16 de agosto de 2022

Residentes de Elechi, en Nigeria, tras las inundaciones del monzón.

Residentes de Elechi, en Nigeria, tras las inundaciones del monzónAFP

Boris Johnson, feliz con el programa de deportaciones a Ruanda, firma un acuerdo idéntico con Nigeria

El primer vuelo repleto de inmigrantes ilegales ya ha aterrizado en Lagos, capital nigeriana

No contento con el pacto de inmigración a Ruanda, polémica iniciativa para deportar a los solicitantes de asilo a África, el Gobierno de Boris Johnson ha forjado un acuerdo similar con Nigeria. El primer vuelo cargado de inmigrantes aterrizó en Lagos, con al menos 21 pasajeros obligados a abandonar Gran Bretaña.
El avión despegó a la vez que Westminster anunciaba un «nuevo acuerdo mayoritario» junto a Nigeria, para frenar la crisis migratoria a orillas del Canal de la Mancha. Ya existen tratados similares con Ghana y Ruanda; el de Nigeria acelerará las deportaciones a inmigrantes ilegales provenientes de este país.
El programa de Ruanda suscitó duras críticas a la gestión de Boris Johnson, y acusaciones de violaciones a los derechos humanos al querer deportar a solicitantes de asilo, refugiados ucranianos, y, posiblemente, niños, a un país africano caracterizado por su inseguridad. Incluso el Príncipe Carlos, que no suele opinar de política, calificó la iniciativa de «espantosa».
Pero el Gobierno británico argumentó que este nuevo acuerdo promovería «intereses económicos compartidos» ente Reino Unido y Nigeria. La ministra del Interior, Priti Patel, señaló a través de un tuit que se tratará solo de un programa para frenar la inmigración ilegal.
«Nuestro nuevo acuerdo con Nigeria aumentará las deportaciones de delincuentes extranjeros peligrosos, y hará más seguras las calles de nuestro país. Sobre todo, se enfrentará a las redes de tráfico de personas, que facilitan la inmigración ilegal», escribió la ministra Conservadora.
En el primer vuelo de este nuevo proyecto, trece inmigrantes ilegales de origen nigeriano fueron enviados de vuelta a su país. El vuelo siguió hasta Ghana, donde desembarcaron los ocho ghaneses restantes.
No ha quedado claro por qué se deportó a estas 21 personas, aunque el Ministerio del Interior tachó a 11 de los pasajeros de «delincuentes extranjeros», y a otros 10 de «delincuentes migratorios». Ninguno de ellos había llegado a Reino Unido por la vía legal.
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