17 de agosto de 2022

Un coro de niños pequeños entona la canción

Un coro de niños pequeños entona la canción «Tío Vlad, estamos contigo» en el vídeo oficialYoutube / Anastasiia Kovalova

111 días de guerra en Ucrania

«Tío Vova, estamos contigo en la batalla final»: el himno infantil a Putin de las guarderías rusas

«Deseamos la paz mundial. Pero si el gran comandante nos llama a la batalla, Tío Vova, estamos contigo»: así suena el estribillo de la canción que alaba y jura lealtad a Vladimir Putin. Aunque esta trova en clave militar no se canta en las trincheras: son los niños pequeños quienes entonan el himno desde las guarderías de Rusia.
Tío Vlad, estamos contigo es un himno infantil con melodía roquera escrito en 2014 tras la anexión de Crimea. Recuperó popularidad en 2022 como canción de apoyo a la invasión rusa en Ucrania. En Rusia, «Vova» es el diminutivo cariñoso de «Vladimir».
La canción siempre está en boca de los niños. En Siberia, junto a las fronteras occidentales, las guarderías la enseñan desde el principio de la guerra. En Saratov, ciudad central, un vídeo publicado en mayo mostró cómo los estudiantes y sus profesores interpretaban el himno, ataviados con uniformes militares y broches con la letra ‘Z’, símbolo de apoyo al Kremlin.
Mientras tanto, el vídeo oficial del himno intercala imágenes de medallas y monumentos rusos con escenas de un coro de niños pequeños, cantando juntos la canción mientras miran serios a la cámara. Todos visten uniformes de soldado.
«Están preparando a los niños rusos para la muerte», criticó en aquel momento Grani, una página web de la oposición rusa.

Una canción que indoctrina

A pesar de su melodía ingenua y las voces infantiles que la entonan, Tío Vova, estamos contigo no tiene nada de inocente. La primera estrofa presenta una imagen torcida del mundo occidental, de acuerdo con las lecciones que Moscú imparte a su población:
«La hegemonía ha capturado a la población global / la Unión Europea no tiene opiniones propias», reza la letra de esta rima infantil, escrita en 2014 por el taxista Vyacheslav Antonov.
La segunda estrofa ejerce presión histórica, y divide el mundo en «fuertes» y «débiles»: «¿Qué pasará con nuestra generación si dejamos vencer a los débiles, si perdemos todo el país?», cantan los niños de guardería, pendientes ya del futuro de su generación.
La estrofa más preocupante es la tercera, ya que se compone de promesas expansionistas y alusiones directas a la guerra de Ucrania: «Nos levantaremos orgullosos en la capital de ámbar /Sebastopol y Crimea son nuestros, los protegeremos para nuestros hijos, /Devolveremos Alaska al puerto de la tierra madre».
Así, la canción exige no solo una conquista de Ucrania, si no también de Alaska, que los zares rusos vendieron a Estados Unidos en el siglo XIX. «La ciudad de ámbar» se refiere a Gdansk, al norte de Polonia.

Promesas de lealtad

Si bien los versos dan supuestas lecciones de historia, el estribillo se encarga de hacer promesas de lealtad a un Vladimir Putin con título de pariente.
Durante un concierto al aire libre en Chita, al este de Siberia, cientos de adolescentes la cantaron a voz en grito. Durante la frase «Tío Vova, estamos contigo», colocaron las manos sobre sus corazones y alzaron el brazo en lo que el periódico The Times caracterizó como «saludo nazi».
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