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Submarino U-977

Submarino U-977

Picotazos de historia

¿Escapó Hitler en el U-977? La historia del submarino nazi que se rindió en Argentina tras 66 días sumergido

No participó en ninguna acción de guerra, pero destaca por ser la última unidad alemana en entregarse: lo hizo en el mes de agosto de 1945

El U-977 fue un submarino perteneciente a la Kriegsmarine alemana que participó en la Segunda Guerra Mundial y cuyo historial de guerra no puede ser más pacífico, ya que no participó en ninguna acción de guerra. Lo que le hace destacar es que fue la última unidad alemana en entregarse y su tardanza, ya que lo hizo en el mes de agosto de 1945 y en la ciudad argentina de Mar del Plata. Estos dos últimos hechos dieron pábulo a todo tipo de teorías que han llegado hasta el día de hoy.

El submarino U-977 fue botado el 31 de marzo de 1943. Se trataba de una unidad del tipo VII-C, que desarrollaba una velocidad de 17,7 nudos en superficie y 7,6 en inmersión, y que contaba con una autonomía de unas 4.600 millas náuticas. Este fue el tipo de submarino del que se construyeron más unidades y la unidad más característica utilizada por los alemanes durante la Batalla del Atlántico.

El U-977 entró en servicio en mayo de 1943, pero durante las pruebas posteriores sufrió una colisión que le produjo daños de consideración. Tras pasar por el dique seco, el submarino fue destinado a la 5.ª Flotilla de Submarinos, con base en Kiel, pero como unidad de entrenamiento para las tripulaciones.

El 1 de marzo de 1945 las cosas iban tan mal que tuvieron que acondicionar el submarino de entrenamiento como uno de combate. Ya para entonces, la escasez de suministros hacía la navegación azarosa. El antiguo submarino de entrenamiento tenía unas baterías defectuosas: solo cargaban hasta el 70 % de su capacidad, pero no había material para sustituirlas.

El comandante de la nave era el Oberleutnant zur See Heinz Schaffër y se encontraba en aguas al norte del condado de Mayo (Irlanda) cuando recibió la comunicación, de fecha 4 de mayo de 1945, por la cual les informaban de la rendición del Tercer Reich y la orden de entregar la nave a las autoridades aliadas más próximas.

Oberleutnant zur See Heinz Schaffër

Oberleutnant zur See Heinz Schaffër

Schaffër convocó a toda la tripulación y les expuso el contenido del mensaje. La tripulación discutió un rato y, al final, votó qué hacer. Los resultados –toda una lección de democracia dentro de la última nave del Tercer Reich– fueron: 30 votos a favor de navegar hasta Argentina, 2 por España (que acabarían viajando a Argentina) y 16 que deseaban que les desembarcaran cerca del puerto de Bergen (Noruega). Estos últimos eran casi todos suboficiales veteranos, lo que supuso una gran pérdida para la maniobrabilidad del submarino, pero eran hombres casados que querían reunirse con sus familias.

Tras dejarles en balsas salvavidas cerca de la costa noruega, con orden de informar a las autoridades del hundimiento del submarino a consecuencia de una mina, el U-977 inició su ruta de huida. Esta pasaba por atravesar el mar del Norte para cruzar al océano Atlántico entre Escocia e Islandia. Todo este tramo debería hacerse en navegación sumergida. Afortunadamente, el U-977 tenía instalado el sistema snorkel: una especie de mástil hueco que permitía la renovación de aire y la expulsión de gases de combustión de los motores diésel mientras se navegaba sumergido.

Gracias a este aparato, el U-977 pudo navegar sumergido durante 66 días seguidos: los que necesitó para alcanzar un punto del Atlántico que el comandante consideró seguro y, por lo tanto, que tal precaución ya no era necesaria.

Para la navegación en superficie se creó una falsa chimenea hecha de latas y en la que se quemarían trapos empapados en aceite para producir humo. La idea era que, en caso de avistamiento, la silueta del submarino –con la falsa chimenea– hiciera creer que se trataba de un pequeño vapor con caldera a carbón.

Submarino alemán U-977 en Mar del Plata tras su rendición

Submarino alemán U-977 en Mar del Plata tras su rendición

En total, la travesía duró 100 días. El U-977 se presentó el día 17 de agosto de 1945 ante las autoridades costeras de la ciudad de Mar del Plata. Allí, con toda la solemnidad que tanto les gusta a los alemanes, Schaffër hizo entrega de la nave, su tripulación y su persona a las autoridades argentinas.

Tanto Schaffër como su tripulación fueron internados y, posteriormente, entregados al Gobierno norteamericano. Estos, tras el pertinente y preceptivo curso de desnazificación, los liberaron entre 1946 y 1947. En cuanto al submarino, fue entregado al Gobierno norteamericano junto con el U-530, que también había sido internado. Posteriormente fue hundido a torpedos durante unas maniobras, en las que se le utilizó como blanco.

El U-977 fue el último submarino y la última unidad de la Kriegsmarine en entregarse, lo que dio lugar a todo tipo de teorías. Los primeros en lanzarlas fueron los soviéticos, bien por ser los más paranoicos (que lo eran), o bien con idea de sembrar desinformación entre sus antiguos aliados (que también lo hicieron). Fuera por un motivo o por otro, al principio se insinuó la posibilidad de que el U-977 hubiera participado en una misión secreta consistente en transportar al führer, Eva Braun y un selecto grupo de dirigentes nazis a un lugar seguro en la costa este de Sudamérica.

En el año 1950 Heinz Schaffër publicó un libro titulado Viaje secreto a Sudamérica. El libro tuvo un éxito moderado, pero su título se juzgó como una aceptación tácita de la teoría de la misión secreta. Aunque el autor solo contaba sus experiencias personales en el submarino, haciendo hincapié en los problemas de la navegación y el comportamiento de la tripulación, durante mucho tiempo se buscaron interpretaciones del libro –que estuvo reeditándose hasta 1984– que confirmaran el transporte de los jerarcas del partido, oro, planos científicos, etc., en una misión secreta.

El pobre U-977 hasta fue acusado de haber hundido un crucero brasileño, algo que se demostró imposible por la distancia entre la zona del hundimiento, el puerto de Mar del Plata y las diferencias de fechas entre el hundimiento y la entrega del submarino. De todas maneras, hasta que no se recogió a los supervivientes, el gobierno de Brasil tercamente aseguró que el U-977 había torpedeado a su crucero.

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