Fundado en 1910
Firma del Tratado de Washington por el presidente de Estados Unidos, Harry Truman, el 4 de abril de 1949

Firma del Tratado de Washington por el presidente de Estados Unidos, Harry Truman, el 4 de abril de 1949

De alianza contra la Unión Soviética a actor global: 77 años de historia de la OTAN

De la defensa común a la crisis de identidad: radiografía histórica de la OTAN en su 77 aniversario frente a la nueva inestabilidad global

«Estamos muy decepcionados con la OTAN», comentó el presidente norteamericano, Donald Trump, hace unos días. «Lo que estamos viviendo es la muerte cerebral de la OTAN», sentenció Emmanuel Macron, presidente de la República Francesa, en una entrevista concedida a The Economist, en noviembre de 2019.

«La acción emprendida por la OTAN fue un desprecio total hacia las Naciones Unidas. Debemos condenar que un grupo de naciones se tome la justicia por su mano», afirmó, en 1999, Nelson Mandela sobre la intervención de la OTAN en Kosovo, durante su visita oficial a San Francisco.

A lo largo de sus 77 años de existencia, la Organización del Tratado del Atlántico Norte parece estar en una situación de crisis constante por su acción o inacción frente a diferentes conflictos, como la guerra en Irán o en Ucrania. Para entender qué papel juega hoy esta organización militar, es importante conocer su historia.

El 4 de abril de 1949, doce países firmaron en Washington D. C. el documento fundacional que puso en marcha esta alianza militar de naciones de América del Norte y Europa, de la que hoy forman parte 32 países, tras las últimas incorporaciones de Finlandia (2023) y Suecia (2024).

La OTAN surgió en un contexto muy distinto al actual, en el que el mundo estaba dividido en dos bloques que marcarían la incipiente Guerra Fría: «desde Stettin, en el Báltico, hasta Trieste, en el Adriático, ha caído sobre el continente un telón de acero», ya advirtió Winston Churchill en 1946.

Estados Unidos se enfrentaba a la Unión Soviética. Occidente tenía un enemigo común: los soviéticos; y la URSS estaba enfrentada al bloque occidental. A partir de 1950, la organización empezó a estructurarse militarmente y se nombró a Dwight D. Eisenhower como primer comandante supremo aliado.

Grecia y Turquía firmaron su adhesión en 1952 y Alemania Occidental lo hizo en 1955. En respuesta, Moscú creó su propio bloque de defensa a través del Pacto de Varsovia, una réplica comunista cuyo objetivo era contener a la OTAN y controlar militarmente a los países satélites.

La OTAN en un mundo multipolar

España entró en la Alianza Atlántica en 1982. La solicitud de ingreso comenzó con el Gobierno de Adolfo Suárez, pero no se materializó hasta la presidencia de Calvo-Sotelo. El Partido Socialista realizó la famosa campaña «OTAN, de entrada, no», que, tras la victoria de Felipe González en octubre de 1982 y la organización del referéndum de 1986, se transformó en «Vota sí en interés de España».

Los españoles respaldaron la entrada en la organización y, desde entonces, España se ha convertido en uno de los países que más tropas ha aportado en las distintas misiones por todo el mundo, en proporción a sus capacidades.

Sin embargo, más de cuatro décadas después, Estados Unidos criticó la aportación española y la de otras naciones, a las que Trump acusó de no hacer «absolutamente nada, y yo siempre he dicho desde hace 25 años que la OTAN es un tigre de papel, pero, lo que es más importante, que nosotros acudiríamos a su rescate, pero ellos nunca acudirían al nuestro», dijo el presidente norteamericano hace unos días.

La OTAN se enfrenta desde hace unos años a un mundo multipolar, en el que ya no existen dos bloques definidos. Varios analistas afirman que los ataques rusos a Georgia en 2008 y a Ucrania en 2014 y 2022 parten de la incorporación de países que formaban parte del antiguo bloque soviético a la Alianza Atlántica.

Además, el auge de la tecnología ha cambiado el teatro de operaciones de los diferentes conflictos activos actualmente; por eso, «en 2026, la seguridad ya no es un lujo regional, es una necesidad global. Debemos reconocer que no hay paz duradera en Europa sin una OTAN que esté totalmente financiada, que sea tecnológicamente superior y que esté unida en su mirada hacia los desafíos que surgen más allá de nuestras fronteras tradicionales», afirmó el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el 5 de marzo de 2026.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas