Por España y por el rey, Gálvez en America, donde se muestra al militar español Bernardo de Gálvez durante la Batalla de Pensacola
Casa América reúne a expertos para analizar el legado español en la fundación de Estados Unidos
«La ayuda española fue vital para la independencia de EEUU, sin embargo nadie lo agradece allí y aquí nadie lo reivindica», advierte Eduardo Garrigues
Los días 20 y 21 de enero se celebrará en Casa América, en Madrid, un encuentro dedicado a analizar la huella de España en la historia de Estados Unidos, coincidiendo con dos aniversarios clave: el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos (1776) y el V centenario de la Escuela de Salamanca (1526), ambos hitos fundamentales en la historia de los derechos y libertades en el continente americano, en cuya formación la Corona Española desempeñó un papel esencial.
Durante estas jornadas, se abordará cómo ese legado sigue vigente no solo en el ámbito jurídico y democrático, sino también en la cultura, la religión, la lengua, la defensa de los derechos de los pueblos originarios y el mestizaje que configuró, y sigue dando forma, al continente americano. Se pondrá especial énfasis en el paralelismo entre las ideas formuladas por la Escuela de Salamanca en el siglo XVI y los principios recogidos en la Declaración de Independencia estadounidense.
«El legado de España en los Estados Unidos que se manifestó en la imprescindible ayuda a la guerra de independencia, a raíz de la Declaración de Independencia adquiere una dimensión más profunda al considerar que muchos valores que se proclamaron en 1776, como el respeto al ser humano, a la libertad y a la rebelión contra la tiranía habían sido enunciados 250 años antes por la escuela de Salamanca», destacó el diplomático y escritor Eduardo Garrigues.
Embajador de España y presidente del Capítulo de Toledo, Garrigues será uno de los ponentes principales del evento. Su intervención abordará las aportaciones —no siempre reconocidas— de la monarquía española a la independencia estadounidense, entre ellas el apoyo logístico y económico, en un principio secreto, al proceso emancipador. También repasará episodios poco conocidos, como la negativa a reconocer a España su derecho exclusivo de navegación por el Misisipi tras la independencia, una cuestión que tuvo importantes repercusiones diplomáticas. Asimismo, se referirá a la curiosa hipótesis sobre el origen del nombre de Estados Unidos, que, según algunas fuentes, podría haberse propuesto en una carta enviada por Luis de Unzaga al general Lee, quien a su vez la remitió a George Washington.
En su análisis, Garrigues se propone desmontar ciertos estereotipos históricos, resaltando la vigencia y la profundidad de un legado que, en su opinión, sigue siendo esencial para entender la construcción de América. Su enfoque parte de la convicción de que la influencia española no solo se limitó al plano militar o diplomático, sino que abarcó también el terreno de las ideas, anticipando conceptos clave como la dignidad humana, la libertad de conciencia o el derecho natural.
Junto al embajador Garrigues participarán destacados académicos e historiadores de ámbito nacional e internacional. Entre ellos figuran el Duque de Híjar, actual Conde de Aranda; Jaime Olmedo, rector de la Universidad Camilo José Cela y ex director técnico de la Real Academia de la Historia; Ricardo Rivera, exrector de la Universidad de Salamanca; José de la Puente Brunke, presidente de la Asociación de Historia del Perú; Beatriz Paredes, presidenta de la Fundación Unidos por la Historia; y Patricia Fernández Lorenzo, investigadora y miembro del Capítulo de Toledo. También intervendrá Vicente López Ibor Mayor, autor del libro La pasión de la libertad - Thomas Jefferson, quien analizará las conexiones filosóficas entre el pensamiento político de Jefferson y las doctrinas de los teólogos y juristas salmantinos del Siglo de Oro.
Este foro de reflexión busca recuperar una parte a menudo olvidada de la historia compartida entre España y Estados Unidos, subrayando que el diálogo transatlántico sobre los orígenes de los derechos humanos, las libertades y la convivencia en América tiene raíces profundas que se remontan al pensamiento hispánico del siglo XVI. Una mirada al pasado que invita, además, a repensar el presente desde una perspectiva más integradora y fiel a la historia real.