunque a veces olvidada— contribución española a la causa estadounidense
Muchos españoles y estadounidenses desconocen que España desempeñó un papel clave en la Guerra de Independencia de Estados Unidos (1775–1783). En 2026 se cumplen 250 años desde el inicio del conflicto, y es una buena ocasión para recordar la importante —aunque a veces olvidada— contribución española a la causa estadounidense.
España entró oficialmente en la guerra el 21 de junio de 1779, aliándose con Francia mediante el Tratado de Aranjuez. Su objetivo era debilitar a Gran Bretaña y recuperar territorios perdidos, como Gibraltar y Menorca. Su contribución no fue solo militar sino también económica y diplomática.
Desde el punto de vista económico, España financió a los rebeldes de forma discreta a través de rutas comerciales en el Caribe y mediante organizaciones como la Casa de Gardoqui de Bilbao. Se enviaron armas, pólvora, ropa, dinero y provisiones desde Cuba (como La donación de las damas de La Habana), México y Nueva Orleans.
Desde Nueva Orleans, Bernardo de Gálvez organizó el envío de ayuda a los revolucionarios a través del río Misisipi y luego por tierra hacia los estados del sur. Las remesas de plata del virreinato de Nueva España fueron fundamentales. Buena parte de esa plata procedía de minas mexicanas como las de Zacatecas y Guanajuato.
El real de a ocho (o peso duro español) era la moneda más utilizada en el comercio internacional del siglo XVIII. Fue ampliamente aceptado en las colonias americanas, especialmente por su contenido de plata confiable. El símbolo del dólar $ y la denominación del dólar estadounidense están directamente influenciados por el real de a ocho. De hecho, en 1792, el Coinage Act de EE. UU. estableció el dólar basado en el valor y peso del real de a ocho español. Durante la guerra, muchos pagos a soldados y proveedores americanos se realizaron en moneda española.
Por la vía diplomática, aunque España mostró al principio una neutralidad aparente, su hostilidad hacia la presencia de Gran Bretaña en el continente fue real y continua. Una de las figuras más destacadas fue el bilbaíno Diego María de Gardoqui, un desconocido para el gran público, pero que prestó un servicio clave para la corona.
Gardoqui mantuvo contacto directo con figuras como John Jay, Benjamin Franklin y George Washington. Fue un intermediario confiable entre Carlos III y el gobierno estadounidense en formación, especialmente desde que se independizó el país. Tras la independencia de EEUU, en 1785, fue nombrado primer ministro plenipotenciario de España en los Estados Unidos.
El papel militar de España es más conocido y sobre todo la batalla de Pensacola en mayo 1781, dirigida por Bernardo de Gálvez, Gobernador de Luisiana. Antes de la toma de Pensacola, España ya se había hecho con Baton Rouge en 1779 y Mobile en 1780. Pensacola era el bastión británico más importante en la Florida Occidental. Su captura aseguraba el control español del Golfo de México y ayudaba a cerrar el cerco sobre las colonias británicas desde el sur.
El asedio comenzó en marzo de 1781 y culminó con la rendición británica el 10 de mayo de 1781. Gálvez dirigió personalmente el avance final, cruzando la bahía bajo fuego enemigo para instalar las baterías de artillería. Esta victoria fue crucial para la campaña aliada y debilitó enormemente el control británico en el sur. El 16 de diciembre de 2014, el Congreso de Estados Unidos otorgó a Bernardo de Gálvez la ciudadanía honoraria y su retrato fue instalado en el Capitolio en Washington, D.C. en 2015.
España, a diferencia de las colonias británicas, tenía relaciones más estables y diplomáticas con muchas naciones indígenas en sus territorios americanos. En la campaña de Pensacola participaron tribus aliadas como los Choctaw, así como grupos del delta del Misisipi y del Yucatán.
Para profundizar en estos temas el próximo 9, 10 y 11 de julio dentro de los Cursos de Verano CEU El Escorial que se celebrarán en el Real Centro Universitario María Cristina, en San Lorenzo de El Escorial, el Instituto de Estudios Americanos CEU-CEFAS, ha organizado tres sesiones tituladas La Hispanidad un futuro compartido. Estos cursos que abordaran temas tan sugerentes como el dinamismo de la lengua española en el siglo XXI, las tendencias políticas actuales en Iberoamérica o el papel clave de España en la independencia de EEUU.
Estas sesiones contarán con especialistas de ambos lados del atlántico entre ellos: Lorent Saleh premio Sájarov del Parlamento Europeo, el lingüista Carlos Leañez, la escritora Zoé Valdes, el expresidente de la Asamblea Nacional Venezolana Julio Borges, el exvicepresidente de Colombia Francisco Santos, la diputada peruana Adriana Tudela el Conde de Gálvez, etc.
Aunque España no se alió formalmente con las Trece Colonias, su contribución militar, económica y diplomática fue fundamental para debilitar a Gran Bretaña y facilitar la independencia de EE. UU. La batalla de Pensacola, la financiación de las tropas rebeldes americanas y la diplomacia desplegada por personas como el bilbaíno Diego Gardoqui son parte de las contribuciones de España a la independencia de EE. UU. que en el 250 aniversario deben ser puestas en valor tanto en España como en EE. UU.
Eduardo Puig de la Bellacasa Aznar: es Secretario General del Instituto de Estudios Americanos CEU-CEFAS.