Craxi en el 41º Congreso Socialista de Turín en 1978

Craxi en el 41º Congreso Socialista de Turín en 1978Wikimedia Commons

Quién fue Bettino Craxi, el ex primer ministro italiano citado por Peinado en el caso Begoña Gómez

Tras cometer el mayor escándalo de corrupción de la historia reciente de Italia, Craxi huyó a Túnez después de ser condenado

El juez Juan Carlos Peinado ha recurrido a la figura de Bettino Craxi, ex primer ministro italiano, para defender la continuidad de las medidas cautelares impuestas a Begoña Gómez, investigada en la causa que instruye.

En el informe remitido a la Audiencia Provincial de Madrid, el magistrado argumenta que el control judicial y la retirada del pasaporte siguen siendo necesarios, pese a que Gómez es la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Peinado sostiene que «no sería la primera ocasión en la que un presidente del Gobierno de un Estado miembro de la Unión Europea, de un país mediterráneo, se fuga ante un procedimiento de una trama de corrupción a un país del continente africano (Túnez)», en una referencia implícita al exdirigente socialista italiano.

¿Quién fue Bettino Craxi?

Benedetto «Bettino» Craxi nació en Milán en 1934 y se convirtió en secretario del Partido Socialista Italiano (PSI) en 1976. Bajo su liderazgo, la formación adquirió un papel decisivo dentro del denominado 'pentapartito', la coalición de cinco partidos que gobernó Italia durante buena parte de la década de los ochenta.

En 1983 asumió la Presidencia del Consejo de Ministros, cargo que desempeñó hasta 1987. Su mandato estuvo marcado por una etapa de estabilidad política, reformas económicas y un mayor protagonismo internacional de Italia. Sin embargo, su trayectoria quedó profundamente empañada tras el estallido del escándalo de Tangentopoli, conocido como «la ciudad de los sobornos».

El escándalo de Tangentopoli

La investigación comenzó en 1992 con la detención de Mario Chiesa, un dirigente socialista de Milán sorprendido mientras aceptaba un soborno. Ese arresto dio origen a la operación judicial Mani Pulite (Manos Limpias), impulsada por un grupo de fiscales milaneses que destapó una extensa red de corrupción basada en el pago sistemático de comisiones ilegales por parte de empresas a cambio de contratos públicos.

Las pesquisas señalaron a Craxi como uno de los principales responsables del sistema de financiación irregular. Tras ser condenado por varios delitos relacionados con corrupción y financiación ilegal de partidos, abandonó Italia en 1994 y se instaló en Hammamet (Túnez), donde permaneció hasta su fallecimiento, en el año 2000.

Salida del Craxi del Hotel San Raphaël

Salida del Craxi del Hotel San Raphaël

Es precisamente ese precedente el que el juez Peinado cita ahora para justificar el mantenimiento de las medidas cautelares, al considerar que incluso antiguos jefes de Gobierno con protección institucional han llegado a abandonar su país para eludir la acción de la Justicia.

Un sistema de corrupción generalizado

Las investigaciones de Mani Pulite revelaron que el pago de comisiones ilegales era una práctica ampliamente extendida entre los principales partidos italianos. Los sobornos no solo servían para el enriquecimiento personal de algunos dirigentes, sino también para financiar de forma irregular las estructuras de las formaciones políticas.

El alcance del escándalo fue sin precedentes: miles de empresarios, cargos públicos y responsables políticos fueron investigados, mientras que centenares acabaron procesados o condenados.

Las consecuencias trascendieron el ámbito judicial. Los partidos que habían dominado la política italiana desde el final de la Segunda Guerra Mundial sufrieron un desplome histórico. Tanto la Democracia Cristiana como el Partido Socialista Italiano acabaron desapareciendo, dando paso a una profunda reconfiguración del sistema político. Para numerosos historiadores, el caso Tangentopoli marcó el fin de la llamada Primera República italiana.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas