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Este desastre fue el precedente de Chernobyl

Este desastre fue el precedente de Chernóbil

Picotazos de historia

Kyshtym, el desastre nuclear que la URSS escondió al mundo y que contaminó 20.000 kilómetros cuadrados

La onda expansiva levantó la losa de hormigón del silo, de más de 160 toneladas de peso, y liberó unas 70 toneladas de residuos radiactivos, de los cuales un 10 % fue arrojado a la atmósfera

El 26 de abril de 1986 tuvo lugar, en la central nuclear Vladímir Ilich Lenin, situada en el norte de Ucrania, un accidente que dio lugar a un incendio y una explosión. Este ha sido el incidente más grave relacionado con una central nuclear. En su día se habló de un desastre sin precedentes.

Pues bien, cinco años después, con la caída del muro de Berlín y la desaparición de la Unión Soviética, se fueron abriendo, poco a poco, los archivos para su investigación. Entonces se descubrió que había existido un desastre semejante, que lo sucedido en Chernóbil no había sido un caso aislado.

En su visión confrontativa, en la necesidad vital del régimen de mostrar un enemigo común frente al cual todos debían unirse en torno al líder (el partido) y servir con fidelidad ciega, un desastre, de este o cualquier otro tipo, era un signo de debilidad que no podía mostrarse ni a los de fuera ni a los de dentro.

Señal de advertencia de área contaminada

Señal de advertencia de área contaminada

Fundada tras el final de la Segunda Guerra Mundial, la ciudad de Chelyabinsk-40 (posteriormente Ozyorsk) se levantó para dar alojamiento y servicios a los trabajadores y sus familias de la planta nuclear Mayak. Esta era una planta dedicada al reprocesamiento del combustible y residuos nucleares. Refinaban, fabricaban y trabajaban el plutonio con fines militares, partiendo del reprocesamiento de armamento y residuos desechados.

Planta nuclear de Mayak (Rusia)

Planta nuclear de Mayak (Rusia)

La Unión Soviética estaba atrasada en materia nuclear con respecto a Estados Unidos, al tiempo que iniciaba una guerra fría contra ellos. Le era imperativo acortar distancias en investigación y producción. El espionaje y el abaratamiento fueron los medios. El primero no necesita explicación —todos hemos visto muchas películas de espías—; el segundo consistía en obviar los dos puntos que mayores partidas de gasto representaban: la seguridad y el impacto ambiental. Hoy, el área en torno a la planta Mayak, así como los ríos Obi y Techa y el lago Karachai, tienen el dudoso honor de ser considerados como el lugar más contaminado del planeta.

La planta Mayak tenía silos subterráneos de hormigón, a unos ocho metros de profundidad, donde se almacenaban residuos nucleares líquidos de alta actividad. Cada silo contenía catorce grandes contenedores metálicos con una capacidad de 250 m³ de residuos cada uno. Estos silos se construyeron en 1953.

El 29 de septiembre de 1957, a las 16:22 horas, se produjo una violenta explosión en uno de los contenedores del silo. Después se calculó que la explosión fue equivalente a la que hubiera producido la detonación de 70 toneladas de TNT. La onda expansiva levantó la losa de hormigón del silo, de más de 160 toneladas de peso, y liberó unas 70 toneladas de residuos radiactivos, de los cuales un 10 % fue arrojado a la atmósfera.

La explosión se produjo debido al mal funcionamiento del sistema de refrigeración de uno de los tanques. Los técnicos notificaron la avería en el sistema de canalización de agua que servía para refrigerar el contenedor. De eso hacía ya un año. Entretanto, y para no actuar sin autorización de las autoridades competentes, se había dado la orden de cerrar la refrigeración. Lógicamente, esto provocó el paulatino calentamiento de los residuos y el aumento de la presión dentro del contenedor, hasta alcanzar el punto de explosión.

Mapa del Rastro Radiactivo del Este de los Urales: el área contaminada por el desastre de Kyshtym

Mapa del Rastro Radiactivo del Este de los Urales: el área contaminada por el desastre de Kyshtym

No hay noticia de que se produjera ninguna víctima de forma inmediata, esto es, a consecuencia directa de la explosión. Pero en las siguientes horas una nube radiactiva se desplazó en dirección noroeste. Al final, el área contaminada se extendió en un radio de 300 kilómetros alrededor de los silos, epicentro del desastre. En total, unos 20.000 kilómetros cuadrados o, si lo prefieren, el equivalente a la provincia de Cáceres.

Inicialmente no se tomó ninguna medida para evacuar a la población. Este retraso se debió a la novedad del suceso y a la necesidad de crear comités para el estudio y análisis de los costes de las medidas a tomar. La decisión de reasentar a la población afectada por la radiación se tomó entre 8 y 10 días después de la explosión, y solo afectaba a los que estuvieron a un máximo de 20 kilómetros del epicentro.

El cómputo de víctimas de este suceso —el tercero a nivel mundial tras Chernóbil y Fukushima— se desconoce. Durante los primeros dos años se reasentó a unas quince mil personas, pero se calcula en unas ciento cincuenta mil más las que se vieron afectadas por ello y jamás fueron notificadas.

Se creó una zona denominada Reserva Natural Estatal de los Urales Orientales con el fin de excluir sanitariamente la zona afectada por el accidente. Esto sucedió en 1968 y, para entonces, los niveles de estroncio 90, cerio 144 y cesio 137 eran muy altos.

Hoy en día, como les mencioné antes, entre los residuos depositados indiscriminadamente en los lagos y ríos de la zona y las consecuencias de la explosión del silo, esta es considerada como la zona más contaminada del planeta.

Por último, una aclaración: la ciudad de Chelyabinsk-40, hoy Ozyorsk, era una ciudad «cerrada». En la nomenclatura soviética se denominaba así a las entidades territoriales en cuyo interior se levantaban instalaciones y estructuras orientadas a la investigación, desarrollo, almacenamiento o eliminación de armamento nuclear. Oficialmente, estas ciudades o distritos no existían, por lo que hoy el incidente se conoce por el nombre de la ciudad «abierta» más cercana: Kyshtym.

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